Piedra OnLine

domingo, 14 de agosto de 2016

Los anabólicos del MPN, en discusión

La pérdida del peso electoral en forma sostenida que sufre el MPN desde hace tiempo explica en buena medida el motivo real por el cual el oficialismo no incorporó la segunda vuelta en el proyecto de reforma política que se encuentra en la Legislatura. 
 
 De haber existido el balotaje en esta provincia, el oficialismo ya habría experimentado riesgosos escenarios de definición en electorados bien polarizados.

Las PASO provinciales tampoco prosperaron porque aún está vivo el recuerdo del inesperado triunfo, en el 2013, de los candidatos a cargos legislativos nacionales de la entonces oposición interna del MPN encabezada por el senador Guillermo Pereyra.

Los argumentos oficiales acerca de los motivos por los cuales no se incorporaron ni el balotaje ni las PASO son otros. Respecto de la segunda vuelta, la voz cantante del proyecto, el subsecretario de Gobierno y Justicia Juan Pablo Prezzoli, dijo que para implementarla habría que avanzar con un cambio en la Constitución y aseguró que no hay consenso político para llevar las transformaciones hasta ese nivel. En cuanto a las PASO, después de recorrer un proceso de consultas cuyos resultados no fueron debidamente divulgados, el funcionario interpretó que la comunidad no quiere engordar el calendario electoral.

La idea de la reforma política arrancó con la gestión de Omar Gutiérrez. La consigna estuvo presente en el discurso que inaugura su gestión como gobernador. La propuesta, que ahora tiene forma, incluye el voto electrónico, la eliminación de las listas colectoras y espejo, la regulación del tiempo destinado a la campaña electoral, además del compromiso de financiamiento de las actividades de los partidos por parte del Estado.

Aunque este proyecto puede sufrir cambios en su recorrido por las comisiones del Poder Legislativo, el límite que marcó el MPN para negociar cuestiones que lo pueden afectar es la eliminación de las listas colectoras y espejo. De aprobarse la ley sin modificaciones, se cerraría un ciclo de estrategias electorales que al MPN le han dado buenos resultados y que comenzó a utilizar en el 2003.

Las colectoras funcionaron en todos estos años como anabólicos cada vez más indispensables para garantizar los triunfos y para construir mayorías legislativas, a las que después el oficialismo debió sostener a fuerza de costosos mecanismos de negociación.

Los votos puros del MPN se encuentran en una pendiente hacia abajo. La serie histórica de resultados electorales va en ese sentido desde 1983, con la excepción del pico de rating electoral alcanzado en 1995 con el triunfo de Felipe Sapag por el 61,16% de los sufragios.

En la elección que abrió la recuperación de la democracia, el partido provincial se impuso por el 55,3% y en abril del año pasado la boleta del MPN consiguió el respaldo del 25,9% de los votantes. La fórmula Gutiérrez-Rolando Figueroa, una creación del exgobernador Jorge Sapag, tuvo la perfomance electoral más baja de la historia del partido y alcanzó un resultado final del 37,8% , sumando el aporte de esos anabólicos a los que también recurrió la oposición en elecciones más recientes.

De los candidatos que repitieron mandatos desde 1983 a la fecha, el único que superó su propia marca fue Felipe Sapag. El exgobernador Jorge Sobisch cayó por el tobogán (51,9% en 1991, 44,2% en 1999 y 41,6% en el 2003). Lo mismo le ocurrió a Jorge Sapag que acumuló el 38,6% de votos propios en el 2007 y descendió al 30,3% cuatro años más tarde.

Los escenarios electorales futuros dependerán en buena medida de lo que se defina en esta reforma política, si es que logra avanzar en la Legislatura. Sectores de la oposición han calificado como “un maquillaje” a la propuesta del Ejecutivo y plantaron bandera con el balotaje, un instrumento que, de aplicarse, podría provocar una herida mortal al MPN.
La pérdida del peso electoral que sufre el partido provincial desde hace tiempo explica la razón por la cual la reforma política no incluye el balotaje.
Los escenarios electorales futuros dependerán en buena medida de los cambios que se introduzcan, si es que prospera la iniciativa del Ejecutivo.