Piedra OnLine

jueves, 29 de diciembre de 2016

Con su aguinaldo compró y repartió cajas para Navidad

Un joven empleado de Zapala mostró su perfil solidario con los más pobres.
En la noche del 24, a eso de las 22, Marcos Silva tomó su bicicleta, llenó un carrito con alrededor de 40 cajas navideñas y salió a pedalear por los barrios más necesitados de Zapala. Y fue solo. Las cajas las había comprado con su aguinaldo de respositor y el bono de fin de año. No se lo había dicho a nadie.

En mitad del trayecto lo cruzó a su amigo Nicolás. “Cuando le conté lo que estaba haciendo me pidió una foto para que quede de recuerdo y la subió a Facebook”, explica.

La red social explotó y la generosidad de este vecino fue loada por muchos más que amigos y familiares y hasta por la gerencia de Diarco, mayorista para el que trabaja.


“Ni mi mamá sabía. Todos la felicitaban por el hijo que tiene y no entendía por qué. Le tuve que explicar lo que había hecho”.

El motor sensibilizador de Marcos fue su propia historia de vida. Durante su infancia una lata de “viandada” y algunos tronquitos eran materia prima para construir un juguete para entretenerse. Haber pasado necesidades fue el pie de empatía que lo movilizó a observar las falencias sociales más allá de su entorno.

Asegura este Papá Noel local que lo más gratificante fue ser recibido por las familias y el abrazo de la gente fue lo que más le llenó. “Cuando fui entregando las cajas, la mayoría de la gente lloraba y me abrazaba”, se emociona Marcos.

“Todos la vivimos y la pasamos. Si se me da la posibilidad de ayudar a los que más lo necesitan, lo hago”.
Sin embargo, su generosa efusión no quedó con un efímero espíritu navideño: durante la recorrida percibió, entre otras necesidades, la enorme cantidad de niños con ropa deteriorada. Inmediatamente comenzó una campaña entre familiares, amigos y conocidos para juntar indumentaria infantil y hacerla llegar a los más necesitados de la comuna zapalina. Quienes quieran aportar pueden dirigirse a Formosa 3466 de la ciudad de Zapala.

El sueño de Marcos es crear un grupo de jóvenes que se encarguen de recolectar cosas para la gente que más lo necesite y ayudar en su comunidad. Poder continuar el año que viene con una cantidad mayor de donaciones. “Le diría al Municipio que salga a recorrer el barrio. A la gente cuando llueve se le inundan las casas y los chicos juegan en la calle con las zapatillas atadas con alambre”, lamenta Marcos.

Ahora realizará una próxima cruzada solidaria a fin de año. El 29 planea repartir ropa que está juntando en un barrio humilde. “Hay muchos chicos que se juntan a jugar y uno ve cómo se visten”, asegura el joven que se volvió famoso por su espíritu solidario.

“Mis amigos me decían que estaba loco, que con esa plata podía construir y comprar materiales u otras cosas, pero yo les decía que lo más lindo es poder darle una cajita a alguien que lo necesita”. Marcos Silva, vecino solidario de Zapala que compró cajas navideñas para repartir entre los pobres.