Piedra OnLine

sábado, 29 de octubre de 2016

Aguantándose las ganas del primer pique

El próximo martes empieza la temporada de pesca deportiva en la mayor parte de la Patagonia; en la costa marítima lo hizo a principios de octubre. Los lugares, precios, recomendaciones y excepciones.
Corresponsalías San Martín de los andes, Bariloche, Villa La Angostura, El Bolsón, Chos Malal, Viedma y San Antonio -


El 1 de noviembre empieza la temporada de pesca deportiva en la región patagónica continental. Durante el año el pescador experimentado espera este momento con ansias y los equipos listos al punto que en general ya ha programado las actividades y tiene hechas las reservas. El primerizo, en cambio, está investigando, averiguando adónde ir, qué llevar y los costos de esa aventura.

Para ellos, un resumen de lo que encontrará en los pesqueros más famosos, recomendaciones y algunos precios.

Junín de los Andes

La pequeña ciudad neuquina es meca del turismo religioso y también uno de los lugares más emblemáticos para la pesca. Incluso la boca del río Chimehuín es uno de los más conocidos a nivel mundial –el fotógrafo norteamericano Valentín Atkinson, en su libro “Aguas lejanas” sobre los mejores lugares para pesca del mundo, tiene un capítulo dedicado a la boca del río Chimehuín–.

Los caminos de acceso en esta parte de la provincia de Neuquén son muy buenos. Para pescar en la costa del Malleo o en el Chimehuín con un auto convencional se puede llegar sin problema, pero para llevar una embarcación grande sí se necesita una 4x4, porque no hay buenas bajadas en los muelles.

Muchos accesos del mapa histórico en la provincia de Neuquén se perdieron y quedó un número muy limitado. “Si no tenés medios para controlar los accesos de pesca, no tiene sentido que abras nuevos”, dice Carlos Trisciuzzi, prestador turístico Nº 001. Además, se puede llegar a todos los ríos por el agua. “En la flotada se brinda al cliente la facilidad de circular por lugares que no tienen acceso de pesca”, aclara el guía Cristian Olsen. Explica que se puede acceder a tierras privadas pero con agua pública y, para ello, Provincia, propietarios de estancias y cámara de guías tienen códigos de ética conjuntos.

El acceso es más complejo para los que no desean una flotada. La mayoría de los que prefieren el vadeo optan por el río Malleo, pagando a la comunidad mapuche del lugar. Disfrutan la pesca durante 20 kilómetros o más que pueden transitar libremente, inclusive pueden aventurarse a entrar en la confluencia con el Aluminé y de ahí para arriba tienen muchísimos kilómetros más para hacerlos por su cuenta.

Todos los cursos de agua de la provincia de Neuquén son de captura con devolución con anzuelo sin rebaba, para que el recurso sea sustentable en el tiempo.

La pesca puede realizarse desde la costa –vadeo– o embarcado –flotada en ríos y trolling en los lagos–. La pesca con mosca en lugares exclusivos, como la boca del Chimehuín, exige equipo especial y un permiso adicional. Además, no en todos los ríos está permitida la pesca con spinning (señuelo); en general en los ríos grandes (Chimehuín, Collón Cura) no hay problema, siempre que se entre a la costa del río por un acceso que sea de la provincia, con permiso de pesca y respetando la reglamentación vigente. Respecto del trolling, está prohibido en ríos, sólo se puede practicar en los lagos.

Hay pescadores a los que les gusta vadear, caminar el río, y otros a los que les gusta estar sobre el bote todo el día. Son distintos tipos de clientes. Incluso están los que hacen una cosa un día y otra al siguiente.

“Como chato de pueblo (persona que se crió y vive en el lugar), cuando a mí me contactan por alguna red social les doy todas las alternativas. Hay 400 km de río para recorrer, ocho o nueve lagos, más la laguna... podrías pasar toda una temporada en Junín y no te alcanzaría”, destaca Trisciuzzi.

Lo que brinda el prestador turístico depende del perfil del pescador, según lo que busque y con quién llegue, si tiene vehículo, cuánto quiere gastar, etc. La oferta es amplia. Por ejemplo, los costos de una guiada diaria dependen de las pretensiones del cliente, pero generalmente dos personas en el bote con el guía, con todos los servicios, cuesta alrededor de $ 5.000. El guía lleva todo lo que vayan a necesitar para la jornada y el almuerzo, incluso un equipo de pesca auxiliar si el cliente no tuviera uno propio.

“Yo soy partidario de hacer una flotada. La trucha de lago pelea, pero no tiene la musculatura de la trucha que pelea contra la corriente”, señala Olsen, y agrega que el paisaje del río es más lindo, cambia permanentemente, mientras el lago es más monótono.

Aluminé

Muchas y atractivas opciones en un radio de 50 km, la gran mayoría en aguas públicas en una zona aún no castigada por la inseguridad, pesqueros de fama internacional para vadear como los ríos Quillén y Pulmarí y unos 150 km flotables en el río Aluminé, son tres de las características distintivas que describe el guía Jacinto Melo, con 22 años de experiencia en la actividad. ¿Cómo viene la temporada? “Es un año muy seco, los ríos van a estar bajos. Eso es muy positivo para el inicio porque habrá muchas más alternativas, es mucho más fácil pescar con poca agua, en especial para la gente que vadea”. La contracara, explica, es que si durante el verano no caen buenas lluvias se elevará entonces la temperatura en los cursos con poco caudal, las truchas se aletargarán, cambiarán los hábitos alimentarios y los horarios y muchas migrarán a los lagos, donde el agua tiene más oxígeno. “Pero Aluminé tiene siete lagos cerca en los que pescamos en el cierre de la temporada anterior, que fue muy calurosa: Aluminé, Moquehue, Ruca Choroy, Pulmarí, Ñorquinco, Quillén y Nompehuen”.

En cuanto a las salidas más demandadas, señala que una de ellas es la flotada en el Aluminé con campamento. La ofrecen varios prestadores y el precio de referencia es de 4.500 pesos por persona por día. Incluye traslados, comidas, guiada y equipo de campamento. Flotadas por un día: desde $ 4.000.

San Martín de los Andes

Si el pescador decide alojarse en San Martín de los Andes, desde ya que los ambientes próximos a su vecina, Junín de los Andes, ubicada a sólo 31 kilómetros por la Ruta 40, le son fácilmente accesibles.

Pero el lugar más cercano es el lago Lácar. Fuera de las pocas áreas habitadas sobre sus márgenes, la mayoría de sus costas –según se describe en el sitio www.http://aguaspatagonicas. com– se componen de extensos pedreros y profundos veriles de roca viva, inaccesibles por tierra.

El pesquero más accesible es la bahía que rodea la ciudad (cabecera este). Muy propensa a calentarse en verano, y por lo tanto requerida por los bañistas y los deportistas náuticos, ofrece un bajo rendimiento. Por lo tanto lo ideal es alejarse de los sitios concurridos y probar al filo de las barrancas sobre el borde sur.

Mucho más aconsejable es embarcarse hacia el lago Nonthue, donde existen un par de bahías pequeñas y las desembocaduras de los arroyos Rucu Ñire y Vizcachas.

Si bien el Lácar sufrió un considerable descenso de calidad con el furtivismo, hurgar en sus “huecos” menos obvios y concurridos suele dar buenos resultados.

Las especies presentes, en promedio entre 600 gr y 2 kg, son truchas arcoíris y marrones. La primera es por lejos la más abundante y distribuida. Entre los autóctonos sobresalen percas y peladillas.

A 38 km San Martín de los Andes por la R.P. Nº 48 (mejorada), se llega a la junta con el lago Nonthue. Cinco kilómetros más delante se encuentra el puente sobre el río Hua Hum, donde parte el desvío que lleva a la costa oeste del lago Queñi. Presenta pocas costas accesibles por vadeo, de allí que resulte indispensable abordarlo con un bote pequeño. Las truchas más numerosas son las arcoíris, en promedios de 600 g a 1,5 kg. Con un poco de suerte es posible llegar a la marca de los 2,5 kg.

El lago Meliquina, situado a unos 30 km de San Martín, ofrece varios accesos desde la Ruta Provincial 63 (ribera sur). Con una embarcación ligera que permita explorar las márgenes norte y oeste, aumentan las posibilidades. La costa norte, de veriles rocosos y abruptos, esconde varias bahías y numerosos afluentes, como los arroyos Verde, Rincón Grande y Doña Mica.

El Meliquina posee truchas arcoíris, fontinalis y marrones. Los promedios oscilan entre 500 g y 1,5 k, aunque pueden capturarse arcoíris y marrones de 2 a 3 kg. El salmón encerrado, que décadas atrás supo darle gran categoría, apenas resulta una prueba de azar.

El río Quilquihue se extiende entre el lago Lolog y el río Chimehuín. Como el curso carece de un camino que lo siga en paralelo, una pesca de provecho impone buenas caminatas. Para llegar a la boca y al tramo superior, se parte de San Martín de los Andes y tras 12 km se llega a su boca sobre el lago Lolog. En tanto que a Quilquihue abajo se accede tanto desde San Martín como de Junín de los Andes.

Villa La Angostura

El próximo martes decenas de pescadores se darán cita en la tradicional apertura de la temporada de pesca en la desembocadura del río Correntoso.

En otros “pesqueros” dentro de la provincia será el 7 de noviembre (Ver Excepciones), por eso antes de elegir dónde ir, hay que verificar qué dice el permiso de pesca de la temporada 2016-2017. El nivel de agua en lagos y ríos aún es muy bajo y los especialistas recomiendan la pesca embarcada en el lago o de la costa, pero no tanto en las desembocaduras.

“No hubo tanta agua como esperábamos a pesar de que nevó bastante en el cerro. Faltó lluvia para que levante el caudal. Ahora el Correntoso –río– está teniendo la misma cantidad de agua que tiene por lo general en diciembre, pero con más velocidad. Va a ser una pesca difícil, pero vamos a estar en la apertura”, cuenta el guía de pesca con mosca, Hugo “Colo” Dezurko.

En la pesca el factor del agua es importante. Cuando el nivel de agua es bajo, los cardúmenes se repliegan más hacia el lago para no estar tan expuestos.

“La pesca va a ser normal en los ambientes y se espera que haya buena pesca embarcada o en las costas. Para aquellos que pescan desde la costa, no les queda tan lejos el veril, están más accesibles. Yo recomendaría costas de lagos y lago, pero no tanto desembocadura de ríos, también porque hay desove reciente”, agrega el guía.

Bariloche

“La boca del Limay es templo de los pescadores con mosca”, dijo Flavio Barberis, un guía de pesca experimentado que hoy se dedica solo al placer de pescar con mosca en los lagos y ríos de la región, cuando preparaba su equipo y elegía las moscas para sus primeros días de temporada.

En el inicio de la temporada el mejor pique está en los lagos porque “los ríos están crecidos y las truchas todavía están en los lagos y con poco esfuerzo podés tener buenas truchas”, explicó Barberis quien focalizó en la premisa de generar “conciencia” y devolver los ejemplares para cuidar el recurso que viene decreciendo en la última década.

Para Barberis los primeros días de la temporada “son excelentes siempre, con cualquier mosca” y recordó que para los que recién se inician es importante conocer bien el reglamento de pesca y los ambientes. Es recomendable que vayan a los cursos de agua con un guía habilitado (solo en el Parque Nahuel Huapi hay unos 500) porque asegura el éxito del día de pesca, ofrece un equipo adecuado y lleva a sus clientes a los lugares donde hay truchas.

Los experimentados tienen sus secretos de sectores del lago o los ríos y también analizan de manera previa las condiciones del tiempo, los vientos, las corrientes de agua, la temperatura, entre otros tips. Uno de ellos es que “si hay buena luna se pesca bien al mediodía”, contó Barberis.

En la zona se pueden encontrar truchas desde los 800 gramos en adelante y de variedades marrón, Salmo trutta (de arroyo), Salvelinus fontinalis (de lago), Salvelinus namaycush y arcoíris y durante el primer mes es de devolución obligatoria.

“La pesca es un hobby y son momentos gratos para vivir pero tenemos que generar conciencia de cuidarlo porque el recurso se extingue”, remarcó Barberis.

Comarca Andina

Las nevadas tardías hicieron su aporte casi primaveral al curso de ríos, arroyos y lagos para que toda la Comarca Andina espere la temporada de pesca con marcada expectativa.

Desde El Manso hasta Cholila se nota que “la actividad de las truchas ya está de manifiesto, además de que el agua está fría y las incita a picar”, según adelantó el guía de pesca local Simón González.

Su preferencia está en el Parque Nacional Lago Puelo, donde los pesqueros hacia el límite con Chile o en la boca del río Turbio “siempre son muy fructíferos”, favorecidos porque “la alimentación es abundante en primavera, con eclosión de algunos insectos que son su plato favorito y nos alienta a probar distintas moscas y streamers”.

Ya sea embarcado o vadeando el delta del río Azul, aparecen “rinconcitos secretos” que permiten la práctica de la pesca deportiva en sus modalidades spinning, trolling y fly cast.

Hay que considerar que además de “una marrón de varios kilos, en los últimos años ha comenzado a ingresar a la cuenca del Puelo el salmón del Pacífico que, aunque esporádicas, da sorpresas de hasta 25 kilos”.

También el lago Epuyén (Puerto Patriada) es un buen lugar para hacer los primeros lanzamientos, con la promesa de “buenas capturas de percas y algún que otro arcoíris de buen porte”.

Un poco más al sur, el lago Cholila es la zona donde migraron los codiciados salmones encerrados. Su principal afluente es el río Tigre, de aguas lechosas pero rendidoras a la hora de intentar un pique, mientras que el río Carileufu es irresistible para una flotada hasta su desembocadura en el lago Rivadavia.

Norte neuquino

La zona norte de la provincia de Neuquén posee importantes espejos de agua para disfrutar de la pesca deportiva: las lagunas Huaraco, Varvarco, Epulaufquen y los ríos Nahueve y Trocomán son los lugares recomendados.

Se recomienda a los pescadores hacerse del permiso de pesca antes de arribar a los lugares de pesca, ya sea en los comercios habilitados en Chos Malal o en las oficinas de turismo de Andacollo, Las Ovejas, Manzano Amargo, Varvarco, Barrancas, Tricao Malal, Barrancas o El Cholar.

Los pescadores pueden recabar información en las oficinas de guardafaunas en Chos Malal, sito en Lamadrid casi esquina Rivadavia o bien comunicándose al (02948) 422709.

Hay diversidad de espejos de agua, pero los recomendados son las lagunas de Varvarco en el paraje Los Cerrillos donde se pueden capturar en forma diaria una trucha arcoíris y existe devolución obligatoria de trucha marrón.

Otro lugar es la laguna Huaraco donde se puede pescar exclusivamente con mosca y existe devolución obligatoria de salmónidos, además de estar prohibida la navegación y la pesca de arrastre y trolling.

Lagunas de Epulauquen también es ideal para la pesca, siempre teniendo en cuenta que el límite diario es de una trucha arcoíris, devolución obligatoria de trucha marrón, percas, arcoíris y fontinalis.

Los ríos Nahueve y el Trocomán acaparan la atención. En el primero la pesca es exclusiva con mosca, con devolución obligatoria de todos los salmónidos, mientras que en Trocomán se puede capturar una trucha y una perca en forma diaria con devolución obligatoria de trucha marrón.

Para tener en cuenta en el río Buraleo hay devolución obligatoria de todos los salmónidos, en la laguna El Palau está prohibida la navegación en todas sus formas y en el arroyo Huaraco la pesca no está autorizada.

Otros espejos de agua que se pueden visitar en la región son las lagunas Carilauquen, El Aparato, La Leche, Navarrete, Vaca Lauquén y los ríos Barrancas y Reñileuvú.

Los guardafaunas hicieron especial hincapié en algunas prohibiciones, entre ellas la de pescar desde embarcaciones en los lagos o lagunas desde un círculo imaginario de 200 metros de radio desde su naciente o desembocadura, desde embarcaciones a la deriva o arrastrando anclas o muertos sobre el fondo.

Tampoco se pueden usar explosivos, sustancias tóxicas o cualquier elemento que pueda causar perjuicio a la fauna acuática ni pescar con redes, cepos, espineles, garfios o carnada viva.

Limay Medio

El Limay medio es un tramo de casi 100 km de largo, muy preciado por los pescadores con mosca. “Es un río de categoría mundial, que ojalá algún día lleguemos a tomar real dimensión de su importancia; río bondadoso, fuerte y contrastante con bellos paisaje de acantilados y verdes sauces”, dice el guía profesional neuquino Sebastián Rivanera.

“En todas sus opciones, este río es sumamente disfrutable, te olvidas de todo y solo te importa estar pescando en ese momento y en ese lugar”, comenta Rivanera.

Particularmente, podemos dividir al río en tres grandes tramos; su parte superior, desde el puente de la represa de Pichi hasta Los Corrales, con un brazo principal bien caudaloso y ancho sobre todo hasta Tapia (del lado rionegrino) o la Boca Toma (del lado neuquino).

En su tramo medio, desde Los Corrales hasta Pantanito, refiere el especialista, es a su entender el tramo más “salvaje”, donde pareciera que el ancho río pasó por el medio de una gran isla gigante y la dividió en miles de bracitos e islas más pequeñas. “Navegando río abajo pasamos por el Zoológico y Bajada Colorada, a nuestro entender los sectores de este tramo con menor presión, por ende de mejor pesca. Los motivos son varios, desde su accesibilidad por el lado neuquino, a su geomorfología del lado rionegrino hacen de la protección de este tramo a sus mejores guardianes. Sin dudas, dan ganas de acampar en una isla, al mejor estilo “El náufrago” y que luego de varios días, nos vengan a buscar. Después de Bajada, llegamos a Naupahuén del lado de rionegrino, un pueblito muy lindo a orillas del Limay pero olvidado en el tiempo”. Enfrente la Estancia La Picaza, aquí el río posee varios brazos y algunas islas que debido a su acceso restringido, convierten al lugar en un excelente pesquero.

Para finalizar, el tramo más frágil y delicado, la desembocadura del Limay medio en el lago Ezequiel Ramos Mexía. “Un tramo que habría que proteger y cuidar con mucha mayor decisión, debido a su ecosistema tan delicado pero a la vez, tan rico y variado en especies de fauna y flora”, reflexiona Sebastián.

Desde la Estancia Pantanito hasta el lago, navegamos 10 km de un delta majestuoso, imponente y diverso, en donde se encuentran todas las formas que un río de estepa puede tener: correderas interminables, islas de todos los tamaños, brazos, bracitos y profundos pozones. Aquí el río finaliza en el lago a modo de tridente; por un lado, el brazo del lado neuquino; por el otro, el brazo del lago rionegrino y por el medio, el brazo principal.

“Este sector del río, es de difícil acceso, te podes perder fácilmente; por tales razones, es sumamente importante conocerlo para poder pescarlo con tranquilidad”, advierte el guía. Su pesca variada y sus paisajes junto al lago, hacen de este tramo uno de los preferidos por los mosqueros.

Alto Valle de Río Negro y Neuquén

Una nueva temporada comienza y a veces, por las responsabilidades y compromisos, no hay tiempo ni los recursos necesarios para organizar un viaje de pesca a la cordillera o incluso al Limay medio, a muchos kilómetros de distancia del lugar de residencia habitual; por tal razón, una salida de pesca corta puede ser una buena alternativa.

En el Alto Valle, los ríos Neuquén, Limay y Negro poseen incontables lugares de pesca; el tema es saber identificarlos y poder elegir el adecuado. En ocasiones, este sitio está bien cerquita de casa y otras en cambio, es necesario desplazarse unos minutos más, pero siempre están a menos de 100 km a la redonda.

“Por supuesto que cerca de las ciudades la presión es mayor y ahí es donde debo buscar mi recoveco, mi lugar de pesca, ese sector del río escondido, con bellos paisajes, con árboles que nos hagan sombra, pero por sobre todas las cosas, protegido y seguro”, aconseja el guía profesional Sebastián Rivanera.

Las opciones son muchas: Sobre el río Neuquén, el tramo que fluye debajo de la represa del dique compensador hasta el dique Ingeniero Ballester, es un hermoso lugar de pesca. Varias islas menores hacen de este tramo un sector muy pescable. Aguas abajo del dique Ballester, la presión de pesca aumenta, cerca de grandes ciudades como Cinco Saltos (RN) y Centenario (NQN).

Sobre el río Limay Inferior, el llamado entre los pescadores, el Mini Limay Medio (Arroyito-NQN y RN), es un lugar muy bueno para la pesca y cercano a las grandes ciudades. “En este sector del río, podremos obtener grandes capturas y tal vez porque no, una linda trucha marrón”, ejemplifica.

Además, como en todo el Alto Valle, en Arroyito se pueden pescar carpas que abundan por su gran cantidad y tamaño, pudiendo llegar a pescar ejemplares de más de 15 kg de peso. A fines de julio, cuatro agrupaciones dedicaron un fin de semana a limpiar la zona: la Asociación de Pesca con Mosca del Neuquén, la peña Ribera Libre, Pobres Mosqueros (Roca) y Mosqueros del Limay llenaron cuatro grandes bolsas con un metro cúbico de basura. En el asado que siguió a orillas del río en el “Rivas Lodge” (como llaman en broma al pesquero a un kilómetro de la represa donde los Rivas levantan la tranquera a cambio de 20 pesos y se puede dejar el auto a metros de donde se prueba suerte con la caña) hablaron de las preocupaciones comunes: la necesidad de mayor control de los guardafaunas para exigir los permisos, que se cuide más y mejor el ambiente y mayor seguridad, en especial en zonas aledañas a Junín y San Martín de los Andes donde hay que estacionar el vehículo lejos de donde se pesca. Otro tema que los inquieta: el bajo nivel del Limay Inferior, que a esta altura del año pasado corría a razón de 380 m³ por segundo y ahora lo hace a 270 m³.

La recorrida que describe el guía Sebastián continúa río abajo en Senillosa, China Muerta y Plottier, en donde hay sectores de buena pesca apenas alejados río abajo y arriba de estas ciudades.

El sector de la Confluencia de los ríos Neuquén y Limay es otro muy buen lugar de pesca. Cercano a las ciudades de Neuquén y Cipolletti. Accediendo por la Isla Jordán (Cipolletti-RN) “podremos llegar a este sector y disfrutar de una linda jornada” asegura el guía, aunque advierte que siempre es recomendable salir a pescar en grupos de tres o más personas; nunca solo.

El río Negro es totalmente pescable desde Cipolletti hasta Villa Regina; en todo este tramo hay infinidad de lugares de pesca como cada uno de los valletanos sabe bien.

Las técnicas de pesca en este río son muchas y variadas, desde la captura con señuelos grandes y pequeños, pasando por la mosca y hasta la pesca con carnada; todas estas variantes están permitidas.

La especie más vista es la carpa. Este pez introducido hace varios años en nuestro ecosistema, se ha desarrollado sin frenos, llegando a encontrar una gran población que alarma. Tiene muy mala prensa y su pesca es ilimitada; en cambio debería ser “controlada”, opina el profesional neuquino.

Golfo San Matías

Ya en el mar y sobre la costa atlántica, el golfo San Matías es una verdadera tentación para los amantes de los “buenos piques”, porque las variedades que pueden capturarse son muchas y es posible pescar desde la costa, o embarcarse para acceder a peces que sólo proliferan en aguas profundas.

Por estos días, en los que la primavera ya está presente, comenzaron a capturarse sargos, lenguados y peces gallo. A ellos también se suman los magrúes y cazones. Todos estos peces son accesibles desde la costa y si de playas se trata, hay algunas que son las favoritas de los expertos. En Las Grutas, por ejemplo, es muy popular La Rinconada, un sector ubicado a la altura del acceso norte. También son muy populares las playas del Sótano, que están pasando Piedras Coloradas, el balneario emplazado a 5 km al sur de la costa grutense.

Un poco más lejos, en el Puerto San Antonio Este, que está 65 km por Ruta 3, se encuentran las playas de La Conchilla, antes de ingresar a la villa portuaria. Allí los entendidos comentan que pueden encontrarse los mejores cazones.

Por último en San Antonio Oeste el balneario La Mar Grande es el refugio escogido por los pescadores. Se llega allí acercándose al cruce de las rutas 2 y 251. En esa zona existe un camino (ubicado sobre Ruta 2) que lleva a la firma Alpat, y posee cartelería indicativa que conduce a esta playa.

Con respecto a la pesca embarcada, aunque en el verano abundan las firmas que ofrecen esta opción, en esta época sólo un prestador náutico posee una propuesta vigente. Es la que tiene su base de operaciones en el Puerto San Antonio Este, a la altura del mirador norte.

Carmen de Patagones

La recreación que permite la pesca deportiva en San Blas, uno de los sitios más tradicionales de la Argentina, ya se vive desde el pasado 8 de octubre en la villa turística por excelencia del partido de Patagones. Allí se accede en el kilómetro 916 de la Ruta Nacional N° 3. Desde ese punto se debe circular 60 kilómetros por un trayecto de ripio que está acondicionado.

La oferta para los visitantes supera las 4.000 plazas entre hotelería, “paradores” y campings. Es enorme la expectativa generada tanto por pescadores como por los visitantes, quienes algunos ya disfrutan con la captura de pescadillas, palometas, gatusos y corvinas en la modalidad de “embarcados”; y de costa, no faltan aficionados que muestran en fotos, los apetecibles cazones.

Javier Lai, patrón de una lancha dedicada a las excursiones desde hace 17 años en los bancos frente a la isla, destaca que “ya está llamando gente de Córdoba y Buenos Aires (para hacer reservas) durante noviembre y diciembre” y “después veremos qué pasa en el resto de la temporada”. En su lancha, con capacidad de hasta ocho personas, se recorren en forma habitual los bancos cercanos y la reserva de la “mina de hierro” en una salida que se extiende por casi cuatro horas.

El director de Turismo, Roque Barilá, indicó que se están preparando diversas ofertas recreativas para complementar los atractivos y que “la familia (de los pescadores) se sientan acompañadas”.
“Hay 400 km de río para recorrer, ocho o nueve lagos, más la laguna... podrías pasar toda una temporada en Junín y no te alcanzaría”

Carlos Trisciuzzi, prestador turístico Nº 001 de Junín de los Andes.
Los guías aconsejan leer atentamente el reglamento de pesca para ver qué está permitido en la zona elegida y evitar cometer una infracción y ser sancionados.
Los precios de los permisos de pesca
$ 320 temporada completa
$ 160 semanal
$ 80 diario
$ 80 temporada menores (de 13 a 17 años)
$ 0 mayores de 65 años, jubilados y menores de 12 años
$ 480 extranjeros diario
Las excepciones y prohibiciones que hay que tener en cuenta
Si bien la temporada de pesca patagónica abre el próximo martes 1 de noviembre para la mayoría de los ambientes de ríos, arroyos, lagos y lagunas, hay excepciones que deben tenerse en cuenta, a saber:
En Neuquén
En los ríos Litrán, Kilka y arroyos Quemquemtreu y Quillahue, la pesca está autorizada a partir del 7/11/16. Por otra parte sobre los arroyos Mamuil Malal, Pichi Leufú y Pocahullo, no está habilitado ningún tipo de captura.
En Río Negro
En el arroyo Angostura, en Bariloche está prohibida la pesca en toda su longitud hasta 100 metros sobre las márgenes de los lagos Nahuel Huapi y Moreno.
Parque Nacional Nahuel Huapi
El 15 de noviembre abre la temporada en el arroyo Cuyín Manzano, lagunas Las Mellizas, ríos Machico y Minero. Desde el 1 de diciembre se podrá pescar en el arroyo Colorado.
Por otro lado, en el lago Falkner, se prohíbe el trolling hasta el 15 de diciembre.
Parque Nacional Lanín
El 15 de noviembre empieza la autorización de capturas en el río Auquinco.
Parque Nacional Laguna Blanca (Neuquén)
La temporada abre el 1 de abril de 2017.
Es necesario advertir que hay lugares donde está totalmente prohibida la pesca, como en el río Manso Superior (desde las nacientes hasta el lago Mascardi), por lo que conviene consultar el reglamento de pesca 2016/2017 (www.reglamentodepesca.org.ar) o asesorarse con los guías habilitados del lugar.