Piedra OnLine

viernes, 25 de marzo de 2016

Obama : "Bariloche es un verdadero tesoro de la Argentina"

Se alojó en el Llao Llao y paseó en la Modesta Victoria. Cálido encuentro de despedida con Macri y Awada.


Por Leonardo Herreros - lherreros@rionegro.com.ar



"Bariloche es un verdadero tesoro de la Argentina", fue la frase elegida por Barack Obama para graficar su corta pero intensa experiencia en Bariloche, donde el presidente de los Estados Unidos estuvo siete horas y media para descansar con su familia y también se despidió de su par argentino Mauricio Macri, en un abrazo que selló dos días de gira en la que mostraron fuertes coincidencias políticas.

La mención, en inglés, quedó estampada en el libro de firmas de la embarcación Modesta Victoria, donde el mandatario estadounidense pasó casi una hora recorriendo las aguas del Nahuel Huapi, en la mitad de su visita, que fue atentamente seguida por vecinos y turistas, que se agolparon en casi todas las paradas que hizo el mandatario para tener un registro, aunque fuera mínimo, de su visita. (Ver página 9)

El matrimonio Obama, muy comprometido con temas de ecología y preocupado por el cambio climático, se mostró muy impresionado por la belleza natural de la zona que apreció primero en una caminata en el bosque Llao Llao y luego cuando recorrió en el barco Modesta Victoria, que los llevó por el lago hasta la Isla Centinela.

Testigo privilegiado de la escena fue Manuel Echevarría, gerente de Turisur, la firma que administra la excursión, que junto a Parques Nacionales fueron quienes invitaron al presidente de EE. UU. al viaje. Echevarría hizo de guía de turismo de Obama, su esposa Michelle y una de las hijas del mandatario. Comentó que quedaron tan impresionados con la historia del Parque Nacional Nahuel Huapi y el rol del Perito Moreno que decidieron tocar cada uno una campanada de homenaje al perito, como se estila hacer cuando el barco pasa por esta isla, antes de regresar a Puerto Pañuelo.

Obama y su familia estuvieron acompañados en todo momento por un estricto anillo de seguridad, y llevaron sus propias viandas para comer durante la excursión, que duró unos 50 minutos.

Poco antes, después de las 16, habían hecho un recorrido en sus vehículos blindados por el Circuito Chico con una breve parada en el Punto Panorámico, el mirador por excelencia de la ciudad.

El primero en llegar al aeropuerto Teniente Luis Candelaria, a las 13.25, fue el presidente Mauricio Macri, en el Tango 10 de la presidencia argentina, junto a su esposa Juliana Awada y su hija Antonia. Se subió de inmediato al helicóptero del magnate Joe Lewis, propietario de la estancia Lago Escondido, adonde pasó la tarde. (Ver aparte)

El mandatario de EE. UU. llegó a Bariloche poco antes de las 14.30, a bordo del Air Force 2, acompañado de su esposa Michelle, sus dos hijas Sasha y Malia y su suegra Marian Shiel Robinson, además de una nutrida comitiva de asesores y personal de inteligencia. Vestido de sport, se mostró sonriente y distendido, además de muy atento para ayudar a su mujer con las pertenencias.

Tras bajar de las escalerillas del avión, sin realizar declaraciones, abordaron una de las Chevrolet Suburban de seguridad de la comitiva, integrada por más de 20 vehículos, que partieron raudamente por Circunvalación, siguieron por Esandi hasta la rotonda con calle Ñireco y de allí a 12 de octubre y Bustillo hasta el Hotel Llao Llao, cuya ala Moreno estaba reservada desde ayer en forma exclusiva para los Obama.

La llegada del contingente estadounidense al Llao Llao generó una pequeña revolución entre el exclusivo grupo de turistas alojados en el hotel, que fueron testigos privilegiados del acontecimiento. Se movieron por el predio, hasta donde les permitió la seguridad, para captar con su teléfonos celulares y cámaras la llegada de la caravana y los primeros pasos de los Obama en el lugar.

Se produjeron algunos incidentes en la ruta que debía tomar Obama y su comitiva, ya que un desprendimiento de la marcha por el día de la memoria Verdad y Justicia pretendió acudir a la Costanera, a la altura del Puerto San Carlos, para repudiar la visita del mandatario estadounidense (ver Página 8).

Sin embargo, también fue importante la cantidad de personas que se acercaron al borde del camino para saludar a la comitiva presidencial extranjera.

Anoche, cerca de las 22, Obama dejó la ciudad con el mismo operativo de seguridad con que había llegado.