Piedra OnLine

martes, 25 de agosto de 2015

Veterano de Malvinas encuentra casco que usó en la guerra: quién lo tiene

Casco que usó en la guerra

José Muñoz (centro) fue parte del Regimiento de Infantería 25, unidad que encabezó la "Operación Rosario" y que fue la primera en llegar a suelo malvinense aquel viernes 2 de abril de 1982, bajo las órdenes del teniente coronel Mohamed Alí Seineldín.

Matías, el coleccionista, que ahora está en Inglaterra.
Fue comprado por un coleccionista argentino que vive en Inglaterra.
Un veterano de la guerra de Malvinas de 52 años, residente en Chubut, encontró el casco que usó durante el conflicto, ya que fue comprado por un coleccionista argentino que vive en Inglaterra.


José Muñoz, quien vive en la localidad de Sarmiento, recibió ayer el llamado de un argentino de 39 años con domicilio en Cambridge, quien se desempeña como mecánico aeronáutico y colecciona elementos de guerra, informó el diario El Patagónico en su edición de hoy.

El coleccionista, cuya identidad no se informó, le reveló en una comunicación telefónica a Muñoz que había comprado el casco con su nombre escrito a mano a un militar inglés y le envió fotos para demostrárselo.

El argentino residente en Inglaterra supo del veterano por un artículo periodístico que escribió el pasado 2 de abril en un medio local la periodista de Sarmiento Paola Muñoz, prima del ex soldado.

El llamado del coleccionista se produjo ayer, cuando el coleccionista se comunicó con el sector de Prensa de la Municipalidad de Sarmiento, donde trabaja Paola Muñoz, justo en el mismo momento en que el veterano había pasado casualmente por allí.

"Llegué de causalidad a la Municipalidad porque Paola es mi prima y pasé a saludarla. Me pasó el teléfono y me dijo: 'van a hablar con vos desde Inglaterra'. En un momento pensé: 'es alguien que quiere hacer plata', pero después me dijo que no lo puede vender (al casco) porque no lo puede sacar del país, pero que lo va a cuidar".

El comprador del casco explicó al diario provincial que, a través de un amigo de un militar inglés, había adquirido el casco que Muñoz usó durante la guerra, identificado por su nombre escrito a mano.
"Es algo emocionante; han pasado 33 años de esto. Soy veterano de guerra porque figuro en los libros, pero en realidad no tengo nada porque cuando nos tomaron prisioneros nos sacaron todo", dijo Muñoz.

El coleccionista aseguró que "es un honor y un placer tenerlo" porque siente que lo está "cuidando".

"Espero que algún día quede en algún museo", afirmó, y reveló que, tras adquirir varios elementos de soldados argentinos que lucharon en Malvinas nunca quiso contactarse "con nadie para no molestar y traer recuerdos, pero este casco fue más especial y un chico me dijo '¿por qué no lo contactas?, la gente siempre se lo toma bien, como una buena historia'".

Muñoz ingresó en febrero de 1982 como conscripto al Regimiento de Infantería 25 y fue enviado a Malvinas el mismo 2 de abril, en el buque Bahía de los Estados, hundido luego por el ejército inglés.

El soldado fue tomado prisionero por los ingleses el día de la rendición argentina, el 14 de junio de 1982.
José Muñoz vive en Sarmiento y en 1982 combatió en la Guerra de Malvinas, donde llegó el mismo viernes 2 de abril y se marchó el día de la rendición, cuando lo obligaron a dejar su armamento y su casco. Desde entonces nunca más supo de su equipamiento, hasta ayer, cuando otro argentino se comunicó desde Inglaterra, luego de haberle comprado el casco a un militar inglés y encontrado a su dueño leyendo un artículo escrito en la ciudad de los lagos.

Matías P. conoció parte de la historia de José Muñoz desde Inglaterra por una nota periodística que fue publicada el último 2 abril, gracias a que durante la guerra el ahora veterano escribió con su propio puño y letra su apellido en el casco, el mismo que hace dos semanas él compró a un amigo de un militar inglés que se lo llevó como suvenir.

"Es un honor tenerlo, es un placer. Siento como que lo estoy cuidando" dijo este argentino, mecánico aeronáutico y coleccionista de objetos militares y que en 1982 tenía solo 6 años.

Ayer contó cómo fue que encontró esta pieza que se suma a otros cinco cascos de la Guerra de Malvinas, incluido el del ex combatiente

Raúl Vargas del Regimiento de Infantería 12, y otros 29 que incluyen ejemplares de la Primera y Segunda Guerra Mundial, y también del conflicto de Vietnam.

"Los cascos de Malvinas siempre me interesaron porque los argentinos utilizaron de la Segunda Guerra Mundial y también fabricaron. Entonces hace unos años, en eBay comenzaron a publicarlos. En la descripción decía 'casco recuperado traído de Malvinas', y me empecé a interiorizar. Aprendí que cuando los argentinos se rindieron, les dijeron que dejaran los cascos y quedaron tirados en la playa. Muchos (ingleses) los levantaron y se los trajeron como suvenires", contó.

"Pero en el último tiempo los precios empezaron a subir y no lo quise dejar pasar, para tenerlo en mi colección, no solo como un hecho histórico sino porque para mí es un orgullo y un honor tener el casco de un combatiente", reconoció.

Matías se radicó en Inglaterra luego de un paso por Italia, país al que llegó luego de la crisis de 2001, gracias al pasaporte italiano que heredó de su abuelo, quien realizó el proceso migratorio inverso. Allí estudió mantenimiento de aeronaves en la universidad, profesión que en la actualidad lo lleva a viajar por distintos puntos de ese país.

Según contó, cuando comenzaron a aparecer los cascos costaban 200 libras, pero ahora se pueden encontrar por 700; es decir casi 1.200 dólares. Sin embargo, lejos de querer lucrar con el mismo, tiene otro sueño.

"Espero que algún día quede en algún museo. Nunca quise contactarme con nadie para no molestar y traer recuerdos, pero este casco fue más especial y un chico me dijo '¿por qué no lo contactas? La gente siempre se lo toma bien, como una buena historia'", contó sobre su decisión de encontrar a José.

"Y fue muy especial, no lo podía creer, fue una cosa increíble. El señor José no me creyó mucho pero es lógico: llama un loco de Inglaterra y pensó este pibe está loco. Lo entiendo, recién cuando mandé las fotos ahí fue cuando reaccionaron y se dieron cuenta de que era real la historia", resumió, prometiendo que el casco jamás será vendido y que quedará bajo cuidado de un argentino, el mismo mensaje que quería darle a José cuando se le ocurrió comunicarse desde Inglaterra a Sarmiento.

Fuente: diario El Patagónico