Piedra OnLine

miércoles, 26 de abril de 2017

Una agente policial amamantó a una beba y se abrió una polémica

El vecino que la cuidaba llamó a la comisaría porque la pequeña, de menos de un mes, no dejaba de llorar y llevaba horas sin comer. La mamá aún no apareció.
Para calmarla, una oficial que fue madre hace poco tiempo le dio la teta. Una acción tan elogiable como desaconsejada por los expertos.


La imagen se viralizó inmediatamente: una joven agente policial amamantó a una beba ajena, que llevaba tres horas sin comer porque su madre no aparecía.

El hecho ocurrió el lunes a las 21:18, cuando el hombre que había quedado a cargo de la beba llamó a la policía. La madre la había dejado a su cuidado horas atrás y no había vuelto.

El hombre, desesperado y preocupado porque la beba no dejaba de llorar, llamó a la comisaría 21ª.

Según relató el hombre a la policía, la madre le había dicho que cuide a la beba (que tiene menos de un mes) mientras ella iba a cambiarse de ropa. Pero no regresó.

Hasta ayer, al cierre de esta edición, la mujer –de nombre Alejandra– no había aparecido aún y la beba se encontraba a cargo de Promoción Familiar.

El lunes, luego del llamado del vecino que cuidaba a la beba, los efectivos se presentaron en el domicilio, ubicado en barrio Nuevo.

Cuando llegaron, la pequeña no dejaba de llorar. En ese mismo momento, los oficiales notificaron lo que ocurría a Promoción Familiar, y la trasladaron a la comisaría 21ª. También llamaron al médico policial, quien la examinó y constató que estuviera bien.

El subcomisario, Juan Osvaldo Huanque, pidió que “una uniformada que sea madre” abrigue y contenga a la pequeña. La que se ofreció fue la joven agente Maira Acuña, que es mamá desde hace muy pocos meses.

Acuña tomó a la beba en sus brazos y se colocó cerca de un calefactor para que la pequeña, que seguía llorando, entrara en calor. Sus compañeros salieron raudos a comprar los pañales para poder cambiarla.

Pero nada la tranquilizó. A pesar de todos los cuidados, la beba no dejaba de llorar.

Maira, que también tiene un bebé de pocos meses, comenzó a amamantar a la pequeña. A los pocos minutos, dejó de llorar y se quedó dormida.

Los jefes de la dependencia policial 21ª redactaron un informe a la Unidad Regional 2 para destacar la acción que tuvo la agente Maira Acuña.

Desde el área de neonatología del hospital López Lima recomiendan, de todos modos, que en estos casos es aconsejable recurrir a las leches de fórmula (ver aparte).

Pasadas la 23 se presentaron a la comisaría, funcionarios de Promoción Familiar y se llevaron a la pequeña al hospital López Lima a pedido del médico policial para que los pediatras de turno la evalúen.

Ayer, la beba seguía a cargo de Promoción Familiar, en un hogar, y en buen estado de salud, según informaron a este medio fuentes policiales.

Desde la unidad policial explicaron que aún no habían ubicado a la madre. También señalaron que la mujer tendría otros tres hijos, de los que habría perdido la custodia por presunto abandono; y aseguraron que no habían podido ubicar al padre.
Lo que se aconseja desde el hospital
Desde el hospital, la jefa del área de Neonatología, Alicia Pedrón, remarcó la importancia de que cada mamá amamante a su bebé, “a no ser que sea una madre adoptiva, que tenga el análisis de HIV negativo. En un caso como éste, es leche de fórmula frente al riesgo”, explicó.
Pedrón destacó que “la mujer policía tuvo un acto de nobleza, que de ninguna manera quiso perjudicar a la bebé. (Pero) es un acto de desconocimiento”.
Por lactancia la incidencia de contagio del VIH o Hepatitis B es de entre un 15 y un 20 %.
“En estos casos se le tiene que dar fórmula o leche de banco de leche (nosotros no tenemos un banco)”, finalizó.