Piedra OnLine

domingo, 5 de junio de 2016

Periodistas de Neuquén opinan sobre el gobierno del MPN, la oposición, los sindicatos y la izquierda en la provincia

Mario Rojas (Diario Río Negro), Fernando Castro (Diario La Mañana Neuquén) y Carlos Marcel (portal Va Con Firma) opinaron sobre política provincial en exclusiva para La Izquierda Diario.


Desde La Izquierda Diario abrimos nuestras páginas a periodistas de Neuquén para que opinen sobre distintos temas de la política provincial. En esta oportunidad Mario Rojas del Diario Río Negro, Fernando Castro del Diario La Mañana Neuquén y Carlos Marcel del portal Va Con Firma opinaron sobre el gobierno del Movimiento Popular Neuquino (MPN), el rol de la oposición, de los sindicatos y de la izquierda en la provincia. Acá las respuestas a las preguntas realizadas por la redacción de La Izquierda Diario Neuquén.

 Mario Rojas: “La oposición del FpV tiene serios inconvenientes para crear un bloque homogéneo”

Mario Rojas es editorialista del diario Río Negro y respondió en exclusiva las preguntas de La Izquierda Diario sobre el gobierno del MPN, la oposición, los sindicatos y la izquierda en Neuquén.

¿Cómo ves al gobierno de Gutierrez y al MPN en la nueva realidad política nacional y provincial?

El MPN siempre se adaptó al gobierno nacional, siempre fue funcional porque, hasta ahora, nunca estuvo en la misma línea partidaria. Cuando ponderó el poder de la minoría al momento de desbalancear, como fue en 1985 cuando hizo fracasar en el senado la ley que iba a cambiar las relaciones con los gremios, lo jugó con fortaleza. La excepción fue Jorge Sobisch con el gobierno de Néstor Kirchner. Claro que lo que se recibía de regalías alcanzaba para pagar los sueldos de los empleados públicos y quedaba un resto. Ese escenario cambio y ahora Omar Gutiérrez ocupa espacios de gobernadores aliados porque Mauricio Macri no los tiene. Eso no implica que dentro del partido haya sectores como el que encabeza Guillermo Pereyra que presiona desde la oposición para, por ejemplo, auspiciar la ley antidespidos que luego fue vetada.

¿Cómo ves a la oposición dentro de la Legislatura y de cara a las elecciones del 2017?


La oposición del Frente para la Victoria tiene serios inconvenientes para crear un bloque homogéneo y las apuestas a nuevos dirigentes no ha dado resultado electoral. El PRO y Nuevo Compromiso Neuquén asiste a un esquema de agotamiento del líder porque nacieron y se desarrollaron bajo la figura de Horacio Quiroga. La UCR posee identidad pero no tiene vocación de poder. Libres del Sur se asocia con diferentes expresiones y después se independiza lo que le quita posibilidad de ampliar la adhesión social. De cara a las elecciones del año próximo es un hecho que el Concejo Deliberante de Neuquén significa un desafío, aunque como se requieren más votos para ingresar al sistema de distribución proporcional, se requerirán renunciamientos históricos si se pretende llegar a plantar posturas. El MPN siempre jugará a dividir por tres para poder garantizar la continuidad con el piso del 30 % que nunca perfora hacia abajo. Para el Congreso Nacional se presenta la oportunidad para el partido provincial de gobierno que el año pasado no logró que Rodolfo Kaiser sea diputado nacional y se les termina el mandato a dos que responden al petrolero Pereyra. Se renuevan tres y es una incógnita qué papel jugarán los partidos más grandes. También se observa una posibilidad histórica para la izquierda.

¿Qué rol ves que juegan los sindicatos (del sector privado y estatal) en la política provincial actual?


Los sindicatos estatales buscan acrecentar deficiencias estatales y, por la presión, logran espacios de poder como ocurrió con el EPEN, el Consejo Provincial de Educación, y ahora con la megacaja que tiene el Estado Provincial, que se lleva un tercio del presupuesto provincial, el Instituto de Seguridad Social del Neuquén. En un año con alta inflación, con un escenario económico nacional que apunta a la reducción salarial, y la necesidad electoral tienen una pista ideal para lograrlo.
Los sindicatos privados que están enrolados en la CGT son más proclives a buscar acuerdos como la UOCRA, Petroleros que administra una cuota de presión y poder que es tenida en cuenta por los gobiernos.

¿Cuál es tu visión sobre la izquierda en la provincia?

Son la voz discordante con los oficialismos nacional y provincial, como así también del sindicalismo estatal y privado. Como no tienen esquemas de pérdidas pueden mantenerse distantes de las decisiones grandes o chicas que se puedan adoptar en los cuerpos colegiados. Han demostrado capacidad de visibilización de problemas que a los grandes partidos o sindicatos les resultan intrascendentes, eso resulta positivo.

Fernando Castro: “Acercarse al macrismo fue la salida rápida para no profundizar una crisis local”

Fernando Castro es Editor de Política del diario La Mañana Neuquén. Acá las respuestas que nos brindó en exclusiva para La Izquierda Diario sobre el gobierno del MPN, la oposición, los sindicatos y la izquierda en Neuquén.

¿Cómo ves al gobierno de Gutiérrez y al MPN en la nueva realidad política nacional y provincial?

Omar Gutiérrez tiene varios desafíos al mismo tiempo. Para la historia de esta provincia, es un nuevo apellido que asume en el sillón de gobernador, pese a ser de una familia ligada al MPN. Tiene la necesidad de “jugar” hacia afuera pero también hacia adentro de su estructura partidaria. Asume el liderazgo desde un lugar en el que fue elegido primero por su antecesor y luego por la legitimidad del voto popular. Rinde exámenes todos los días, en esta suerte de tormenta permanente en la que le toca asumir. Tiene ciertas afinidades en materia de gestión con el gobierno nacional. En ese contexto, no se escapó de la lógica del grueso de los gobernadores para los que acercarse al macrismo fue la salida rápida para no profundizar una crisis local.

¿Cómo ves a la oposición dentro de la Legislatura y de cara a las elecciones del 2017?

Veo algunos sectores del PJ que lograron acercamientos con el gobierno provincial, y que van a ser, cuando las papas quemen, funcionales a su estrategia. El frente del kirchnerismo y Ramón Rioseco, por ahora, se muestra poco ambicioso: parece alcanzarle con facturar ese acercamiento de Gutiérrez al macrismo, dejándolo del lado de ciertas políticas a las que se podría tildar de antipopulares. Veo mezquindades, también, que a estos sectores con, en principio, menos diferencias entre sí, les impiden constituirse en una alternativa con agenda propia. ¿Lo buscarán? Como sea, es un déficit casi histórico del peronismo neuquino y su variante kirchnerista. Al PRO y NCN les queda el lugar de supeditarse a una buena convivencia con el MPN, con anclaje en Buenos Aires, y con algunos estertores de tono local que, en rigor van a ser casi para la tribuna, si todo marcha como hasta ahora entre Provincia y Nación.

Al mismo tiempo, veo a la izquierda ocupando lugares importantes como pocas veces. Pero, a mi juicio, presa de sí misma. Desde el lugar que tiene hoy, sólo se ciñe a marcar una posición divergente desde la que no tiene tantas posibilidades de construir. Hacer otra cosa, parece decir, sería una traición. En tiempos en que el valor de la palabra, las ideas y los idearios, en ocasiones tienden a diluirse, o dejarse de lado según imponga el momento. Sin embargo, me pregunto por la apuesta a largo plazo que subyace a este posicionamiento, y si eso alcanza como para crecer desde el lugar minoritario que tiene hoy. Otro tema es si quiere ese otro lugar.

Entiendo que es muy temprano para saber qué puede pasar en las elecciones de 2017. El escenario que viene es hipercomplejo. El rumbo de la economía da algunas pistas, y el creciente nivel de movilización social. Pero todavía no son definitivas como para proyectarlas tan claramente a la política.

¿Qué rol ves que juegan los sindicatos (del sector privado y estatal) en la política provincial actual?

No hay un solo rol que estén jugando. En la provincia, cada uno tiene diferentes formas de relacionarse con el Ejecutivo y con la comunidad en general. Comenzaron el año peleando salarios en un contexto de paritarias a la baja y tratando de evitar que haya despidos. Hoy ese rol ya les queda corto y añaden a su pliego reclamos de una órbita algo más amplia, que cruzan a sectores desmovilizados de la sociedad, como las quejas por la tarifa. A nivel nacional la CTA endurece su postura. Mientras que la CGT, con las variantes de cada una de sus líneas internas, se enfrenta a sus propios límites. Muchos de ellos se relacionan con la historia de varios de sus líderes y cómo eso juega a la hora de negociar con el gobierno.

Carlos Marcel: “El gobierno elige a los sindicatos como oposición porque, separados, impiden una crítica general”

Carlos Marcel es columnista del portal Va con Firma. Respondió en exclusiva para La Izquierda Diario nuestras preguntas sobre el gobierno del MPN, la oposición, los sindicatos y la izquierda en Neuquén.

¿Cómo ves al gobierno de Gutiérrez y al MPN en la nueva realidad política nacional y provincial?

Es un lugar muy recorrido por los analistas de la política, establecer que el MPN (salvo Jorge Sobisch con el kirchnerismo) siempre es oficialista con el gobierno nacional. Y es así. Gutiérrez no es la excepción. Por más que se lo vea demasiado cerca de Mauricio Macri, él es uno más de los que rindieron pleitesía a los ATN.

El punto es decidir por qué se produce esa eterna alianza. Una de las explicaciones consiste en que, al ser el único partido provincial en el poder, necesita de los acuerdos para gobernar y existir.
Pero es insuficiente. Me parece que el MPN demuestra su fracaso como proyecto de gobierno, toda vez que necesita invariablemente de los recursos nacionales para gestionar.

De cómo esa dependencia la transformaron en orgullo, sólo fue posible con una gran cantidad de dinero invertida en publicidad. Las consecuencias culturales de la lógica extractiva en todos los órdenes, son deplorables y cruzan al pueblo.
Dormimos sobre una de las cuencas de gas más grandes del planeta y tenemos recursos hidrocarburíferos monumentales, pero se usa el 60% del presupuesto para pagar sueldos, se trae papa y tomate de Mendoza, toda la provincia de Neuquén tiene menos capacidad hotelera que una sola ciudad grande de Río Negro y la lista sigue.

Omar Gutiérrez está demostrando una alta capacidad para comunicar y ejerce su liderazgo dentro del gobierno y del partido con firmeza. No es raro pensar que quiera reemplazar con prontitud la imagen de Jorge Sapag. Pero tiene viento de cola y no siempre va a ser así. Habrá que esperar para saber mejor.

¿Cómo ves a la oposición dentro de la Legislatura y de cara a las elecciones del 2017?

El término “oposición” se ha tornado muy vago porque no es una cosa sola. Creo que hay proyectos. Son opositores el NCN (Nuevo Compromiso Neuquino, aliado de Cambiemos), el FPV y el PTS, pero no son lo mismo. La característica anterior torna al MPN como una forma de ejercicio del poder, más que como un proyecto político en términos de dogma ideológico.

La oposición política, dentro y fuera de la Legislatura, no ha conseguido aún poder comunicarle al pueblo un proyecto de poder claro, entendible, amable (del verbo amar). La derecha lo ha expresado siempre un poco mejor, ya que comulga con la práctica extractiva y la asistencia y se recuesta con más comodidad en cierto pensamiento caníbal que sponsorea el “mercado”.

La izquierda y la centroizquierda todavía no encuentran ese camino y presentan proyectos de “lo que debería ser” Neuquén, aunque la sociedad aún no lo vea como necesidad.

Las elecciones de medio término encontrarán a la oposición libre del discurso de la unidad y por lo tanto creo que habrá una gran cantidad de fuerzas en disputa.

¿Qué rol ves que juegan los sindicatos (del sector privado y estatal) en la política provincial actual?

Los sindicatos forman la oposición más activa al gobierno, pero sus demandas son sectoriales y pocas veces su crítica pone el eje en el concepto total, lo cual ni siquiera está mal, es sólo su rol.

Lo que está mal es confundirlo. El gobierno los elige como opositores principales porque al discutir con cada uno de ellos por separado, impide también la crítica general a un modelo de gobierno opresivo, injusto e ineficiente.

La oposición política suele elevarlo también a ese parnaso porque oculta detrás de su activismo la falta de capacidad de movilización por temas sociales generales.

Una excepción saludable ha sido la incipiente rebelión ante los tarifazos de gas, que de todos modos aún no es masiva, pero que logró encontrar en la calle a los partidos políticos, los sindicatos y la iglesia.

¿Cuál es tu visión sobre la izquierda en la provincia?


No creo en el discurso de la unidad por sí misma. “Allá todos los de izquierda”, júntense. Tampoco en la “unidad de la oposición”. Siempre que se fuerzan esos procesos, terminan siendo funcionales al poder que cuestionan.

Creo en los proyectos de poder. Son muy complejos y exigen una constante actualización e interpretación de lo que el pueblo espera y quiere. La izquierda ha crecido pero difícilmente alcancen los logros para rascarse el ombligo con placer.

Lo más sano es el cuestionamiento permanente, la incomodidad eterna, la insatisfacción. Eso es lo que hace crecer. Lo contrario es la mirada en el espejo con el helado clavado en la frente.

La esencia de la explotación capitalista es idéntica a la descripta en el siglo XIX, pero sus modos se han actualizado y complejizado. El capitalismo extendió su lógica y la transformó en cultura, luego de más de un siglo de control de las relaciones y las fuerzas de producción.

La clave del pensamiento y la estrategia socialista, aventuro, estará en lograr mantener el dogma actualizando la doctrina y la práctica política. Ser revolucionario es ser el mejor ser humano, en todos los órdenes donde quiera que se discuta eso. Si se logra, el cuento de la unidad será una anécdota para contarles a los niños antes de dormir.