Piedra OnLine

domingo, 20 de septiembre de 2015

"El fracking es complicado, caro y peligroso"

Antonio Brailovsky opinó que los gobiernos que autorizan explotar petróleo tienen que estar dispuestos a financiar sus consecuencias.

ROCA (AR).- Antonio Brailovsky, el conocido ambientalista y profesor universitario que estuvo hace unos días en la región, se mostró preocupado por la falta de información en relación a los riesgos ambientales de la explotación petrolera y el uso de químicos en la fruticultura. También consideró que hace falta implementar políticas públicas para otros aspectos relacionados a estas problemáticas.

Brailovsky apuntó que "el fracking es una actividad complicada, cara y peligrosa, que entra en colisión con la tradicional agricultura de frutales; además el petróleo de fracking es el que más pronto va a tener problemas de producción. Como es espantosamente caro, es negocio para las empresas pero no necesariamente para el país; una pequeña baja en el precio del petróleo significa que las empresas se van", añadió.

Además destacó que en zonas como Vaca Muerta es necesario que se haga un ordenamiento territorial, saber qué se construye, dónde se puede y dónde no se puede construir. De qué manera se ordena el territorio, que según él "es una especie de far west donde se hace cualquier cosa en cualquier parte". "Si autorizamos petróleo, tenemos que estar dispuestos a financiar las consecuencias", precisó, en alusión a la responsabilidad política que falta.
"Cuando uno recorre esta zona se encuentra que hay explotación petrolera en las chacras, esto es incompatible; una vez que se hace petróleo en una chacra toda la zona queda inutilizada", manifestó el ambientalista. "Aunque los derrames sean muy pequeños, lo que se hace en las chacras es producir alimentos, los alimentos no se pueden regar con agua que tenga un poco de petróleo; gran parte de la fruta tiene más hidrocarburos de los aceptables, por eso buena cantidad no se exporta, va al mercado interno", continuó.

En cuanto a los agroquímicos, Brailovsky se mostró preocupado de que haya una pobre concientización respecto a las implicancias ambientales de su uso, sobre todo desde el ámbito político. Destacó que es necesario discutir los criterios con los que se aprueban los plaguicidas, ya que en Argentina la Secretaría de Agricultura utiliza los criterios que brindan las empresas que los producen, que según él "esconden los principales riesgos porque ellos hacen plata, no están para cuidar la salud ni el medio ambiente".

"El principal tema con los productos químicos es el riesgo de contaminación del agua de consumo humano y el agua de riego", sostuvo el experto. A criterio suyo, este tipo de informaciones están escondidas, y los alimentos son contaminados con tóxicos que van a nuestro organismo.

Destacó que hace falta compartir información entre distintos organismos y actores del Estado y el ámbito privado y ciudadano, y una fuerte campaña de información pública. "Hace falta una cultura de cuidado extremo; hay que ponerlo en la mesa y empezar a discutirlo", puntualizó.