Petrolera frenó sus actividades por bloqueo de los Curruhuinca
Los Curruhuinca cortaron ayer la Ruta 237. Unos 150 policías llegaron para custodiar el predio. Hubo enfrentamientos por la mañana.
Neuquén > La petrolera Piedra del Águila denunció que tuvo que reducir a más del triple su planta de trabajadores por la ocupación que los integrantes de la familia Curruhuinca mantienen en un campo donde explotan hidrocarburos, actividad que actualmente permanece casi frenada.
En tanto, la situación se tornó más tensa ayer, con la decisión de los manifestantes de realizar cortes esporádicos en la Ruta 237. Por su parte, unos 150 policías arribaron al lugar con la orden de desalojar y hubo algunos enfrentamientos durante la mañana. Si bien los cortes se habían levantado anoche, los Curruhuinca analizaban volver a ingresar al predio concesionado a la petrolera, ubicado en Picún Leufú, sobre el cual aducen tener derechos.
Sin embargo, el subsecretario de Hidrocarburos y Energía, Héctor Mendiberri, aseguró que las familias asentadas sobre esas tierras fiscales no figuran en el registro provincial de pueblos originarios, por lo que no tendrían potestad sobre ese campo.
Por su parte, la empresa Piedra del Águila sostiene que tenían un permiso de ocupación que caducó.
Actividad frenada
En tanto, la situación complica a la petrolera e impide su funcionamiento. El gerente operativo, Santiago Gastaldi, explicó que la actividad está prácticamente paralizada desde el inicio del conflicto, hace dos años y tres meses.
Asimismo, afirmó que, debido a esto, la planta laboral se redujo casi tres veces. “De los 15 operarios que teníamos trabajando en la planta tuvimos que reducirnos a 4 por la paralización de la actividad”, precisó Gastaldi. Y agregó que también son importantes “los riesgos ambientales que se corren al no permitir el ingreso de maquinarias para realizar el mantenimiento del área”.
Lo único que se puede hacer actualmente es “acceder a la planta compresora y garantizar una mínima seguridad, pero se torna muy difícil por la violencia con la que actúan estas personas”.
Derrame
El gerente operativo aseguró que este año se produjo un derrame de 3.000 litros de aceite en el campo que no pudo ser saneado todavía porque no dejan ingresar a nadie de la empresa. Dijo que “también peligra la alimentación de todo el sur de la Patagonia puesto que por el lugar pasa el gasoducto cordillerano que abastece esa zona”.
Gastaldi confió en que la Justicia “se ponga los pantalones para expulsar a esta gente del campo, que está abocada a generar disturbios todo el tiempo. Desde la empresa se intentó dialogar. Les ofrecimos un montón de soluciones públicamente pero no quieren escuchar nada”. Y aclaró: “La voluntad de la petrolera no es quedarse con el campo, sino que tenemos una concesión con la Provincia para la exploración, explotación y mantenimiento de esas tierras fiscales, actividad que no estamos pudiendo cumplir desde junio de 2007 por este conflicto”.
Por último, indicó que existen dos medidas tomadas al respecto, una administrativa, dispuesta por la autoridad de aplicación que obliga a las familias a permanecer fuera de ese campo y otra judicial por la cual se dio intervención a la fuerza policial para desalojar el predio. Además dijo que en su momento también recibieron el apoyo de los habitantes y de la Cámara de Comercio de Picún Leufú, pero el respaldo fue perdiendo resonancia a medida que se prolongó el conflicto.
Los Curruhuinca cortaron ayer la Ruta 237. Unos 150 policías llegaron para custodiar el predio. Hubo enfrentamientos por la mañana.
Neuquén > La petrolera Piedra del Águila denunció que tuvo que reducir a más del triple su planta de trabajadores por la ocupación que los integrantes de la familia Curruhuinca mantienen en un campo donde explotan hidrocarburos, actividad que actualmente permanece casi frenada.
En tanto, la situación se tornó más tensa ayer, con la decisión de los manifestantes de realizar cortes esporádicos en la Ruta 237. Por su parte, unos 150 policías arribaron al lugar con la orden de desalojar y hubo algunos enfrentamientos durante la mañana. Si bien los cortes se habían levantado anoche, los Curruhuinca analizaban volver a ingresar al predio concesionado a la petrolera, ubicado en Picún Leufú, sobre el cual aducen tener derechos.
Sin embargo, el subsecretario de Hidrocarburos y Energía, Héctor Mendiberri, aseguró que las familias asentadas sobre esas tierras fiscales no figuran en el registro provincial de pueblos originarios, por lo que no tendrían potestad sobre ese campo.
Por su parte, la empresa Piedra del Águila sostiene que tenían un permiso de ocupación que caducó.
Actividad frenada
En tanto, la situación complica a la petrolera e impide su funcionamiento. El gerente operativo, Santiago Gastaldi, explicó que la actividad está prácticamente paralizada desde el inicio del conflicto, hace dos años y tres meses.
Asimismo, afirmó que, debido a esto, la planta laboral se redujo casi tres veces. “De los 15 operarios que teníamos trabajando en la planta tuvimos que reducirnos a 4 por la paralización de la actividad”, precisó Gastaldi. Y agregó que también son importantes “los riesgos ambientales que se corren al no permitir el ingreso de maquinarias para realizar el mantenimiento del área”.
Lo único que se puede hacer actualmente es “acceder a la planta compresora y garantizar una mínima seguridad, pero se torna muy difícil por la violencia con la que actúan estas personas”.
Derrame
El gerente operativo aseguró que este año se produjo un derrame de 3.000 litros de aceite en el campo que no pudo ser saneado todavía porque no dejan ingresar a nadie de la empresa. Dijo que “también peligra la alimentación de todo el sur de la Patagonia puesto que por el lugar pasa el gasoducto cordillerano que abastece esa zona”.
Gastaldi confió en que la Justicia “se ponga los pantalones para expulsar a esta gente del campo, que está abocada a generar disturbios todo el tiempo. Desde la empresa se intentó dialogar. Les ofrecimos un montón de soluciones públicamente pero no quieren escuchar nada”. Y aclaró: “La voluntad de la petrolera no es quedarse con el campo, sino que tenemos una concesión con la Provincia para la exploración, explotación y mantenimiento de esas tierras fiscales, actividad que no estamos pudiendo cumplir desde junio de 2007 por este conflicto”.
Por último, indicó que existen dos medidas tomadas al respecto, una administrativa, dispuesta por la autoridad de aplicación que obliga a las familias a permanecer fuera de ese campo y otra judicial por la cual se dio intervención a la fuerza policial para desalojar el predio. Además dijo que en su momento también recibieron el apoyo de los habitantes y de la Cámara de Comercio de Picún Leufú, pero el respaldo fue perdiendo resonancia a medida que se prolongó el conflicto.
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