Parece un cuento que nunca tendrá un fin. Solo que cuando algo fuera de lugar ocurre en otro lado nos damos cuenta que no estamos tan lejos de que eso pase en Piedra del Águila. Los Caballos sueltos y los perros... Por que esperar a que ocurra alga para recién actuar? Todos sabemos que a veces se torna difícil caminar sin que un perro no te complique el día. Si te quejas...dicen que no queres a los animales... y si te muerde...y lo denuncias...sos jodido. Desde hace bastante tiempo venga plasmando en este blog fotos de caballos sueltos donde he tenido la posibilidad de ver a mas de un turista hacer malabares en la 237 para esquivarlos. Hoy tienen detrás de la Oficina de Turismo un corral dónde la policía los encierra hasta que aparezca el dueño. Acción que es buena pero...siguen los caballos sueltos. Tendrá que haber un accidente o morir alguien para que en definitivo hagan algo?.
El tema de los perros también tiene su apartado especial, a partir de ahora comensaré a publicar fotos de ellos. En Piedra hay particulares que crían y venden perros de suma peligrosidad. Están en pleno pueblo, seguramente las autoridades harán algo cuando algún niño, mayor o adulto le ocurra algo parecido al joven de 14 años mutilado por un rottweiler en la ciudad de Neuquén.-
El tema de los perros también tiene su apartado especial, a partir de ahora comensaré a publicar fotos de ellos. En Piedra hay particulares que crían y venden perros de suma peligrosidad. Están en pleno pueblo, seguramente las autoridades harán algo cuando algún niño, mayor o adulto le ocurra algo parecido al joven de 14 años mutilado por un rottweiler en la ciudad de Neuquén.-
En las dos fotografías que publico en este post (refuerzo lo que explico anteriormente), ocurrio en un momento en que dos niños venían tranquilos en sus bici, un perro que acompañaba a dos señoras le sale al cruce y los hace caer de sus rodados. Fue tanta la desesperación y los gritos de los pibitos que apunte mi cámara para salir en defensa de ellos si algo hubiese ocurrido. En realidad ocurrió pero solo quedo en un susto. Las Señoras, una sería la dueña, jamás le dijeron nada al perro . Se limitaron a mirar el espetáculo de como había volteado a los niños de sus bicicletas y a reírse. Fueron tantos los gritos de la gente como de mi parte por el cual el perro dejó de actuar. Los niños se fueron caminando y llorando.












