Piedra OnLine

domingo, 7 de agosto de 2016

Presentaron el primer suéter elaborado con cashmere neuquino

El producto es parte de un proyecto impulsado por la Fundación de la Universidad del Comahue, el aporte de instituciones como SUPPRAD-Universidad Católica de Córdoba, Fundación Hábitat, Hilanderías Capen y el apoyo del gobierno provincial a través de la Corporación de Desarrollo de la Cuenca del Curí Leuvú.
Este desarrollo tecnológico se basa fundamentalmente en la incorporación y revalorización de las tradiciones y capacidades del criancero del norte neuquino, junto con el desarrollo de procesos de descerdado del pelo esquilado. Este producto resulta un complemento de la venta de chivitos, principal producción de los crianceros del norte neuquino.

Gracias a la innovación tecnológica que se ha generado, las empresas textiles vieron en esta cuenca productora una fuente de materia prima variada y de calidad, tanto para el mercado interno como para generar un producto de exportación.

En esta interacción, resulta imprescindible la participación de actores locales cumpliendo funciones de coordinación, acopio, clasificación y acondicionamiento. La Corporación de Desarrollo de la Cuenca del Curí Leuvú articula permanentemente las acciones de los crianceros con el sector textil demandante, integrándose como eslabón importante a la innovación de productos y procesos según la demanda de los mercados.

El gobernador expresó que el gobierno provincial continuará “fortaleciendo y defendiendo nuestra producción. La industrialización de nuestra producción permitirá fortalecer nuestra cultura e identidad.
“Debemos estar abiertos para recibir inversiones en un marco de reglas de juego claras con previsibilidad jurídica y económica. Quiero reconocer a la gestión anterior que siempre batallaba con este tema. Esto permite cuidar, proteger y generar nuevos puestos de trabajo, fortalecer el arraigo”, aseguró el mandatario.

Eduardo Aisen, integrante de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Comahue, manifestó que esto “es producto de una idea para mejorar la producción local y siempre respetando las tradiciones locales”.

“Vimos con otras instituciones la posibilidad de agregar valor a la producción local. Fuimos al recate de la tradición de los abuelos que tiempo atrás esquilaban las chivas y por otra parte acercamos tecnología al proceso de clasificación. Y también trabajamos con un dispositivo informático que nos permite clasificar el tipo de finura del pelo”, contó Aisen.

“Este proceso lleva ya 10 años desde la primera esquila y acopio que se hizo en la localidad de Las Ovejas. Estamos viendo el punto final de una cadena productiva con alto valor agregado”, dijo Aisen.

Elso Battistelli, de Hilanderías Capen, se mostró satisfecho con la presentación y anunció que “en el invierno de 2017 nos vamos a encontrar prendas con cashmere neuquino en las primeras marcas de los shoppings de Buenos Aires. Esto complementa toda una cadena de valor que nace en Chos Malal y trabajamos en aumentar el volumen”.

Por último, Jorge Gutiérrez de la Corporación para el Desarrollo de la Cuenca del Curí Leuvú manifestó que “es una satisfacción muy grande poder obtener un valor agregado de nuestra cabra criolla. Quiero agradecer a todos por la participación en este programa que hoy alcanza una meta pero tiene un futuro muy importante”.