Piedra OnLine

sábado, 24 de octubre de 2015

El desarraigo y la droga, entre las causas de suicidio

Neuquén está primera en muertes de este tipo entre jóvenes de 15 a 25 años. Esta determinación genera una culpa que se transmite por generaciones. La detección precoz es clave.


NEUQUÉN (AN).– Un "infierno frío". La metáfora inquieta. Hace unas horas un hombre de 30 años, oriundo de esta capital, se clavó varias veces un cuchillo en el pecho. Terminó con su vida, con ese sufrimiento intenso que lo agobiaba.

¿Qué pasa por la cabeza de un suicida? ¿Por qué tomó esa decisión? ¿Puede ser una cuestión hereditaria el acto de quitarse la vida? ¿Por qué en Neuquén hay tantos casos? ¿Influye la estructura productiva, el petróleo? ¿Cómo detectar un chico como potencial suicida?

Podría decirse que José Lumerman le gana a diario al suicidio, flagelo que en la zona ataca, y mucho, a la juventud.

Es el psiquiatra que dirige el Instituto Austral de Salud Mental y en 22 años –según dice– sólo se han quitado la vida cuatro de sus pacientes: "Y el 80% de los que ingresan con depresión o psicosis, lo hacen ya con algún intento de suicidio".

–¿Se puede hacer una generalización y saber qué pasa en la cabeza de un suicida?
–Generalmente, el suicidio es el último síntoma de una enfermedad mental grave. Es decir, tanto sufre la persona que sólo encuentra la muerte para dejar de sufrir. Perdió la voluntad, la energía, ve todo gris, se siente culpable, una carga, se llenó de odio, está atormentado con la envidia que le genera ver que a los otros les va bien... Es una especie de infierno frío.

–Ese dolor es inescrutable.

–El sufrimiento mental es más importante en términos de dolor que cualquier otra enfermedad. Ningún dolor físico se compara con el dolor por la muerte de un hijo, por ejemplo.

–¿Cómo juegan el odio y la culpa?

–Mucho. Se sienten una carga, culpables de lo que pasa en el entorno familiar, entonces plantean 'me mato y dejo de sufrir yo y mi familia'. A la vez, están llenos de odio y eso también les da culpa. Los seres humanos nos integramos por pulsión de vida y pulsión de muerte, y en esos casos la de muerte cubre todo.

–¿Ese acto suicida puede heredarse?

–Las consecuencias de un suicidio por la culpa se transmiten hasta una cuarta generación. El suicida deja culpa y además muestra una salida, muestra cómo salir de ese sufrimiento. Por eso es tan importante saber en un paciente si hubo antecedentes familiares.

–¿Cómo se corta con esa carga hereditaria?

–Con la detección precoz. Cuando alguien se suicida, la familia tiene que hacer rápidamente una consulta, porque lo que queda es culpa. Es un duelo patológico, que es la no elaboración del duelo, no poder salir del cementerio. En Neuquén la mayor problemática la tenemos entre los jóvenes, es una de las causas más importantes de muerte entre los 15 y 25 años. Estamos a la cabeza de esta tasa en el país. Y hay que entender que se produce por enfermedades mentales, y dejar de estigmatizarlas.

–¿Qué factores regionales juegan?

–Acá el desarraigo tiene mucho que ver, las disfunciones familiares y la droga. Hay mucho dinero y un sector como el petrolero es muy propenso a las disfunciones familiares, a que las mujeres queden solas y que los hijos se vuelvan huérfanos simbólicos.

–Cuando alguien intenta suicidarse, siempre se dice 'no se quiso matar, porque el que quiere hacerlo, lo hace.

–Es otra forma de ignorar las enfermedades mentales porque en realidad quien no puede vivir más se termina suicidando. El intento no es un acto consciente, la persona cuando intenta el suicidio está pensando en morirse.

–También se dice "no tuvo agallas para hacerlo"...

–No es una cuestión de valentía o cobardía, en todo caso todavía no está tan enfermo como para quitarse la vida.

–¿Hay alguna cuestión de género que juegue?

–Los intentos son mayores en las mujeres, pero las concreciones son mayores en los hombres. La mujer encuentra vías para pedir ayuda, es por naturaleza más abierta, su intento de suicidio es más medido, no tan contundente, lo hace con cierto agarre a la vida. En el hombre la estructura, menos comunicativa y demostrativa, hace que sea difícil modificar la definición.