Un camino, un lugar, un encuentro. Una vida de experiencia, una vida para experimentar. Encuentro de soledades. Encuentros de historias en donde se confunden y entremezclan las realidades con la fantasĆa. Una historia donde se revela la dialĆ©ctica de la esperanza y desesperanza, inocencia y picardĆa. Una historia donde late una demorada construcción como una obstinada y misteriosa metĆ”fora. Una historia, en fin, donde una vez mĆ”s nos hace ver al amor como el gran constructor del sentido de la vida. Una historia en donde quedara atrapado en ese entramado de vivencias y situaciones desopilantes que le brindarĆ” esa cuota de humor que tiene la vida misma.
El Salón Comunitario se convirtió una vez mĆ”s en el lugar elegido por la gente que gusta del buen teatro, la cultura y las cosas distintas. Un banco de plaza y un bebedero nombrado solo en una oportunidad, fueron los estravagantes elementos usados como utilerĆa. Es decir nada, para expresar la realidad, la fantasĆa y la locura de la vida cotidiana.
Los actores demostraron una capacidad impresionante, que mantuvieron al espectador metido de lleno en la obra. Tanto el papel del viejo como el del joven inocenton, fueron trabajado de una forma que parecian traido de la vida diaria.
Parte del Jet Set local se dio cita a la hora 22. Fue casi puntual. Casi lleno. Con un costo de 15 pesos que dieron gusto pagar. Quienes estuvieron lucĆan de gala.
El Arrimadero fue el encargado de "arrimar" esta obra a Piedra del Aguila. Guido, Adriana, Henry y un grupo reducido de personas recibieron al pĆŗblico agradeciendo, el haber venido. Se vió gente que en contados casos sale, de diferentes estractos sociales, pero que deja en claro que si bien hay pĆŗblico para esta clase de espetĆ”culo, todavĆa en Piedra del Aguila abrĆ” que trabajar mĆ”s para que el teatro sea parte de su cultura.- Diez puntos.-
Hay que seguir construyendo el edificio...
El Salón Comunitario se convirtió una vez mĆ”s en el lugar elegido por la gente que gusta del buen teatro, la cultura y las cosas distintas. Un banco de plaza y un bebedero nombrado solo en una oportunidad, fueron los estravagantes elementos usados como utilerĆa. Es decir nada, para expresar la realidad, la fantasĆa y la locura de la vida cotidiana.
Los actores demostraron una capacidad impresionante, que mantuvieron al espectador metido de lleno en la obra. Tanto el papel del viejo como el del joven inocenton, fueron trabajado de una forma que parecian traido de la vida diaria.
Parte del Jet Set local se dio cita a la hora 22. Fue casi puntual. Casi lleno. Con un costo de 15 pesos que dieron gusto pagar. Quienes estuvieron lucĆan de gala.
El Arrimadero fue el encargado de "arrimar" esta obra a Piedra del Aguila. Guido, Adriana, Henry y un grupo reducido de personas recibieron al pĆŗblico agradeciendo, el haber venido. Se vió gente que en contados casos sale, de diferentes estractos sociales, pero que deja en claro que si bien hay pĆŗblico para esta clase de espetĆ”culo, todavĆa en Piedra del Aguila abrĆ” que trabajar mĆ”s para que el teatro sea parte de su cultura.- Diez puntos.-
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