Piedra OnLine

jueves, 8 de septiembre de 2016

La CGT y los piqueteros reclamaron que se declare la “emergencia social”

En un encuentro inusual, la nueva conducción de la central peronista recibió ayer en la sede de Azopardo a líderes de las principales organizaciones sociales.

Movimientos sociales y la conducción de la CGT unificada se reunieron ayer para poner en común una agenda de reclamos al gobierno. Aunque desde los organismos populares se habló de profundizar las medidas de lucha y exigir que se declare la “emergencia social”, en la central obrera están resueltos a esperar y no activar un paro. Por ahora.

La reunión se llevó a cabo en la sede de la central obrera, en la calle Azopardo. Los flamantes conductores cegetistas, Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y Carlos Acuña, recibieron a Daniel Menéndez (Barrios de Pie), Juan Carlos Alderete (Corriente Clasista Combativa), Emilio Pérsico (Movimiento Evita) y Gildo Onorato y Esteban Castro (Confederación de Trabajadores de la Economía Popular -CTEP-), entre otros. En la izquierda dura, que no participó, calificaron a estas organizaciones como “K o ex K”.

Según contaron participantes del encuentro, los representantes de las distintas organizaciones sociales consiguieron el respaldo de la CGT para impulsar la declaración de emergencia social en el Congreso. “La CGT va a apoyar la ley. Quedamos en llevársela y discutirla con ellos”, aseguró Pérsico a Río Negro. Se trata de un proyecto impulsado por el Movimiento Evita, que en el Senado cuenta con representantes como, el recientemente ingresado al movimiento, Juan Manuel Abal Medina y Teresita Luna, y en Diputados, con Leonardo Grosso y la rionegrina Silvia Horne.

“Estamos trabajando sobre varios puntos de emergencia: la creación de un comité de crisis, la creación de un registro de trabajadores de economía popular (informal), la unificación de programas sociales en el Argentina Trabaja y su nacionalización, y la creación del salario social complementario que permita a un millón de trabajadores informales alcanzar un salario mínimo, vital y móvil”, dijo a este diario Onorato, de la CTEP, sobre la declaración de emergencia social.

Los movimientos sociales encuentran en la CGT una estructura reconocida y poderosa de la que, como “informales”, carecen, para fortalecer su reclamos frente al gobierno, fuera de la movilizaciones constantes que promueven en todo el país.

“Nos dan una mano con el gobierno”, dijo un participante. Ya fue organizada una nueva reunión en la CGT para el 24 de septiembre, en la que también participarán integrantes de la Pastoral Social de la Iglesia Católica. También están pautadas reuniones con intendentes peronistas del Conurbano bonaerense.

Durante el encuentro, por parte de la CGT no se habló de promover ninguna medida de fuerza en las próximas semanas, ni mucho menos un paro, al menos hasta el Confederal de la CGT convocado para el 23 de este mes. Daer, miembro del triunvirato que conduce la central, dijo que el encuentro de ayer fue “un punto de partida, una estrategia común para universalizar la agenda”, y añadió: “Porque todos comprendemos que es necesario una interlocución social para todos, estén en el campo formal o informal”. Además, afirmó que las medidas de fuerza “las tendremos que ir definiendo si no encontramos resultados a los reclamos que hicimos al gobierno; veremos cómo madura el limonero”.

Sin embargo, la situación parece decantar hacia un paro luego del Confederal. La CGT insiste con la reapertura de las paritarias desfasadas por la inflación de los últimos meses. El triunvirato ya cruzó al presidente, Mauricio Macri, que dijo que las paritarias ya fueron “negociadas” y no se van a reabrir hasta el año que viene. El más duro es Acuña, que ayer dijo que “Macri tomó posición: está parado del lado de los empresarios”, y sobre la posibilidad de paro aseguró: “Si fuera por mí, hubiera convocado una medida antes, pero esto debe ser debatido por todos los secretarios generales”.