Piedra OnLine

sábado, 26 de septiembre de 2015

Los faltazos de los porteros ponen en peligro las clases

Por licencias y vacantes, hay dos escuelas cerradas y varias en riesgo.

Neuquén.- Por la falta de reemplazo de porteros ante la presentación de licencias o inasistencia de improvisto, al menos dos escuelas –la 2 y el Jardín 44– tuvieron que suspender ayer las clases, en tanto que otras instituciones educativas hacen malabares para evitarlo.
La Escuela 2 cuenta con una planta funcional de 12 auxiliares de servicio, 6 para cada turno. Según explicó su directora, María Eugenia Martínez, de esos 6 son dos o tres los que realmente cumplen con su tarea por turno. “Hoy (por ayer) tengo que suspender las clases porque no llegó nadie para cubrir el turno tarde. Lo más grave es que el lunes voy a seguir estando en vilo entre las 11 y las 11:45, que es el horario de ingreso de los auxiliares, para saber si vamos a poder tener clases”, dijo la directora.
Al mismo tiempo, pidió que haya un contralor externo que dependa de Educación para que supervise las tareas y se garanticen las clases, así como las directoras tienen a una supervisora a quien rendirle cuentas.
“Vienen las mismas auxiliares de siempre, las que toman a la escuela como nuestra segunda casa. No les podemos pedir más, el tema es que un día se van a cansar”, señaló Martínez, y agregó: “Otra auxiliar me avisó que faltaba porque estaba haciendo la campaña y que ya me iba a llegar alguna certificación por la ausencia”.
La directora denunció que desde Educación no se está haciendo nada para solucionarlo y que son varias las escuelas que están en la misma situación y pocos los directivos que se animan a hablar.
El caso más resonante es el del Jardín de Infantes 44, ubicado en Novella y Necochea, en el que sólo se dictaron 50 días de clases en las salitas del turno tarde ante las reiteradas ausencias de los auxiliares y su falta de reemplazo.
Su directora, Alejandra Jara, señaló que, de los ocho auxiliares de la planta funcional, cinco presentaron certificado médico y que los papás estaban indignados por no poder mandar a sus hijos al jardín y llevaron el reclamo al CPE.
Pasado el mediodía de ayer, la situación seguía igual porque se debieron suspender una vez más las actividades por la tarde, debido a que otro auxiliar avisó que no concurriría por licencia.
Para poder pedir reemplazos, de acuerdo con el convenio colectivo de trabajo que rige a los empleados del sector, las licencias deben ser superiores a los 15 días. Recién en esa instancia los directivos pueden gestionarlo ante la Dirección de Auxiliares de Servicio.
Jara indicó que cuenta con dos certificados de licencias por enfermedad, uno por 15 días y otro por 30, y aun así ante la solicitud se le informó que no había personal disponible.
Se suma a los reclamos que la comunidad educativa de la EPET 18 de Senillosa realizó en las puertas del CPE esta semana por la misma situación. De una planta funcional de 14 auxiliares, cuentan apenas con 8 porque pese a presentar el pedido en las instancias administrativas, no fueron reemplazados los que se jubilaron y trasladaron hacia otras instituciones. Consiguieron el compromiso de que les enviarán dos reemplazos.
Las directoras coincidieron en que el esfuerzo lo ponen diariamente los auxiliares que no se ausentan, que se sobrecargan de tareas, pero que se necesita un mayor control por parte del Estado para poder garantizar las clases.

Para ATEN, la falla está en que no hay controles


La secretaria de prensa de ATEN, Marisabel Granda, señaló que la falta de controles por parte del CPE es lo que genera este conflicto entre los propios trabajadores, como son los docentes y auxiliares de servicios.
“El Gobierno tiene que garantizar que el convenio colectivo de trabajo funcione bien. El problema no es el convenio, sino la falta de controles y la mala aplicación por parte del Gobierno”, sostuvo Granda.
Señaló que hay instancias para controlar que se cumpla y que una de ellas es la de evaluación de la normativa, pero que aún no se está llevando a cabo.
La referente del gremio dijo que el hecho de que no paguen a los auxiliares por las tareas de recargo, cuando cumplen una tarea extra de un colega ausente, genera una interna entre los auxiliares y directivos. Indicó que el convenio sostiene que son los directivos los que tienen que garantizar la organización institucional de la escuela, pero que el problema se genera cuando no se les paga a los auxiliares y no quieren realizar trabajo extra por algo que no cobrarán.
“El convenio es una ampliación de derechos para los trabajadores, pero se debe informar correctamente de esta nueva normativa y su alcance para que no haya malos entendidos. El Gobierno la promulgó, pero no hizo nada al respecto y no está dando respuesta”, agregó.
Granda comentó que desde el gremio están tratando de formar parte de la Comisión Interpretadora y Autocomposición Paritaria (CIAP) para poder participar y defender también a los docentes.