Piedra OnLine

domingo, 21 de agosto de 2016

Temor en el gobierno por posible oleada de amparos

La decisión de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) referida a las tarifas de gas ha sorprendido negativamente a la pequeña y mediana empresa que se siente desprotegida frente a la arbitrariedad de aumentos tarifarios que en muchos casos pusieron en tela de juicio la supervivencia de miles de fuentes genuinas de trabajo. 

Nadie discute la necesidad de actualizar tarifas absurdas, pero en cuadro recesivo los aumentos anunciados y replanteados significaron golpes difíciles de absorber por las economías de las pymes. Al mismo tiempo, hay que poner en claro que los principales beneficiarios de las tarifas subsidiadas fueron los grupos concentrados. La Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) señala que donde corresponda encaminará las medidas cautelares para defender la producción y el trabajo”, destaca parte de un extenso comunicado difundido horas después de conocida la respuesta del alto tribunal, el jueves por la mañana.

Por otra parte, el viernes, los principales referentes de la Unión Industrial Argentina (UIA) mantuvieron una reunión a puertas cerradas para definir el accionar, en forma conjunta o individual, ante este nuevo escenario judicial. “Fue sólo informativa pero no nos parece del todo justo que existan hijos y entenados para estos casos”, confió uno de los participantes al finalizar el cónclave que se realizó en las oficinas que tiene el organismo en Avenida de Mayo al 1100.

El fallo de la CSJ abre una puerta para que otros litiguen exigiendo igualdad de condiciones y no se descarta que esto se traslade a las subas que ya se dieron sobre la electricidad, el agua y transporte.
Un problema que se sabe cuándo comenzó pero pocos se animan a decir cuándo y cómo terminará. Futuro incierto para toda esta maraña judicial producto del mal manejo del Ejecutivo al aplicar un plan de ajustes sobre las tarifas.

¿En que derivará este traspié judicial para el gobierno?

• Las inversiones esperadas para el sector hidrocarburífero se retrasarán a la espera de algunas definiciones tras las consultas en las audiencias públicas.

• Los fondos que no sean colocados por los consumidores deberán ser aportados a las empresas consignatarias, para que continúen con su funcionamiento, por el Estado nacional. Esto significa otros miles de millones de pesos que se sumarán al ya elevado déficit fiscal que presentan las cuentas públicas.

• El gobierno tendrá que mostrar los números de los costos a boca de pozo para el gas. Al ser precios intervenidos, dejaron de ser libres y por lo tanto también deja de ser válida la opción de no llamar a audiencia pública cada vez que se modifique este valor. Esto generará un enfrentamiento con las empresas productoras, hasta ahora ajenas en cualquier discusión de este tipo. Un reciente informe de Fundación Bariloche asegura que, tomando como referencia los datos suministrados por los balances de YPF al cierre del 2015, el valor de producción del gas se ubica por debajo de los dos dólares el millón de BTU contra un precio implícito que hoy se está pagando en torno a los cinco dólares. Un dato no menor a la hora de evaluar el valor final de la factura que abonan los consumidores.

Para el gobierno sería todo un triunfo poder llegar a convalidar los precios de las tarifas del gas para antes de fin de año y así poder dar certidumbres sobre las políticas energéticas que permitan un desarrollo sustentable del sistema. El rol de los interlocutores políticos en toda esta nueva etapa que se avecina será clave para lograr estos objetivos.

Muchos anticipan la salida del ministro Juan José Aranguren del centro de la escena para no complicar el nuevo escenario que deberá enfrentar el gobierno mientras duren las audiencias públicas.

La importación toca

nuevos récords

El consumo de gas en la Argentina continua para arriba. Teniendo en cuenta la estadística dada a conocer por el Ministerio de Energía, en los primeros seis meses del año alcanzó los 130 millones de metros cúbicos diarios (MMm³), mostrando un crecimiento interanual del 6%. En valores nominales se incrementó en 7 MMm³ diarios.

La producción propia aportó de este último valor 6 MMm³ mientras que se importó alrededor de 1MMm³ diario adicional respecto del año pasado para poder compensar el crecimiento de la demanda.

Las importaciones lograron así un nuevo récord al pasar de los 1.309 MMm³ a 1.494 MMm³ en el primer semestre de cada año. (Ver infograma adjunto)

Pese a que las compras de gas desde el exterior crecieron en esta primera parte del año, los dólares que se fueron al exterior fueron mucho menores.

Estudios oficiales destacan que durante el primer semestre del corriente año el Banco Central (BCRA) tuvo que pagar por las importaciones de gas algo más de 241 millones de dólares.

Para este mismo período del año pasado esa cifra había alcanzado los 471 millones de dólares. La caída es de casi el 50% interanual en valores pero el volumen importado mostró un salto del 15% interanual.

La merma de los valores del fluido en el mercado internacional impactó en forma no tan negativa sobre las arcas del gobierno teniendo en cuenta que compró este año más gas pero pagó por ello mucho menos.

Los números del sector dan cuenta que el valor del millón de BTU en el 2015 para el gas que compró Argentina –de Bolivia y los barcos metaneros– se ubicó en un promedio de los 9,73 dólares, mientras que este año se desplomó a 4,36 dólares. Un precio más bajo del que hoy se está pagando a las productoras de hidrocarburos para extraer el gas del suelo argentino, teniendo en cuenta los datos dados por Fundación Bariloche.

Estudios del Ministerio de Energía aseguran que el crecimiento de la demanda residencial fue muy importante en el segundo trimestre del año y por ello se tuvo que racionar el gas destinado a la industria.

Para esta segunda etapa del año se espera que las tendencias no se modifiquen, siempre hablando de comparaciones interanuales. Es decir, consumo e importación para arriba con menos dólares que se van al exterior.

Queda pendiente ahora definir cuál será el precio del gas en boca de pozo y si el gobierno puede imponer el aumento sobre las tarifas del 400% para los residenciales que fue frenado esta semana por la Justicia.
Muchos anticipan la salida de Aranguren del centro de la escena para no complicar el nuevo escenario que deberá enfrentar el Ejecutivo.