Piedra OnLine

jueves, 22 de septiembre de 2016

Cerro Policía: el pueblo de meseta de donde sacan piedras para las represas



Viven cerca de 300 habitantes y se ven pocos jóvenes. Los más viejos dejan los campos en busca de mayores comodidades. Añoran las buenas épocas de la lana. El gas mejoró la calidad de vida. Esperan que la instalación de parques eólicos brinde empleo.

A poco más de 100 kilómetros si se viaja desde Roca o Neuquén hacia el sur –detrás de los ríos Negro o Limay– aparece el pequeño poblado rural de Cerro Policía. Fue fundado en 1905 y lleva el nombre por un cerrito cercano que tiene la forma de gorro policial, al que la erosión lo tiene a maltraer.

El paraje no llega a los 300 habitantes y es un gran balcón apoyado sobre la meseta volcánica de El Cuy. Llamativa por su cresta de rocas oscuras, de donde sacaron las piedras para formar las represas de El Chocón y Arroyito.

Desde aquí, a 1.000 metros de altura del nivel del mar, se domina un interminable bajo y enfrente, la planicie de Rentería.

Estamos ante el típico paisaje patagónico, con inmensas soledades y horizontes planos, de colores marrones que pueden derivar a verdes apagados o grises.

Aquí se sobrevive y no se ven jóvenes. La gente añora los tiempos de bonanza, cuando la lana tenía valor y los crianceros gordas majadas.

“Antes todos vivíamos de lo que generaba el campo. Ahora todos cobran sueldos del Estado”, dice Oscar Giordanella, almacenero del pueblo.

“Me volví para el pueblo porque no soportaba verlo caer tanto”, cuenta Ricardo Ávila, 68 años, de bigotes grises largos, nacido y criado en Cerro. Comisionado por el PJ desde inicios del 2016. Cuenta que hizo “de todo” en la vida. Fue chofer, cocinero, albañil y se jubiló como policía en Neuquén.

“De aquí se llevan todo y no nos dejan nada. La piedra de basalto, piezas paleontológicas, roban animales. Ahora hablan de los parques eólicos... Lo que acá hace falta es que se genere empleo”, dice con voz suave pero gesto firme.

Otros tiempos


En Cerro Policía y alrededores viven unos 100 pequeños crianceros. Sólo unos pocos llegan a las 500 ovejas, las necesarias como para intentar sostenerse en la actividad. En los 60, cada campo tenía en promedio 900 chivas y 1.000 ovejas, de acuerdo al cálculo de los lugareños.

La llegada del gas en garrafones fue un alivio para el paraje, donde en la mayoría de los días caen heladas. Pero no alcanza para calefaccionar bien y hay que agregar leña. Una familia tipo necesita 4.000 kilos anuales, a 3 pesos el kilo.

Ahora el principal reclamo es que se instale un despacho de combustible para no tener que viajar todas las semanas a Roca o Neuquén.

Esfuerzos para que se cree un museo
Gigantescos cocodrilos como el Araripesuquios, Esfenodontes, y el Giganotosaurus habitaban estas tierras hace millones de años, cuando era un paraíso tropical. La Buitrera, cerca de Cerro Policía, es uno de los mejores yacimientos del Cretácico superior en el hemisferio sur, dice Alejandro Apesteguía, paleontólogo y conocedor del lugar.

Marcelo Riquelme vocal de la Comisión de Fomento y promotor del futuro museo de fósiles local, nos habla de su proyecto mientras caminamos al predio donde está el salón a medio terminar. Allí restos fósiles y paneles con láminas, se amontonan en una habitación en penumbras a la espera del lugar adecuado para exhibirlas. “Las piezas más importantes las tenemos a préstamo en el museo de Roca”, cuenta Marcelo, y agrega que “nuestra ilusión es que algún científico o funcionario se comprometa con nuestro entusiasmo”.

Con una mezcla de resignación y reclamo, cuenta que todos los museos paleontológicos de la región tienen piezas de la Buitrera y nosotros que vivimos sobre esa cantera de fósiles no podemos terminar el salón para organizar un modesto museo paleontológico.

Una línea de colectivos de pasajeros pasa por el paraje. Realiza dos viajes semanales que conectan con Roca o Bariloche.

El cerro tiene colegio primario con jornada extendida (32 chicos), secundario virtual (25) y de adultos (10)

Las cuadreras son un clásico del lugar, al igual que las jineteadas.

El principal reclamo es por la instalación de un despacho de combustible.

Hay un sólo agente policial y una camioneta para cubrir una amplia zona.