Piedra OnLine

jueves, 18 de agosto de 2016

Por este noble gesto los jueces las clasificaron a la final

Dos atletas que se ayudaron el martes para cruzar la línea de meta tras un choque a mitad de carrera en las series femeninas de 5.000 metros fueron premiadas con su pase a la final, confirmaron los organizadores, aunque una de ellas no podrá hacerlo por lesión.

La neozelandesa Nikki Hamblin y la estadounidense Abbey D’Agostino fueron ensalzadas por su comportamiento deportivo después de su choque en una serie del martes.

El hecho ocurrió en el momento en que D’Agostino tropezó con Hamblin cuando quedaban unos 2.000 metros, lo que provocó la caída de ambas.

Con Hamblin en el suelo con el rostro desencajado al ver evaporarse sus esperanzas de una medalla olímpica, D’Agostino ayudó a levantarse a su rival, animándola a que terminara la carrera.

“Me fui al suelo y me pregunté: ¿qué está pasando? ¿por qué estoy en el suelo?. De pronto vi una mano en mi hombro que me insinuaba: ‘levántate, levántate, tenemos que terminar esto’ y yo pensaba: tienes razón, esto son los Juegos. Tenemos que terminar”, explicó Hamblin.

“Estoy muy agradecida a Abbey por haber hecho eso por mí. Esta chica representa el espíritu olímpico”, añadió.

“No la conocía de nada de antes. ¿No es asombroso? Es una mujer increíble”, explicó.


D’Agostino sufrió una lesión de tobillo en el choque, pero Hamblin la agarró para animarla cuando las dos mujeres completaban la carrera.

D’Agostino expresó el miércoles que no volvería a correr esta temporada pues los médicos comprobaron que se había roto el ligamento anterior cruzado y el ligamento colateral medial de la rodilla derecha.

Inicialmente estas dos mujeres y una tercera afectada por la colisión, la austríaca Jennifer Wenth, no se habían clasificado para la final.

Sin embargo, un comunicado de los organizadores olímpicos anunció la decisión de incluir a las tres en la final del viernes.

“Si alguna vez puedo dar a esta mujer el uno por ciento de lo que me dio cuando me ayudó a levantarme sería fantástico”, señaló Hamblin.

“Si al menos pudiera expresar en palabras lo increíble que es que pudiera terminar”, explicó la neozelandesa.