Piedra OnLine

sábado, 18 de junio de 2016

La minería neuquina, en jaque por la caída de la construcción

La demanda de productos en las canteras se derrumbó hasta un 70% en la zona centro.

El freno de la construcción en el primer semestre afectó fuerte a la minería no metalífera, una de las principales actividades en la zona centro de la provincia, que muestra un derrumbe de hasta el 70% en la demanda de productos.

“Nuestra fábrica tiene 35 años y nunca vi una caída como esta”, señaló Santiago Sapag, director de Ámbar, la única minera que la elabora cal en la Patagonia.

“Nos tomó por sorpresa, porque creímos que a los 180 días del cambio de gobierno iba a repuntar, y vemos una baja de la actividad y la inversión”, remarcó el empresario y sostuvo que esta situación es peor incluso que la del 2001, porque en aquella oportunidad los servicios no subieron.

“Una cosa así, silenciosa, que no se veía venir, nunca lo vivimos. Ahora la luz subió el 100%”, denunció Sapag. En una industria de este tipo, el 40% de los costos van a mano de obra, le siguen el gas, la energía, el papel y el combustible.

A su vez, sostienen que es imposible no subir los precios. “Critican al empresario, pero el precio del combustible no lo ponemos nosotros ¿Si el gasoil sube cómo hago? A su vez, esto va a repercutir en el empleo, no podés sostener el nivel de actividad con menos ventas y mayores costos”, dijo.

Estadísticas

La última estadística minera de la provincia es del 2015 y ya muestra que el segundo semestre del año pasado la explotación de minerales vinculados a la construcción registró una caída.

“La minería es una actividad que depende de la demanda y el poder de consumo social actúa sobre esa demanda. Los minerales industriales, de la tercera categoría y todos los que se usan para ornamentación, cayeron”, dijo Portilla.

Indicó que la situación podría haber sido peor de no ser por la eliminación de las retenciones a la exportación, que permitieron sostener los puestos de empleo.

“La caída de la construcción afecta directamente a los áridos, como arena, ripio e indirectamente a productos industriales como la caliza, dolomita o puzolana”, comentó Portilla.

En las empresas, los números comienzan a crear alarma. “Estás en soledad, esperando a ver qué pasa, pero este ajuste es brutal. Cada puesto de trabajo que se pierde o Pyme que cierra cuesta mucho revertirlo. Seis meses es mucho tiempo y no se le ve la salida, eso preocupa”, enfatizó Sapag.

Neuquén produce minerales que se aplican a otras industrias como construcción, farmacia, alimentación, metalurgia y petróleo. Casi todo lo que se explota se destina a los corralones o ventas de áridos y la producción de cal y cemento ocupan una importante fracción de estas rocas y minerales.