Piedra OnLine

jueves, 17 de diciembre de 2015

La gestión de Macri deberá convivir con los problemas del petróleo barato

Según coinciden analistas locales e internacionales

La mayoría de los economistas señalan que el precio internacional del petróleo continuará muy bajo durante 2016. Qué decisión tomará el próximo Gobierno con relación a los precios internos del petróleo y el gas. Prevén una desaceleración de la inversión en el upstream de hidrocarburos.

El precio del petróleo a nivel mundial parece no repuntar en lo que queda de 2015. Hoy se ubica el barril por debajo de los u$s 45. En Nueva York, el WTI –la cotización del light sweet crude que se extrae en Texas– volvió a perforar en noviembre la frontera de los u$s 40. El crudo Brent –referencia para Europa– tuvo un comportamiento similar y llegó a cotizar a u$s 43,50. A raíz de eso, los pronósticos no son alentadores respecto de un aumento para 2016.
Revista Petroquímica, Petróleo, Gas, Química & Energía dialogó con distintos economistas de las consultoras Abeceb.com, Orlando J. Ferreres (OJF) y Analytica sobre las estimaciones que tienen del precio del petróleo y el gas para 2016 y los efectos para el mercado local.
Mariano Lamothe, gerente de Análisis Económico de Abeceb.com, explicó que “recién para fin de 2016 volverían a la normalidad las curvas de oferta y demanda, por lo tanto no vemos un reacomodamiento significativo de precios. En un momento en 2015 se veía un barril cercano a los u$s 70, pero lo vamos a ver cercano a los u$s 40 o u$s 50 en 2016”. Y agregó que “estimamos que el aumento va a ser de a poco, porque para ampliar la demanda se necesita un precio más alto de los hidrocarburos”.
En el caso de Ricardo Delgado, director de la consultora Analytica, la proyección de precios bajos es por al menos dos años. “Varios elementos llevan a pensar que los precios del crudo seguirán deprimidos. Entre ellos, el crecimiento que aún con precios bajos sigue teniendo el shale en Estados Unidos, la reticencia de los países de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) en limitar su oferta y un crecimiento global lento, con China en desaceleración, lo que implica una menor demanda de energía”.

Precios bajos

“Puede proyectarse un horizonte de precios bajos por al menos dos años más, oscilando entre los u$s 35 y u$s 55 por barril para el WTI”, vaticinó.
Por su parte, Fausto Spotorno, director del Centro de Estudios Eco-nómicos de OJE, señaló que “para 2016 no estamos esperando cambios importantes en el precio del petróleo. Creemos que puede subir un poco si la economía de Asia se reactiva, pero también sigue el fenómeno de la enorme capacidad de producción de Estados Unidos, sobre todo del gas, que compite con el petróleo”.
A su entender, hoy en Norteamérica ya no es el factor determinante para el precio, porque la demanda de China explica el dinamismo en el precio del crudo a nivel mundial; pero “como la economía china se está desacelerando, es difícil que el precio del petróleo se vuelva a recuperar”. “Esperamos un precio entre los u$s 40 y u$s 50 el barril para 2016, con posibilidad de un piso de u$s 35. La caída de esta semana que raspa los u$s 40 es para preocuparse”, indicó.
A su vez, Lamothe indicó que “no se puede ir al empalme brusco entre el precio internacional y el local, porque se necesitaría mucha inversión. Es decir, en 2016 va a haber inversiones pero con mucha reticencia. Las inversiones van a bajar, pero ninguna empresa internacional quiere quedar afuera del negocio de las reservas del shale argentino. De todos modos, si no se regula la economía macro y el marco regulatorio obviamente no va a haber inversiones”. “Distinto hubiera sido el escenario con un precio más alto en el mercado internacional, de alrededor de u$s 80”, agregó. Y remarcó que “hay que intentar ir a un empalme en los precios locales e internacionales porque no se puede tener precios diferenciales en temas energéticos; en algún momento se va a perder el incentivo a la inversión”.

Incentivos a la producción

Por su parte, Ricardo Delgado (Analytica) dijo que “el acuerdo entre empresas, provincias y el Gobierno nacional para fijar el precio del ‘barril criollo’ vence tácitamente en diciembre. Hay que recordar que los incentivos al gas y al petróleo empiezan a dar sus frutos en materia de producción. Este año, tras una década de caída ininterrumpida, ambos productos vienen aumentando su producción de la mano de los no convencionales”.
El director de Analytica agregó que “teniendo en cuenta la necesidad de seguir incentivando la producción de gas y petróleo para alcanzar finalmente el autoabastecimiento sería necesario, en forma temporal, sostener los precios internos por encima de los internacionales”. “Pero con lógica, sin concentrar en pocas manos el sector y abriendo el juego a inversiones nacionales e internacionales que complementen la actividad de YPF y del resto de las incumbentes actuales”, añadió.
Por su parte, Fausto Spotorno, de OJF, explicó que “la situación en Argentina es particular, porque no depende tanto del petróleo sino del gas, y el precio del gas no es internacional como el del petróleo, si bien a la larga obviamente están vinculados”.

Mediano plazo

El directivo precisó que “en el mediano plazo no tienen los mismos movimientos; de hecho recién ahora el precio del gas está bajando, cuando hace un año lo viene haciendo el barril de petróleo”. Y agregó que “el petróleo en Argentina está muy vinculado al tipo de cambio. Es decir, este mismo precio interno del barril (entre u$s 63 y u$s 80) con un dólar oficial a $ 15 hasta es caro con un precio internacional del barril cerca de los u$s 40. De todas formas, es muy difícil que con este precio local e internacional se explote Vaca Muerta porque se requiere un barril a u$s 80 para que sea rentable”.
En el caso del gas, lo que más se consume en Argentina, Spotorno dijo que “la situación es inversa, porque en la Argentina se paga a los productores locales u$s 3,20 por millón de BTU, cuando importar gas de Bolivia sale alrededor de u$s 5,40 el millón de BTU y el gas licuado (por barco) está cerca de los u$s 11 por millón de BTU”. “Es probable que el gas del mercado local tenga una suba de precio para 2016. En un momento, YPF había dicho que para explotar el gas en Vaca Muerta se necesitaba un precio local de u$s 7,50 por millón de BTU, cuando importarlo desde Bolivia sale alrededor de u$s 5,40. Una posibilidad es llevar el precio local a u$s 7,50 por millón de BTU y ver quién puede invertir y explotar el yacimiento con ese precio y quién no”, concluyó. ℗