Piedra OnLine

martes, 27 de octubre de 2015

Mauricio Macri deja la Ciudad de Buenos Aires con la deuda externa triplicada

El próximo 10 de diciembre el candidato a presidente del PRO en el próximo balotaje, Mauricio Macri, cumplirá su séptimo año al frente del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. 

Uno de los mayores distritos electorales del país, pero también el tercer presupuesto más importante de las cuentas públicas argentinas. Será su penúltima celebración como jefe de gobierno en funciones antes de entregarle el sillón, por mandato constitucional, a un sucesor electo por el voto directo de los porteños. 

Ese futuro alcalde recibirá una deuda externa pública tres veces más grande que la asumida por el gobierno del PRO en 2007. Por aquél entonces, cuando Jorge Telerman le entregó un lujoso bastón de mando a Macri, la deuda externa de la ciudad era de 574 millones de dólares. A finales de 2013, en el comienzo del séptimo año, el pasivo público con organismos internacionales y bancos del exterior es de 1794 millones de dólares y el mayor peso de sus pagos, con intereses atados al valor del dólar, comenzarán a correr en manos del próximo alcalde de la ciudad.

La conclusión pertenece a La Fábrica Porteña, un observatorio socioeconómico dedicado a la Ciudad, que preside el ministro de Trabajo de la Nación Carlos Tomada. Los investigadores de su área económica analizaron la evolución de la deuda externa del área, revisaron los plazos de toda su canasta de compromisos desde 2007, y –entre otros datos– demuestra que el año pasado y este serán los años de mayor incremento, "con un aumento del 300% en cinco años". El año pasado, durante las últimas autorizaciones de la Legislatura para que el Ejecutivo obtuviera nuevos compromisos, "el stock de la deuda aumentó un 20%, con un incremento de 360 millones de dólares". Si la comparación es en pesos, esa diferencia significa que la deuda ya alcanzó los 11.700,4 millones, "cuando en 2007 era de 1807 millones de pesos, es decir, con un crecimiento del 650 por ciento." Esas enormes diferencias porcentuales se explican por "un problema adicional", advierte el informe, en referencia a su composición: "El 96,3% de la deuda porteña está en moneda extranjera o atada a su valor, mientras que en 2007 representaba un 60 por ciento." La variación del volumen de la deuda en moneda extranjera "torna más vulnerable la situación financiera de la Ciudad", porque "si aumenta el dólar un centavo la deuda crece".
El caso más sensible sucedió hace en enero de este año, cuando el gobierno porteño volvió a endeudarse por 147 millones de dólares, en títulos que se ajustan por el valor del dólar, más conocidos como dollar linked, "consistentes en una obligación nominada en dólares, pagadera en pesos al tipo de cambio oficial". El documento advierte que la gestión PRO "se transformó en el mayor emisor de deuda con ajuste dollar linked, con 760 millones de dólares lanzados desde octubre de 2012".

Ante las consultas, un funcionario que integra el Gabinete porteño confirmó que "la deuda ha crecido desde 2007, pero en relación a la recaudación de cada provincia, la tasa de endeudamiento es una de las más bajas", se defendió la fuente para relativizar el incremento del endeudamiento ejecutado por Macri, con reiteradas autorizaciones de la Legislatura porteña. En el Ministerio de Hacienda, conducido por Néstor Grindetti, se comprometieron a contestar y aportar su lectura sobre la estructura de la deuda porteña, y anticiparon que "todos los organismos multilaterales de crédito como el Banco Interamericano de Desarrollo o la Corporación Andina de Fomento (CAF) consideran a la ciudad como una de las mejores plazas". En el macrismo no descartan nuevos acercamientos con el gobierno nacional para conseguir mejores tasas de endeudamiento. La expectativa del PRO, dicen en la Legislatura, para justificar el deseo de tomar nuevos créditos también está puesta en el desenlace del litigio judicial que mantiene la Nación con los fondos buitre en Estados Unidos, y la negociación con el Club de París. "Nos interesa el reingreso del país a los mercados de crédito y nos interesa obtener nueva deuda con tasas más bajas", contraatacaron desde otra cartera política porteña en respuesta al informe, pero tampoco negaron el incremento de los pasivos externos desde 2007.

A contramano de esas expectativas, el informe de La Fábrica sostiene que la CABA no tiene razones para sumar deuda externa. "Mientras la Ciudad es la mayor emisora de deuda atada al dólar, al mismo tiempo es una de las provincias más superavitarias, un dato que quita justificativo a la necesidad de constante endeudamiento" y se remite al texto de presentación del Presupuesto 2014 para demostrarlo. "El gobierno se jacta de haber logrado al primer semestre de 2013 un resultado económico primario de 5157 millones, de 3080 millones cuando se incorporan recursos y gastos de capital, y un resultado financiero superavitario de 2765,5 millones de pesos", señala el paper. Esos números fueron repasados a finales de noviembre del año pasado dentro del viejo Concejo Deliberante, cuando el PRO logró la sanción de un Presupuesto de 59.500 millones de pesos para este año con 29 votos positivos, 24 negativos y siete abstenciones, un equilibrio similar a los números que cosecharon las aprobaciones de endeudamiento en los últimos años.

El capítulo 98 del Presupuesto 2014, "Servicio de la Deuda Pública", confirma el incremento señalado por el informe de La Fábrica y prevé operaciones de "crédito público" por 3151 millones de pesos: 70 millones de créditos otorgados por proveedores del Estado porteño para el Plan de Equipamiento Hospitalario; nuevas Letras del Tesoro en el mercado local por 550 millones; "nuevos préstamos y/o colocación de deuda" por otros 690 millones, gracias a la ley de transferencia del subte (4472) y 1471 millones provenientes de nuevas colocaciones "locales e internacionales" para renovar los vencimientos de 2014. A esa lista se suman las obras para el control de inundaciones en la Cuenca del Arroyo Vega, con un "préstamo financiero" de 370 millones. Además de esas nuevas obligaciones, el stock a noviembre de 2013 incluía el pago de intereses al 12,5% anual para los 50 millones de dólares obtenidos con los títulos "serie 7", otra cancelación al 7,95% anual para los 100 millones de verdes cosechados por el "clase 1" y una tercera tanda de intereses, al 6,75% anual, para otros 85 millones de dólares, embolsados con los bonos "clase 2". La lista incluye cifras no precisadas para "amortizar" los intereses que fijen los proveedores hospitalarios, los provenientes de la deuda previsional por ajustes jubilatorios y las deudas judiciales.

Del otro lado del mostrador, el mercado financiero recibirá pagos porteños por 1963,4 millones de pesos y "pagos por intereses y comisiones y gastos" de la deuda por 1396 millones de pesos en 2014. En este punto, los analistas de La Fabrica lanzan una advertencia final. "El pago de intereses también es mayor año tras año: en 2007 y 2008 los pagos en concepto de intereses representaban carca del 1% del Presupuesto, luego y de manera progresiva avanzó al 2,35% en 2013, y la perspectiva a futuro es que continúe en ascenso." La cifra también aparece intacta en el Presupuesto que envió Macri el año pasado y confirma el peso de una herencia que el PRO prefiere eludir. «

Dato
Para arriba
La Ciudad se endeuda cada vez más, a pesar de que recauda cada vez más a partir de impuestos. En el último trimestre de 2013, la recaudación tributaria creció casi un 50 por ciento

Ingresos
En la CABA
El 90% de los ingresos porteños son propios, y sólo el 10% proviene de la coparticipación federal, pero, según la DGEyC, "el tercer trimestre de 2013 presentó una suba del 30,3% sobre 2012", con crecimientos del 32,6% del IVA y 33,2% los ingresos por Ganancias.

Crece la recaudación
A pesar de la reticencia de las autoridades económicas de la Ciudad para hablar sobre el endeudamiento externo, existen abundantes datos oficiales del gobierno porteño sobre el poderoso crecimiento de la recaudación tributaria en el último trimestre de 2013, un elemento que, para sus críticos más fervientes, le resta argumentos al interés del PRO para obtener nueva deuda en el exterior. El informe de resultados 655 de la Dirección de Estadística y Censos (DGEyC), dependiente del Ministerio de Hacienda porteño (publicado hace diez días), revela que "en el tercer trimestre de 2013 los ingresos tributarios totales de la Ciudad alcanzaron los 11.543,5 millones de pesos", una cifra que implica un crecimiento del "49,1% y de 3799 millones respecto al mismo trimestre de 2012". El documento de 30 páginas aporta una detallada geografía sobre los dineros públicos que ingresan a las arcas que administra la comuna. Por ejemplo, los impuestos que gravan al consumo, como los Ingresos Brutos, cosecharon entre octubre, noviembre y diciembre del año pasado 8141,8 millones de pesos, es decir "un 52,4% más que en el mismo período de 2012". En el caso de la tasa de Alumbrado, Barrido y Limpieza (ABL), cuya suba anual siempre desató polémicas entre los porteños, "hubo un incremento interanual total en la recaudación de 261 millones", es decir, "del 45,1 por ciento".

Para las patentes, el crecimiento recaudatorio presentó una suba "del 32,8%, con 421 millones más que en el último trimestre de 2012". En el capítulo destinado al Impuesto a los Sellos (aprobado por la Legislatura durante las reformas a la Ley Tarifaria a fines de 2012), la DGEyC relevó "un incremento del 67,8%" sobre los ingresos del último trimestre de 2012, con nuevos ingresos por 789,7 millones de pesos. En comparación con las otras diez provincias con mayores dimensiones económicas, y sin tener presente a la provincia de Buenos Aires, el informe concluye que la Capital "es la primera jurisdicción en valores nominales de recaudación" y representa, con sólo 203 kilómetros cuadrados, "el 44,3% del total de la recaudación propia" de Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Tucumán, Neuquén, Entre Ríos, Salta, Río Negro y San Luis.