Piedra OnLine

domingo, 1 de noviembre de 2015

Zapala pide que se debata una nueva ley de coparticipación

En el municipio de esta ciudad están convencidos que es necesario debatir una nueva ley de coparticipación. De lo que tampoco tienen dudas es que la discusión en el reparto de los recursos no debe centrarse exclusivamente en la cantidad de habitantes sino, por el contrario, tener en cuenta otros aspectos concretos de la realidad.

Actualmente la comuna zapalina tiene 900 empleados en planta permanente y más de un centenar en la planta política, entre los cuales se cuentan los talleristas. “Heredamos un panorama muy complejo del gobierno de Edgardo Sapag, había numerosas figuras de contratos que fuimos resolviendo. Actualmente tenemos a todo el personal en planta permanente y los funcionarios junto a talleristas y otras personas que prestan servicios en planta política”, explicó un funcionario cercano a la intendente, Soledad Martínez.

El principal recurso a la hora de pagar los salarios en Zapala proviene de la coparticipación. El mes pasado el municipio erogó poco más de 17 millones de pesos en sueldos y el ingreso total en concepto de coparticipación fue de 16 millones y fracción. El saldo se afrontó con recursos propios.

Nosotros creemos que hay que terminar con la macrocefalia de la Confluencia. No se puede definir el porcentual de la coparticipación solo teniendo en cuenta la variable de la cantidad de habitantes. Por ejemplo, en Zapala el municipio presta el servicio de agua y el EPAS no debe invertir un solo peso. Esa sería una cuestión a tener en cuenta a la hora de la discusión, destacó la fuente consultada
En esta localidad creen que desde el gobierno provincial existe una clara discriminación a la hora del reparto de los recursos que llegan por fuera del marco de la coparticipación. A nosotros la provincia solo nos auxilia con un porcentaje del medio aguinaldo y nos saca en la tapa del diario. Loncopué recibió en el primer semestre del año 12 millones por decreto y Senillosa otros 14. Esas cifras no se publicitan pero marcan el estilo del gobierno para hacer política y como se distribuyen los recursos de acuerdo al grado de simpatía que despierta una gestión afín, concluyó el vocero.