Piedra OnLine

martes, 26 de julio de 2016

La lenta retirada del cacique petrolero

Guillermo Pereyra anunció que dejará su cargo al frente del Sindicato después de 31 años de conducción, pero muchos dudan que ceda el poder y continúe manejandolo desde las sobras

Después de más de 30 años al frente del Sindicato del Petróleo y Gas privado de Neuquén y Río Negro, Guillermo Pereyra, el histórico representante, decidió dar un paso al costado. A los 77 años de edad, el actual Senador nacional se aleja del centro de poder que lo llevó a disputar un lugar dentro de la interna del Movimiento Popu-lar Neuquino, que lo puso a la derecha de Hugo Moyano en la CGT y que le otorgó la banca que ocupará hasta 2019. Ese fuego se extingue poco a poco y abrirá el juego a otros actores que buscarán ocupar su lugar rápidamente.

Siete años después que Hugo Normando Rozar fundara el gremio que condujo hasta su fallecimiento, la dictadura militar lo intervino en 1978. Pero desde la vuelta de la democracia, en diciembre de 1984 el “Caballo” quedó al mando del Sindicato, organización que durante mucho tiempo tuvo un sólo faro, sin discusión, y con un amplio juego en todos los sectores.

Nada pasó por allí, en los últimos treinta años, que no tuviese que ver con Pereyra. Nada se le escapaba, nada dejaba ir. Su personalidad dominante, de cacique de pueblo, de caudillo de otra época, supo imponer una autoridad manifiesta hacia los trabajadores, pero también hacia una oposición que nunca existió, hacia las empresas, con las que logró sus acuerdos y hacia la política, con los mecanismos reconocidos de la patria sindical moyanista.
Porque, el ahora Senador supo ubicarse en cada círculo que tenía que cubrir. En el gremio se consolidó a fines de los ´80 y, desde allí, no tuvo líneas internas que amenazaran su liderazgo y las pocas que se animaron, así como aparecieron, desaparecieron. “Cuando asoman la nariz se quedan sin trabajo”, reza una frase que le adjudican al referirse a la oposición. Tanto es así que decidió siempre ir por más, por eso, la representatividad de su organización creció exponencialmente en el territorio nacional.

Pocos confían en que se desprenda del Sindicato realmente. Es más, él aclaró que si bien no encabezará la lista para la conducción, donde dejará ese lugar a su fiel lugarteniente Ricardo Astrada –cómo ya había hecho en otra ocasión, aunque sólo por un año-, él se quedará manejando las cuantiosas cajas de la obra social y la mutual. “Nunca hay que irse del todo” dicen, y sobre esta decisión no pesó ni la necesidad de “un tiempo” para su familia, a la que le adjudicó su paso al costado en la Secretaría General.

La riqueza de su organización, sus maneras, por momentos, extorsivas de negociación y una planta de trabajadores representados que creció a lo largo del tiempo, lo hicieron pisar fuerte dentro de la CGT donde, hasta que la unificación de la central se concrete el mes que viene, es secretario adjunto de Hugo Moyano, el gremialista más poderoso del país. Y tal es el lugar que ocupa, que se animó a proponerse como el sucesor del camionero para la nueva unidad de los trabajadores, hecho descartado por muchos y entendido como una fanfarroneada del actual Senador.

“Es muy pesado el gremio y rico, lo que no puede comprar con dinero, lo persigue hasta conseguirlo”, aseguran en off de record sectores que se oponen al sistema que maneja el histórico dirigente en Neuquén. Sin embargo, hay pocas voces que se atreven a levantarse en su contra.

Además de su ala dentro del moyanismo, Pereyra mantuvo una buena relación con los empresarios petroleros. Si bien se le atribuyen grandes logros para los trabajadores de Neuquén y Río Negro, así como una posición dura en las discusiones, esos provechos siempre han sido en conformidad con las compañías. Así integró el directorio de YPF, hasta 2013, cuando decidió abandonarlo, en conflicto con la ex administración nacional de Cristina Fernández de Kirchner.

Del mismo modo, y por su lugar, ganó ser la consulta permanente de los gobernadores neuquinos. Tanto po-der consolidó que logró gestar su propia línea interna dentro del Movi-miento Popular Neuquino, esa misma que con acuerdos lo acercó a Sobisch y lo catapultó al Senado Nacional, donde todavía le quedan tres años de bancada.

Pero las fuerzas para pelear adentro parecen ir diluyéndose. De una oposición manifiesta al actual mandatario provincial Omar Gutiérrez, pasó a una relación sin sobresaltos, con coincidencias en las decisiones fundamentales para las votaciones en la Cámara y una bandera blanca que ondea desde el comienzo del nuevo Gobierno nacional. Y a pesar de la lenta retirada del cacique petrolero, la mayoría de los actores del partido coinciden en que seguirá participando de la estructura, por lo menos, por un tiempo más.


Claudio Domínguez (Diputado provincial MPN): “Seguirá manejándolo desde afuera”

Desde el otro lado de la vereda, el diputado provincial Claudio Domínguez dialogó con este medio sobre la salida Pereyra del Sindicato y aseguró que, igualmente, “desde afuera lo seguirá manejando”.

En el mismo sentido, el legislador manifestó que “dentro del Movi-miento Popular Neuquino tiene vida propia y sus militantes continuarán”. Además, y a pesar de pertenecer a líneas internas distintas, confía en que seguirá con su “actividad partidaria”.

“La discusión va a ser igual el año que viene, salvo que se dispare la interna dentro del Sindicato, pero yo creo que va a seguir”, opinó el diputado quien también considera que la relación con el Gobierno de la Provincia “va a seguir siendo igual con él en el gremio o afuera”.

“Para el Sindicato, el tema va a llegar cuando Pereyra no esté más”, consideró Domínguez y agregó que cuando “estuvo un año afuera y quedó Astrada a cargo, siguió todo igual”.


SALIDA: Pereyra va como adjunto en la lista: “un ciclo cumplido”

En diálogo con una radio local, Pereyra hizo pública su determinación de no presentarse en las próximas elecciones del Sindicato como Secretario General: “He tomado mi decisión, que haya compañeros que quieran que siga y todo eso, es materia de hablarlo, pero creo que estoy cumpliendo con mi ciclo en ese espacio”.

Y para no generar tanto revuelo interno, el “Caballo” se reservó el lugar de adjunto en la lista que encabezará su hombre de confianza, Ricardo Astrada.

“Hay todo un proceso de transferencia de la conducción, porque cuando uno se va vienen todos los problemas internos, todos los que tienen aspiraciones, todos los que quieren ser, y creo que lo más importante y lo que hay que cuidar, es la organización sindical”, explicó y luego agregó “qué mejor manera que un compañero vaya como secretario general, y yo poder acompañarlo en el lugar de adjunto durante todo el proceso”.


Claudio Vidal (Petroleros Santa Cruz): “Va a costar que vuelva a emerger otro Guillermo Pereyra”

Claudio Vidal, el secretario general del Sindicato de petroleros de la provincia de Santa Cruz, lamentó la decisión de Guillermo Pereyra de dejar la histórica conducción del espacio, aunque se mostró preocupado por cómo será la continuidad del mismo con su líder lejos.

En medio del conflicto que mantienen los trabajadores de la provincia, Vidal contó a La Tecla Patagonia que “a Pereyra le tengo muchísimo respeto. Admiro el trabajo que ha hecho, no sólo en la parte gremial sino también en lo referido a la contención social
y familiar de los trabajadores que representa”.

Sin embargo, expuso algunas dudas acerca de cómo continuará el gremio sin la figura que lo dominó por más de 30 años: “Los trabajadores se acostumbraron al estilo de conducción de Pereyra. Una persona que siempre tuvo una visión a futuro, que sabía qué quería el trabajador y qué necesitaba. Me preocupa porque es un Sindicato muy grande, y al no estar la persona que dejó estas enseñanzas, hay que ver quién llega y si trae el mismo planteo y una forma de trabajo similar para continuar”.

Para Vidal, “va a costar que vuelva a emerger un Guillermo Pereyra” y resaltó también su lugar en la CGT y su labor en la banca del Senado.


Ricardo Astrada: El lógico sucesor para la conducción

De perfil bajo, y sólo reservado para realizar algunos de los anuncios de conflictos que tiene el gremio, Ricardo Astrada, el actual secretario adjunto del Sindicato de Petroleros, es el elegido por Pereyra para que lo suceda en la conducción.

Es la persona de mayor cercanía al “Caballo”, lo acompaña desde los inicios de su mando a mediados de los ´80 y la decisión de ponerlo al frente ratifica la línea “dialoguista” que sostendría el gremio con las empresas.

El propio Pereyra lo entiende como la transición adecuada, esa que tenía que darse sin mucho revuelo. El año pasado, cuando ya avizoraba su salida, actual Senador anticipó: “no me cabe la menor duda que por su trayectoria, su contracción al trabajo y, sobre todo, por su lealtad, será Astrada, que está al lado mío hace 32 años”. Para la lista harían un cambio de roles, el adjunto queda-ría al frente del Sindicato, pero Pereyra comandará la mutual, la obra social y la ART.

Nota completa en edición Nº 299 de revista La Tecla Patagonia