Piedra OnLine

sábado, 26 de noviembre de 2016

¿Será que somos exageradas?

¿En qué familia no mandaron a una mujer a hacer tareas domésticas para que un hombre descansara?
Los fríos números por sí solos pueden no decir nada, pero ¿qué pasa cuando a esos números les ponemos historias, anécdotas, emociones? Unas 59 mil mujeres fueron las que participaron en internet de la encuesta Contá la Violencia Machista, un relevamiento que fue hecho a voluntad por especialistas y periodistas ante el preocupante avance de la violencia de género en el país y ante la falta de datos oficiales.

Una larga lista de porcentajes se despliega en el informe, números que esconden historias de dolor y maltrato. Porque el 99 por ciento de las mujeres sufrimos de acoso sexual callejero, que va desde lo que algunos llaman “piropos” hasta invitaciones o amenazas sexuales, porque todas contaron que alguna vez sintieron miedo en la calle de ser violadas o atacadas.

Y sigue la lista: sólo en Neuquén, siete de cada 10 mujeres alguna vez en su vida sufrieron golpes, ahorcamientos o patadas por parte de su pareja, ocho de cada 10, amenazas. Ningún porcentaje baja de la mitad porque, a lo largo de la vida, ninguna mujer está exenta de padecer la violencia de género en alguna de sus variables: acoso, maltrato verbal, económico, obstétrico o la muerte.

No son sólo los femicidios, son cientos de ejemplos que vivimos día a día, desde los más cotidianos hasta los más escabrosos, o ¿en qué familia no mandaron a una mujer a hacer tareas domésticas para que un hombre descansara?

Como sociedad podemos ignorar los datos, muchos se burlarán de esas “exageradas” cifras, pero ojalá muchos más sean los que pongan sus ojos en sí mismos, en sus hijos, en sus hermanos, para algún día terminar de cortar la cadena de la violencia machista.