Piedra OnLine

jueves, 23 de noviembre de 2017

Figueroa dice que sigue con la camiseta azul del MPN

El entorno del vice asegura que reivindica su pertenencia interna.

El MPN no se puede dar el lujo de dejar a nadie afuera. Y en el 2019 el candidato tiene que ser el que pueda juntar más votos.

Los que lograron verse con Rolando Figueroa en los últimos días sostienen que esa sería su posición sobre la discusión que viene en el MPN. El contexto está dado por las diferencias que mantiene con el gobernador Omar Gutiérrez, que mira con recelo cómo el presidente de la Legislatura hace de su cargo un lugar desde donde seguir forjándose una carrera política.

El vicegobernador, afirman fuentes partidarias, descarta por completo salirse del mismo espacio que lo llevó a su actual cargo, tal como comenzaron a considerar referentes del sector azul por una serie de movimientos que trascendieron en los medios.

Por un lado, un encuentro de Figueroa con el líder de Cambiemos, el intendente Horacio Quiroga y, por otro, las señales que dio puertas adentro de partido, al reunirse dos veces con el senador Guillermo Pereyra, un factor de poder que hizo la crítica más dura en el MPN tras la derrota electoral, y ensalzó al vice como un buen candidato a gobernador.

Pese a esto, cuentan que Figueroa se encarga de decir que él no necesita de padrinazgos en el partido y que los encuentros con el líder petrolero se relacionaron más a la última campaña que a su ímpetu por construir una alternativa a la del sector azul.

Si bien, dicen algunos, reconocería algún desencuentro con Gutiérrez, también se encargaría de destacar que en los momentos en los que las papas queman siempre habrían trabajado codo a codo. Está claro que no pone en discusión el rol central de Jorge Sapag dentro del partido.

Con el MPN en estado de ebullición luego de los traspiés electorales de este año, en el entorno del vice dicen que él cree que el partido “no se puede dar el lujo de prescindir” de nadie.

En este contexto, están los que sostienen que la postura de Figueroa no sería la de romper con el sector azul. Las mismas fuentes enfatizan que el MPN necesita llegar al 2019 con sus principales exponentes tirando del carro. Y que la postura del vice es que el que vaya en la cima de la boleta sea el que mejor mida en las encuestas, es decir, un acuerdo y no una interna con eventuales heridos.

La discusión en la fórmula de gobierno tiene como trasfondo el hecho de que el MPN se encontró con un rival con poder de fuego como el que no tenía hace mucho. Se trata de Cambiemos, que le hizo padecer el peso de su sello como les ocurrió a otros oficialismos provinciales. Así las cosas, el partido provincial tiene el doble desafío de comenzar ese camino en el que debe mostrarse competitivo, esta vez en una elección en la que pone en juego su rol histórico en la provincia, y al mismo tiempo lidiar con las diferencias en su fórmula del “recambio generacional”.

El contexto

Encuentros y desencuentros

La llegada al poder. Jorge Sapag no podía repetir en la gobernación. Respaldó a Gutiérrez y Figueroa como referentes de la línea azul. Ganaron dos internas y la elección abierta.

La gestión y las diferencias. El vice se diferenció del gobernador. Desde su rol, se separó de las políticas del gobierno nacional, mientras Gutiérrez construyó una buena relación con la administración Macri.

Un presente tumultuoso. Hoy el gobernador y el vice protagonizan una relación tirante. En el mismo espacio interno, son parte de la dirigencia de mayor peso dentro del partido provincial.