Piedra OnLine

domingo, 1 de noviembre de 2015

La tecnología cambió la pesca

JUNÍN DE LOS ANDES (ASM).- La inmensa difusión de las redes sociales impacta sobre los más variados asuntos, disciplinas, conductas y hábitos, con efectos que aún están por verse. En el inicio de la temporada de pesca deportiva en la Patagonia, ese fenómeno se verifica y crece, a la vez que acompaña otros cambios en la actividad.

Carlos Trisciuzzi, de Junín de los Andes, es el primer prestador turístico en calidad de guía de pesca oficial de la provincia del Neuquén, como lo demuestra su matrícula: 001. Comenzó la actividad cuando apenas era un niño, hace ya casi cuatro décadas.

Trisciuzzi pasó por todos los cambios del fascinante mundo de la pesca deportiva con señuelo, que en Patagonia se conoce por lo común como "pesca con mosca" o "fly casting".

Pero a la hora de señalar el más contundente cambio, no duda: internet y las redes sociales. Además de la natural facilitación en lo referido a contactos y contratación de servicios vía online, Trisciuzzi avanza por otros andariveles, que resume con una peculiar asociación de ideas entre la pasión por la pesca y el fanatismo por el fútbol en la Argentina...

"Estoy en Facebook y tengo casi 4.000 seguidores. Cuando subo algo sobre la pesca, se despiertan los debates. Se arman foros sobre pesca y lugares, defendiendo esto o aquello como uno hace cuando habla de su equipo de fútbol. Además, basta subir una foto para que lleguen los aportes, para que la gente se cuelgue a decirte que te envidia sanamente por estar allí y a prometerte que cuando pueda, se viene...", dice el guía "001".
Luego, recordó, "en los '80, cuando tenías una camarita y tenías que cuidar el rollo y todo eso, era una cosa; ahora cualquiera maneja celulares, tabletas y similares; saca instantáneas alucinantes de capturas y lugares de pesca, y las sube a la red y en tiempo real. Eso es increíble porque alimenta los foros, y a la vez induce a más gente a animarse a la experiencia".

Además, internet y las redes de algún modo acabaron con ese recurrente imaginario del pescador exagerado o incluso con aquellos que podían considerarse "secretos" de la profesión.

Hoy hay tutoriales para todo: "si buscás algo sobre un lugar, una técnica, lo que sea, lo encontrás al instante. Por supuesto que no es lo mismo que vivirlo, pero ese es el tema, porque la gente que busca se siente tentada de vivirlo".

Lo que ahora se sabe

Con las cámaras sumergibles, en manos de biólogos estudiosos, se han podido registrar aspectos que eran desconocidos o que se presumían pero sin evidencias sobre el comportamiento de los salmónidos y su hábitat. "Hay un video que se llama 'mundo subacuático', y en el que todos los pescadores aprendimos sobre eclosiones de insectos, tiempos de deriva....", se entusiasma Trisciuzzi.

Explica: "hay insectos como tricópteros o cadis, que están sumergidos y forman una burbuja con la que suben de inmediato a la superficie, como comportamiento defensivo para evitar al predador, que en este caso es la trucha. Antes sabíamos que existían estos insectos y había imitaciones (señuelos), pero hoy todo está más estudiado y se trabaja mucho mejor, sin perjuicio de que el pescador debe ser muy observador para luego saber actuar".

Ni hablar, por cierto, sobre los nuevos materiales y tecnologías utilizados en la confección de los implementos de pesca y la indumentaria específica, aunque con alguna observación: "Se ha visto que la trucha acepta mejor una mosca confeccionada con materiales naturales que con otros sintéticos", enfatiza el guía.

"Los guías estamos controlados y hacemos cursos de capacitación y psicofísicos y eso es muy bueno, lo malo es que los guardafaunas "no están debidamente jerarquizados".

"Ellos realizan una tarea esencial pero no son reconocidos como debieran. Además, están siempre en el mismo lugar asignado y muchos terminan haciendo la vista gorda con los conocidos. Hay que ser duros, porque el cuidado del recurso lo exige y, lamentablemente, somos hijos del rigor", dijo Trisciuzzi.