Piedra OnLine

lunes, 15 de agosto de 2016

¿Cómo trabaja un médico en El Cuy?

El mal estado de los caminos y la difícil comunicación influyen en la tarea diaria. Asisten a los cinco parajes rurales de influencia, distantes hasta 185 km. Hasta 8 horas demoran los traslados de pacientes.

Hay uno, disponible full. Es que el otro médico pidió un traslado e incluso desde su partida la Dirección del hospital del área Programa El Cuy quedó vacante.

Julio Ávila es médico generalista que está actualmente a cargo de la atención en el centro de salud que cubre una complejidad 2 y un amplio radio rural. “Hay mucha distancia entre los parajes, más las condiciones climáticas y el mal estado de los caminos, muchas veces no son las mejores condiciones para trabajar”, resumió días atrás mientras estaba de franco pero igual pasó por la salita.

Es que aunque no cuentan con área de rayos ni se realizan laboratorios, en ese centro confluyen las 1.725 personas que habitan en la zona de confluencia. Abarca Cerro Policía (distante 110 km), Aguada Guzmán (110 km), Blancura Centro (175 km), Mencué (150 km) y Naupa Huen (185 km). Cada lugar cuenta con atención médica, pero de menor complejidad.

“A veces tardamos 5 horas en llegar a atender a un paciente por el mal estado de los caminos. Nos pasó llevar a un herido de arma blanca y estar una hora varados sacando el barro para poder seguir el viaje, que incluso es largo si vamos hasta Roca”, explicó.
Es que ocurre que ante un eventual pedido de asistencia a un paraje como Mencué, por ejemplo, se requieren al menos dos horas para ir, otras dos para volver más otro tiempo similar para llegar con el paciente a la parada que sigue: el hospital Francisco López Lima. “Ante una urgencia o sospecha hay que ir a Roca”, enfatizó Ávila.

Además, por mes se organizan dos viajes a cada paraje, en los cuales los mensajes por radio siguen siendo fundamentales para la comunicación. “Vamos a dos o tres puestos por semana, pero a su vez es un tema, porque cuando el médico sale no queda otro en El Cuy”, agregó la administradora del hospital, María Goichochea. Si bien tienen vehículos para realizar la asistencia, no tienen un cuatro por cuatro. “La ambulancia que tenemos es modelo 95”, indicó.

En ese sentido, se planteó la posibilidad de que Mencué dependa de Comallo, que es la localidad más cercana y que se encuentra también muy cerca de Bariloche. Hasta el momento no obtuvieron respuestas.

Por dentro

La atención primaria –es decir la prevención– y la cobertura de la urgencia son los objetivos planteados en el centro que hace esquina en el cruce de las calles Río Negro y Sarmiento. Allí las puertas permanecen abiertas durante el día. En la noche, un cartel anuncia el nombre del enfermero está de guardia pasiva.

“La gente ya sabe donde vive cada uno, cualquier emergencia lo van a buscar a su casa. El problema sería si ocurre un accidente y viene alguien que no es del pueblo a pedir ayuda”, comentó Goichochea.

En el equipo hay cuatro profesionales de Enfermería, tres agentes sanitarios, una auxiliar de farmacia y tres choferes, indispensables para desarrollar el trabajo de visitas a la población rural. Antes tenían también odontólogo, pero hoy sólo les queda la valija equipada para las visitas a domicilio. “Lo traemos de Roca y lo llevamos, teníamos acá pero no se adaptaron”, dijeron.

Además hay una persona que se encarga de mantener las instalaciones. ¿Y de limpieza? No tienen, esperan la llegada del mucamo prometido “para el mes que viene”.

Patologías presentes
“Tenemos mucha población mayor de 60 años, por eso se atienden principalmente las patologías relacionadas con la edad”, respondió la jefa de enfermería, Nancy Morales. Enumeró las más comunes: diabetes, hipertensión, obesidad.

Además, remarcó que las heridas de arma blanca son recurrentes en la zona de influencia.

“La riña es lo más frecuente, generalmente grupales y no son adolescentes, sino adultos. Hay gran consumo de alcohol”, puntualizó.
“Se ve mucho, incluso hay pacientes que a raíz de eso desencadenan cirrosis”, amplió.

“Hay de todo. Desde consumo de alcohol sustancias, peleas los fines de semana”, apuntó el médico Ávila.

Cuando las carencias influyen en la salud de los pacientes
Las carencias presentes en la Línea Sur impactan en la salud de las personas que allí habitan, tal como se sostuvo desde el centro de salud. Refirieron a la falta de servicios –agua, gas, luz– pero también a la dificultad de las vías de comunicación y educación.

“Hay gran parte de la población con carencias de todo tipo, tanto en sus realidades, su nivel de instrucción. Hay gente que tiene más contacto con la ciudad, y otra que por la lejanía les cuesta más llegar”, identificó el médico Ávila.

“Lo que más me preocupa es el nivel de educación. La gente necesita que sea muy buena, porque es lo que te da las herramientas para tener otra perspectiva y salir”.

“El médico les da una indicación y hay que bajar el lenguaje”, añadió la enfermera Morales.

“Veo cinco pacientes en un día y otros días 20. A veces llegar implica cinco horas sólo para un paciente, otros hasta ocho horas por el mal estado del camino”, explicó Julio Ávila, el médico generalista.

“Tenemos suministro de medicamentos, equipos. Lo que falta es la 4 x 4, el nombramiento de otro médico y dos mucamas”, indicó la administradora que reside en El Cuy, María Goichochea.

“A muchos les cuesta entender las pautas. El médico les da una indicación y hay que bajar el lenguaje, porque el nivel escolar es bajo”, sostuvo la jefa de Enfermería del hospital, Nancy Morales.

Los pobladores

52%  de los 1.725 habitantes de la zona de influencia del hospital de El Cuy tiene más de 40 años. Sólo el 19% es menor de 14 años.