Carta de Lectores publicada el 8 de marzo del 2009 en el Diario La Mañana Neuquén.-
A los trabajadores de la Educación.
Esto lo escribí hace 9 años (02/08/2000) es este mismo diario, y con ello quiero demostrar, que no ha cambiado nada - esa foto estática es la misma del 2009, y de todos los años anteriores-, los trabajadores siguen con la misma verborragia, pero lamentablemente cada vez más intolerante, el estado sigue con la misma desidia de aquellas épocas y otras autoridades, sin habérseles caído un aporte o crear políticas de de Estado en educación, y los padres seguimos con total parsimonia, viendo pasar frente a nuestros ojos como transcurre la "des-educación" de nuestros hijos.
Hoy vuelvo a escuchar el mismo cantito "en defensa de la educación publica", 72 horas de paro, más cortes de rutas, a eso sumémosle algún futuro mártir.
Yo antes me preguntaba molesto ¿Qué país le estamos dejando a nuestros hijos?. Hoy con amargura debo decir y preguntar: Sres. Padres, maestros, gobernantes" ¿qué hijos le estamos dejando a nuestro país?".
Señores Maestros.
La tan pregonada defensa de la escuela pública, no se hace debajo o detrás de una pancarta, tampoco encolumnados detrás de las diatribas mesiánicas de "dirigentes" fundamentalistas que vienen repitiendo el mismo y perimido eslogan de hace tres décadas. Menos aún escudándose detrás de los educandos, para presionar a las autoridades en la consecución de tal o cual privilegio; o solicitándole a los señores padres que no envíen a sus hijos a la escuela, para poder realizar en horarios de enseñanza, la tan mentadas y desvirtuadas "jo...das Institucionales" cuyos logros (si los hubo) no se ven reflejados en el mejor aprendizaje de los alumnos.
La escuela pública se defiende, inculcándoles a los alumnos sus mejores conocimientos (que indudablemente la mayoría de los maestros las tienen), repitiendo la enseñanza de las mejores virtudes ( que recibieron de sus antiguos maestros y padres), estando frente a los alumnos (para que los mismos no pierdan días de clases), la mayor cantidad de horas posibles. Estimulando el dictado de clases de apoyo (para quienes lo necesiten), invitando a los padres a la escuela para compartir las inquietudes y falencias de sus hijos (no simplemente para conseguir el apoyo a cuanto paro o movilización, surja ante el recorte de alguna prerrogativa privilegiada).
La escuela pública, libre y gratuita es para todo habitante, pero especialmente (y más en estos tiempos) para los menos pudientes, quienes en su mayoría son hijos de empleados (o desocupados) que desean cultivarse para poder desarrollarse en el porvenir. Y que ven el esfuerzo de sus padres (muchos de ellos ganando sueldos o haciendo changas que ni remotamente llegan a compararse con los sueldos de los señores maestros), para que diariamente puedan concurrir a la escuela, y encontrarse con la cruda realidad que varios días al mes, se deben volver a sus hogares puesto que la "Srta. Maestra" hoy no da clases por que se adhirió al paro, movilización, marcha o marchita, o que tiene "jornada".
Por eso, y como miembro de la comunidad educativa (como gusta el gremio nombrar a los padres), les pido a la gran mayoría silenciosa de padres, que envíen a sus hijos a la escuela los días en que los maestros se se atribuyen " la jornada institucional", los días en que se publicitan los paros. Y que comprendan los gremialistas que existen otros ámbitos de confrontación con las autoridades, sin perjudicar la enseñanza de los alumnos, fuera del territoriedad de la escuela. Y entonces sí estarán defendiendo "la escuela pública" y quizás allí, la mayoría silenciosa (los padres), los apoyarán masivamente en aquellos reclamos que sean justos.
Miguel Brillo
LE. 7.688.203
Fuente Diario La Mañana Nauquén 08/03/2009
A los trabajadores de la Educación.
Esto lo escribí hace 9 años (02/08/2000) es este mismo diario, y con ello quiero demostrar, que no ha cambiado nada - esa foto estática es la misma del 2009, y de todos los años anteriores-, los trabajadores siguen con la misma verborragia, pero lamentablemente cada vez más intolerante, el estado sigue con la misma desidia de aquellas épocas y otras autoridades, sin habérseles caído un aporte o crear políticas de de Estado en educación, y los padres seguimos con total parsimonia, viendo pasar frente a nuestros ojos como transcurre la "des-educación" de nuestros hijos.
Hoy vuelvo a escuchar el mismo cantito "en defensa de la educación publica", 72 horas de paro, más cortes de rutas, a eso sumémosle algún futuro mártir.
Yo antes me preguntaba molesto ¿Qué país le estamos dejando a nuestros hijos?. Hoy con amargura debo decir y preguntar: Sres. Padres, maestros, gobernantes" ¿qué hijos le estamos dejando a nuestro país?".
Señores Maestros.
La tan pregonada defensa de la escuela pública, no se hace debajo o detrás de una pancarta, tampoco encolumnados detrás de las diatribas mesiánicas de "dirigentes" fundamentalistas que vienen repitiendo el mismo y perimido eslogan de hace tres décadas. Menos aún escudándose detrás de los educandos, para presionar a las autoridades en la consecución de tal o cual privilegio; o solicitándole a los señores padres que no envíen a sus hijos a la escuela, para poder realizar en horarios de enseñanza, la tan mentadas y desvirtuadas "jo...das Institucionales" cuyos logros (si los hubo) no se ven reflejados en el mejor aprendizaje de los alumnos.
La escuela pública se defiende, inculcándoles a los alumnos sus mejores conocimientos (que indudablemente la mayoría de los maestros las tienen), repitiendo la enseñanza de las mejores virtudes ( que recibieron de sus antiguos maestros y padres), estando frente a los alumnos (para que los mismos no pierdan días de clases), la mayor cantidad de horas posibles. Estimulando el dictado de clases de apoyo (para quienes lo necesiten), invitando a los padres a la escuela para compartir las inquietudes y falencias de sus hijos (no simplemente para conseguir el apoyo a cuanto paro o movilización, surja ante el recorte de alguna prerrogativa privilegiada).
La escuela pública, libre y gratuita es para todo habitante, pero especialmente (y más en estos tiempos) para los menos pudientes, quienes en su mayoría son hijos de empleados (o desocupados) que desean cultivarse para poder desarrollarse en el porvenir. Y que ven el esfuerzo de sus padres (muchos de ellos ganando sueldos o haciendo changas que ni remotamente llegan a compararse con los sueldos de los señores maestros), para que diariamente puedan concurrir a la escuela, y encontrarse con la cruda realidad que varios días al mes, se deben volver a sus hogares puesto que la "Srta. Maestra" hoy no da clases por que se adhirió al paro, movilización, marcha o marchita, o que tiene "jornada".
Por eso, y como miembro de la comunidad educativa (como gusta el gremio nombrar a los padres), les pido a la gran mayoría silenciosa de padres, que envíen a sus hijos a la escuela los días en que los maestros se se atribuyen " la jornada institucional", los días en que se publicitan los paros. Y que comprendan los gremialistas que existen otros ámbitos de confrontación con las autoridades, sin perjudicar la enseñanza de los alumnos, fuera del territoriedad de la escuela. Y entonces sí estarán defendiendo "la escuela pública" y quizás allí, la mayoría silenciosa (los padres), los apoyarán masivamente en aquellos reclamos que sean justos.
Miguel Brillo
LE. 7.688.203
Fuente Diario La Mañana Nauquén 08/03/2009
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