Piedra OnLine

domingo, 5 de marzo de 2017

Evangélicos: se duplicó la apertura de nuevos templos

En 2016 se abrieron 20 en la provincia, lo que supera el promedio de años anteriores.
Pablo Montanaro
montanarop@lmneuquen.com.ar


Neuquén.- Veinte nuevas iglesias evangélicas en Neuquén se inscribieron en 2016 en el Registro Nacional de Cultos, el doble de las que se registraron en los años anteriores. El dato generó sorpresa en las autoridades de la Dirección Provincial de Religión y Culto del Neuquén, quienes señalan que desde hace un tiempo observan un crecimiento en la cantidad de templos evangélicos que congregan a cada vez más cantidad de fieles.

Con 237 iglesias, la ciudad de Neuquén lidera el ranking de mayo en presencia de templos evangélicos en la provincia, seguida por las localidades de San Martín de los Andes, con 83; Centenario, 35; Zapala, 30 y Chos Malal, 20.

De acuerdo con la información suministrada por la Dirección Provincial de Religión y Culto a LM Neuquén, el total de las inscriptas en el registro son 545, de las cuales 237 están ubicadas en la capital neuquina.

“En el interior de la provincia, la presencia de la iglesia católica fue muy fuerte en otros tiempos, y hoy podríamos decir que se encuentra en una situación de estancamiento. Por otro lado, encontramos una fuerte presencia de las evangélicas”, explicó Germán Cazeneuve, director general de Religión y Culto. Agrega que el crecimiento poblacional que viene produciéndose en la provincia genera “una mayor cantidad de gente con búsquedas espirituales”.
Sin embargo, Cazeneuve estima que existen muchos otros centros evangélicos en la provincia que funcionan sin documentación en galpones y casas particulares, de manera que las cifras podrían ser aún mayores que las que constan en el registro.

A pesar de que no hay un censo de religiosidad, la evangélica es la población creyente que más creció en la capital neuquina, ya que representan casi el 80 por ciento en la provincia.

Cazeneuve indica un dato interesante a partir de un trabajo realizado por el sociólogo Fortunato Mallimaci. En el trabajo “Atlas de las creencias religiosas en la Argentina”, Mallimaci señala que en la región Patagonia, el 21,6 por ciento de la población adhiere a la religión evangélica, en tanto a nivel país es el 9 por ciento. “Es altísimo el porcentaje de la población patagónica que adhiere a esta religión”, destacó Cazeneuve.

Norman Vera, de la Dirección Municipal de Cultos, consideró que la mayor presencia de iglesias evangélicas tienen relación “con una cuestión de cómo es la vinculación y el trabajo con los fieles, ya que apuntan mucho a la contención social”. “Creo que estas iglesias son más abiertas, más receptivas y eso es lo que capta mucho a la gente. Es como que están más a mano de las necesidades de la comunidad”, remarcó.

Si se transita el oeste de la ciudad se puede apreciar que entre las calles de tierra se elevan pequeñas construcciones de ladrillo que se constituyen en templos evangélicos que congregan no sólo a fieles de este sector sino que también llegan de Plottier y Cipolletti. En la ciudad de Neuquén, 8 de cada 10 templos religiosos son evangélicos, según Vera.

Las carencias pero también la fuerza para superar las dificultades y la marginalidad son algunas de las causas de esta expansión de la evangelización en la provincia.

“Los jóvenes encuentran contención”

“Entraron a la iglesia con un problema y recibieron ayuda, al día siguiente son ellos los que están ayudando a otros”. Así resume el pastor Claudio Ceballos el espíritu que se vive dentro de las iglesias evangélicas.

A los 42 años, Ceballos es el pastor de la iglesia Palabra en Acción, ubicada en el barrio Alto Godoy, en el oeste de la ciudad. Dice que profesa la religión desde pequeño por sus bisabuelos. Considera que la iglesia evangélica “está realizando una labor importante en la contención social”. Describe que no sólo se reúnen para orar sino también “damos contención social haciendo ayuda escolar, ofreciendo una taza de leche para los chicos. Tenemos la oportunidad de ayudar, la iglesia sale de las cuatro paredes del templo”. Señala que muchos jóvenes se acercan ya sea porque fueron abandonados por sus padres o estuvieron en el ambiente delictivo. “He tenido que intervenir con la palabra de Dios y la fe en muchas situaciones de violencia entre vecinos o de violencia familiar”, agrega.