Piedra OnLine

miércoles, 10 de febrero de 2016

Hebe de Bonafini hizo pública una carta a Cristina Fernández

La referente de Madres de Plaza de Mayo la dio a conocer hace momentos. La carta le pide a la ex presidenta que intervenga en la situación política, en el marco del ajuste en curso.

En la misiva que se difundió en algunos medios y puede leerse en el portal de la Asociación Madres de Plaza de Mayo puede leerse, entre otras cosas, “querida Cristina, no es que te queremos ahora porque lo que pasa es horrible y terrible, siempre te necesitamos tanto. Sos nuestra legítima conductora, la única que nos comprendió y nos dio todo”.

Como es ampliamente conocido y La Izquierda Diario ha venido informando, desde el inicio del gobierno de Macri, la ex presidenta prácticamente no ha intervenido en la vida política nacional. Apenas algunos posteos en sus cuentas de Facebook, Twitter e internet que, mayoritariamente, han estado dirigidas a reivindicar logros de su gestión y criticar muy parcialmente las medidas de ajuste que viene implementando el gobierno de Cambiemos.

Este pedido de Hebe de Bonafini es necesario leerlo en el macro de la crisis que sacude por estas horas al kirchnerismo, con la ruptura de legisladores y funcionarios que estuvieron alineados con esa gestión.

Aquí reproducimos la carta completa.
Carta abierta a Cristina Fernández

Buenos Aires, 10 de febrero de 2016

Queridísima Cristina:

Antes de hacer esta carta abierta pensé mucho, escuché muchas voces, miré noticieros, leí, leí, leí. Todo lo que hacía terminaba en vos. A veces te veía como un gigante defendiéndonos, a veces sentía que nos necesitabas. Me quedaba en silencio para volver a recordar tus increíbles discursos, pero es difícil: recuerdo partes, otras se me olvidan y otras se me mezclan.

Miles y miles de personas me dicen: “Si la ves, dale un abrazo de mi parte, decile que la necesitamos; si le escribís dale un abrazo grande, gigante, como si fuera el abrazo a la Plaza de Mayo”.

Esta carta la hago pública para que la recibas en nombre de los miles que me llaman, que me ven en los actos y en nombre de todos los que te amamos.

Te digo, querida Cristina, no es que te queremos ahora porque lo que pasa es horrible y terrible, siempre te necesitamos tanto. Sos nuestra legítima conductora, la única que nos comprendió y nos dio todo.

A mis 87 años me diste felicidad de ver una patria libre y soberana con niños alegres y educados, con jóvenes llenando universidades y abuelos protegidos.

Compañera del alma, me despido acariciando tus cabellos, apretando tus manos entre las mías y abrazando con fuerza tu pequeño cuerpo.

Segura de que te acompañaremos en la próxima victoria.