Piedra OnLine

domingo, 18 de septiembre de 2016

El “poder boutique” del MPN

En el tablero de ajedrez uno es el peón y, cuando te tienen que sacrificar, te sacrifican”, reflexionó esta semana una calificada fuente del MPN que, en esa idea condensada, expuso la tradicional forma que tiene su partido de relacionarse con los gobiernos nacionales.

No es válido generalizar la idea de que Neuquén es hoy una provincia macrista o que fue kirchnerista hasta el pasado 9 de diciembre. Esa es una lectura de vuelo rasante a la que se acude en momentos electorales, cuando abundan las chicanas políticas. Aceptarla de modo lineal impide ver la complejidad del “poder boutique” que representa el partido provincial, cuya fuerza concentrada está territorialmente acotada, aunque se potencia cuando, por ejemplo, los oficialismos nacionales deben sumar voluntades para conseguir mayorías ajustadas en el Congreso de la Nación.

En ocasiones como las descriptas es cuando aparece el “peón” desplegando todo su potencial. Y para generar empatía con los poderes centrales de turno, el MPN ha desarrollado prácticas políticas flexibles que encajan perfectamente en el contenido de la proverbial frase de Groucho Marx (“Estos son mis principios, si no le gustan tengo otros”).

Si se toma el peso de los actores centrales de la política local, el gobernador Omar Gutiérrez y el intendente de la capital Horacio Quiroga, ambos alineados con las políticas nacionales, se podría llegar a la apresurada conclusión de que la foto actual muestra a una provincia reclinada institucionalmente hacia el macrismo. Pero la política tiene otros actores en el territorio, es multicolor y se desenvuelve en una sociedad dinámica y compleja. Inclusive hay que recordar que Mauricio Macri perdió en el distrito por más de cinco puntos en el balotaje de las presidenciales.

Gutiérrez y Quiroga acaparan hoy el clima preelectoral. La primera batalla será por la renovación parcial del Deliberante en la ciudad de Neuquén, una votación con calendario fijo para el año próximo pero con fecha aún por definir.

El gobernador y el intendente viajan frecuentemente a la capital federal. La “rosca” con los ministros es constante y, cuando tienen algo para contar, desatan una competencia de anuncios. Eso sucedió el lunes último en el aniversario de la ciudad de Neuquén.

El gobernador, que viene agitando la idea de recuperar la intendencia que el MPN perdió en 1999, avisó por dónde viene su estrategia: se le va a meter a Quiroga en los barrios a través del deporte, además de usar todos los recursos a su alcance para intentar cumplir con la meta.

El intendente logró finalmente armar Cambiemos para empezar a defender la corona y pudo unificar bajo un mismo paraguas a fuerzas de pensamientos similares que estaban dispersas. Quiroga se puso al frente pero hay que ver cómo le resulta esto, porque es un hombre que reniega un poco de los partidos políticos.

El gobernador tampoco las tiene todas consigo. Su vicegobernador, Rolando Figueroa, no parece asumir el rol de segundo que le tocó en el reparto. El mismo vocero aludido al comienzo de esta columna reflexionó sobre esta delicada cuestión que, por ahora, se mide sólo por señales y matices. Dijo que el exintendente de Chos Malal “no comprende que es arquero suplente y se está equivocando con Omar”.

Un detalle de lectura fina sobre esta disputa por el protagonismo entre el primero y el segundo se puede encontrar en la forma en que se mueven los equipos de prensa de uno y otro. Volviendo al aniversario de la ciudad, el comunicado oficial de la Legislatura decía que Figueroa “encabezó, junto al gobernador Omar Gutiérrez y el intendente Horacio Quiroga,” los actos por el 112º aniversario de la capital. El vicegobernador no pudo haber “encabezado” la ceremonia porque estaban presentes el gobernador y el anfitrión de la fiesta. Una lectura benévola podría hablar de un desliz, pero institucional y políticamente estos detalles cuentan más de lo que parece. 

No es válido generalizar que Neuquén es hoy una provincia macrista o que fue kirchnerista hasta el 9 de diciembre. Esa es una lectura de vuelo rasante.
El intendente 

Horacio Quiroga logró finalmente armar Cambiemos para defender la corona en la ciudad de Neuquén y se puso al frente.