
También se opuso a adelantar las elecciones. Las dos propuestas las hizo el presidente de Costa Rica, mediador entre el Gobierno derrocado y los golpistas.
San José (dpa-NA-AFP-Telam) > El presidente constitucional hondureño, Manuel Zelaya, aceptó anoche los puntos acordados en la mesa de diálogo instalada en Costa Rica, mientras que el gobierno de facto liderado por Roberto Micheletti rechazó este documento propuesto por el mandatario costarricense Oscar Arias, por estar en contra del regreso del mandatario al país y el adelantamiento de las elecciones.
Zelaya, en declaraciones a Radio Globo que reproduce la cadena multiestatal Telesur, dijo estar de acuerdo con los puntos propuestos por Arias, que contemplan la formación de un Gobierno de conciliación nacional encabezado precisamente por él hasta 2010, cuando culmina el mandato para el que fue elegido democráticamente en las urnas.
“Estamos de acuerdo, pero siempre y cuando todos los poderes del Estado estén integrados en el nuevo Gobierno”, dijo Zelaya, al tiempo que añadió que su regreso a Honduras es cuestión de horas y podría darse mañana.
Por su parte, el gobierno de facto de Honduras, encabezado por Roberto Micheletti, rechazó un acuerdo inmediato para la restitución del presidente legítimo, propuesto por Arias.
“No vamos a realizar ningún acuerdo sin respeto a nuestras instituciones y sin respeto a la Constitución de la República”, afirmó Vilma Morales, ex presidenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) e integrante de la comisión de Micheletti en el diálogo que se celebra en Costa Rica. Morales señaló que hay que “ir discutiendo punto por punto” y “hay que analizar” todo lo que significa la propuesta de Arias.
“Hay diversos temas que son parte de este diálogo, desde el adelanto a las elecciones, desde el retorno del presidente Zelaya, desde lo que corresponde a que las Fuerzas Armadas pasen bajo la dependencia absoluta del TSE”, enumeró la ex magistrada.
Morales aclaró que sigue “en curso el diálogo” y que “no hay ningún acuerdo sobre ninguno de los puntos”, al referir que, tras un receso, la reunión con Arias y los representantes de Zelaya se reanuda en pocas horas.
Arias dijo que los siete puntos propuestos pondrán fin al conflicto y “permitirían al pueblo del hermano país el recobrar la fe perdida y volver a transitar por la ruta de la democracia”, una propuesta que ahora debe ser analizada por las delegaciones para sobrellevar la crisis devenida del golpe del 28 de junio.
La cancillería de Costa Rica informó que para Arias, “lo que importa en este momento es alcanzar la reconciliación y no el centrarse en las razones que originaron el enfrentamiento, ya que más de siete millones de hondureños no merecen la angustia de ignorar qué será de su patria el día de mañana”.
La propuesta del mediador se concreta en momentos en que la tensión social se incrementa en Honduras por parte de los seguidores de Zelaya, quienes realizan sucesivos cortes de rutas y aduanas, a los que se suma el bloqueo comercial impuesto por los países centroamericanos.
Los países de la región enmarcados en la OEA plantearon al régimen de facto la restitución de Zelaya al poder de manera incondicional. Entre las presiones y urgencias, se conoció ayer la “preocupación” del gobierno de Brasil por las dilaciones de los plazos negociadores, tal como le hizo saber el canciller Celso Amorim a la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton.
En los piquetes de Tegucigalpa
Tegucigalpa (AFP-NA) > “¿Cómo se llama nuestro presidente?, Manuel Zelaya”, coreaban los cerca de 4.000 manifestantes congregados este sábado en el acceso a un puente que conduce al aeropuerto de Tegucigalpa, para exigir el regreso del mandatario depuesto, ante la presencia de su esposa Xiomara Castro.
La primera dama depuesta exhortó desde el puente de Las Brisas a los seguidores de su marido, muchos de los cuales llevan manifestándose desde que fue derrocado el 28 de junio por un golpe de Estado, a que sigan en la lucha “porque esta victoria tiene que ser ganada”, constató la AFP.
Castro dijo a sus seguidores que vecinos de su casa de campo en El Espino, en el departamento de Olancho, lograron desalojar el sábado a los militares que la custodiaban desde el 28 de junio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario