Piedra OnLine

sábado, 20 de febrero de 2016

Empresas rionegrinas temen invasión neuquina

Río Negro sueña con acercarse al volumen de actividad que tiene su vecina Neuquén, donde se asienta casi la totalidad de Vaca Muerta. Sin embargo, en épocas complicadas como las que se viven con la prolongada caída de los precios internacionales, la identificación pierde fuerza. El impacto de la crisis es proporcional al tamaño que tiene la industria en cada lugar: en suelos rionegrinos el golpe aún no se siente con violencia.

Sin embargo este panorama no deja de preocupar a la cámara que nuclea a las pymes de Río Negro. Por un lado, porque buscan anticiparse a una situación crítica como la que viven las firmas neuquinas y, por el otro, porque temen que pueda existir una "invasión" de empresas foráneas con intensiones de sobrellevar el mal tiempo con nuevos mercados.

"Nosotros acá no tenemos una crisis como la que está ocurriendo en Neuquén, pero vemos que en un futuro puede darse la misma situación. Actualmente, podría decirse, estamos en un amesetamiento. Es decir, no cayó la actividad pero no se crean más puestos de trabajo y no hay nuevos contratos", explica Ramiro Arceo, titular de la Casepe (Cámara de Empresas de Servicios Petroleros de Río Negro).

Hace algunos días hicieron público un comunicado en el que apoyaban la postura de sus pares neuquinos, nucleados en la Ceipa, donde reiteraron la necesidad de ser invitados a las negociaciones entre operadoras, empresas de servicios internacionales y los sindicatos. Arceo señaló que las pequeñas y medianas empresas no podrán afrontar los costos de mantener el pago de salarios si las compañías a cargo de las áreas no reconocen éstos costos directos y también los indirectos, como cargas sociales y aportes.

Pero desde la cámara, compuesta por 60 empresas que emplean a unos 3.000 operarios, están preocupados por posibles fisuras en el "Compre Rionegrino" que, si bien no está legislado, fue incorporado en los contratos de renegociación de áreas que realizó la Provincia con cinco empresas. Básicamente el paquete de inversiones comprometidas por las petroleras en la renovación de sus áreas representan los números que hoy sostienen la actividad en Río Negro.

Son unos 550 millones de dólares los comprometidos para este año, que en comparación con los cerca de 5.000 millones de Neuquén parecen escasos, pero resultan lo suficientemente atractivos para que empresas de la región y otras, extranjeras que llegaron bajo las promesas de Vaca Muerta, puedan pensar en atenuar la crisis con algún contrato rionegrino.