Piedra OnLine

domingo, 6 de septiembre de 2015

Cuatreros: una pesadilla en los campos de la cordillera






La carne faenada se vende “al corte” en carnicerías y restaurantes.

Gretel Olivares
olivaresg@lmneuquen.com.ar

Junín de los andes.- Los cazadores furtivos entran de noche a los campos y hasta utilizan armas con silenciador para llevarse desde una vaca hasta un ciervo. Les da lo mismo, porque el negocio está en vender “al corte” las piezas en las carnicerías de los barrios y restaurantes paquetes.
Como los precios de la carne se dispararon, la actividad cuatrera comenzó a ser cada vez más frecuente. En el último año se duplicaron los casos en la zona cordillerana, donde el mercado negro de la carne preocupa a los estancieros: reclaman más patrullaje, controles bromatológicos, y que la Justicia tome medidas para disuadir a los delincuentes.
Estancias como Toki Ever, San Pedro, El Porvenir y Cerro de los Pinos son las más afectadas por el cuatrerismo, al que se suman incidentes por la caza furtiva de especies silvestres.
La Policía desplegó un operativo especial para decomisar los ejemplares y detener a los cazadores y cuatreros, que hacen inteligencia para evitar ser arrestados.
En lo que va del año, la Policía de Neuquén registró 45 hechos de cuatrerismo y caza furtiva, lo que representa un aumento que casi duplica los casos del 2014, donde sólo hubo 27.
Desde la Dirección de Seguridad se implementaron operativos de control en horarios no convencionales para dar batalla contra la mafia que opera en la zona y mantiene desvelado tanto a pequeños crianceros como a grandes estancieros.
“Lo dramático es que esta gente entra a los campos de noche armada y hasta con silenciador”, describió Martín Zimmermann, presidente de la Sociedad Rural de Junín, a LM Neuquén.
En los últimos meses, varios operativos realizados por efectivos de Tránsito Rural dieron paso a persecuciones y posteriores detenciones de sospechosos por abigeato, que es el robo de animales.
La alerta surgió tras una seguidilla de robos de ganado vacuno ocurrida en el sector conocido como La Angostura o Curva de los Santos, comprendido entre los puentes Currué y Quilquihue, distante uno de otro por unos 8 kilómetros.
Desde la División de Tránsito Rural de Junín secuestraron: once armas -entre carabinas y fusiles de diferentes calibres-, siete cuchillos, cinco vehículos y 12 ejemplares -entre vacas y ciervos-.
Vacas, choiques, ovejas, equinos, ciervos y chanchos jabalí son las especies más codiciadas.
“En general este delito es cometido por gente que conoce el terreno y tiene experiencia en tareas de campo, saben faenar”, describió el titular de la división de Tránsito de Junín, Sergio Peucón.
En cuanto a la dinámica delictiva, explicó que “a veces se corta el alambrado de un campo cerca de donde están los animales. En otras, disparan desde un vehículo que circula por ruta, como la 49, para derribar al animal y luego se detienen para cargarlo. Y en otros casos, en determinado horario dos personas se quedan caminando en los campos, matan a los animales y luego, otros dos -de madrugada- los pasan a buscar y así evitan ser detectados”, concluyó Peucón.