
La jueza estiró definición y se abrió un impasse en el conflicto
Convirtió la causa en ordinaria, le quitó el carácter de urgente y tendrá más tiempo. Desde el kirchnerismo la acusaron de "bicicletear la causa". Apelaron la medida.
La crisis generada por el uso de las reservas del Banco Central para el pago de la deuda y la situación de Martín Redrado entró ayer en una impasse. La jueza Sarmiento evitó expedirse sobre una apelación del gobierno para lograr destituir al titular del Central y le dio un nuevo revés a los intereses de La Rosada.
En el terreno político, los legisladores de la oposición trataban anoche en el Congreso de consensuar una salida con el oficialismo para ratificar o rechazar los decretos de necesidad y urgencia a los que recurrió el gobierno para despedir a Redrado. (Ver pág. 5)
Paralelamente, los mercados reaccionaban con fuertes liquidaciones de portafolios de acciones y títulos públicos donde los papeles de las entidades financieras que cotizan en el Merval registraban marcadas caídas, debido a sus abultadas tenencias de bonos de la deuda argentina.
Al mismo momento, las calificadoras de riesgo Moody´s y Fitch advertían que si el conflicto se agravaba la nota de la deuda soberana del país podría caer abruptamente. (Ver pág. 4)
La jefa de Estado denunció, por el conflicto en el BCRA, la existencia de "una formidable maniobra no solamente política, sino mediática, con ayuda de algunos sectores judiciales" y defendió el Fondo del Bicentenario.
Quien mejor parada quedó ayer en la pelea procesal fue la oposición. Logró que la jueza en lo contencioso administrativo, María José Sarmiento, que analiza las apelaciones contra los fallos que emitió la semana pasada, transformara el procedimiento cautelar en ordinario. Ese cambio formal tiene consecuencias de tiempo y políticas clave para el trámite de las apelaciones que el gobierno presentó ante la magistrada a sus resoluciones contra el uso de fondos del Central y contra la destitución de Redrado.
La medida implica que Sarmiento ya no tendrá que expedirse en un plazo máximo de 48 horas, como corresponde en el caso de una medida cautelar, sino que podrá tomarse el tiempo que considere necesario. De allí a que desde el kirchnerismo acusaran anoche de la jueza de "bicicletear la causa".
Además, la resolución implica que las cosas seguirán como están hasta que la jueza decida sobre las apelaciones.
Es decir, no podrán tomarse los US$ 6500 millones del Central y Redrado seguirá al frente de la entidadE.
En este sentido, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, confirmó anoche que el Gobierno había apelado esa medida. "El Gobierno va a seguir actuando en el marco jurídico como corresponde. Lo llamativo de la decisión de la jueza es que lo que el viernes era de suma gravedad hoy (por ayer) lo transforma en ordinario", dijo el funcionario. (Ver recuadro)
Frente a este panorama crecen enormemente las posibilidades de que la causa llegue a la Cámara en lo Contencioso Administrativo recién la semana próxima, cuando el tribunal dejará de tener una composición que podría favorecer a la Casa Rosada.
Durante esta semana la Cámara está compuesta por Carlos Grecco, que contra todas las normas procesales recibió el sábado la apelación oficial, el recientemente designado José Luis López Castiñeira, con cuyo apoyo sueña el Gobierno. En cambio, la Casa Rosada ya da por perdido el respaldo de Néstor Buján. La semana próxima, en cambio, Marta Herrera y Clara Do Pico se integrarán al tribunal en lugar de López Castiñeira y Buján, con lo cual Grecco y el gobierno podrían quedar en minoría.
En este clima de tensión y expectativa, Redrado hizo ayer una nueva presentación ante la jueza, justamente para pedirle que revise la actuación del gobierno y la apelación ante Grecco. "Hemos denunciado irregularidades en la presentación de apelaciones a la Cámara", explicó uno de los abogados del presidente del Central Ezequiel Cassagne. (R. Central y DyN)
Convirtió la causa en ordinaria, le quitó el carácter de urgente y tendrá más tiempo. Desde el kirchnerismo la acusaron de "bicicletear la causa". Apelaron la medida.
La crisis generada por el uso de las reservas del Banco Central para el pago de la deuda y la situación de Martín Redrado entró ayer en una impasse. La jueza Sarmiento evitó expedirse sobre una apelación del gobierno para lograr destituir al titular del Central y le dio un nuevo revés a los intereses de La Rosada.
En el terreno político, los legisladores de la oposición trataban anoche en el Congreso de consensuar una salida con el oficialismo para ratificar o rechazar los decretos de necesidad y urgencia a los que recurrió el gobierno para despedir a Redrado. (Ver pág. 5)
Paralelamente, los mercados reaccionaban con fuertes liquidaciones de portafolios de acciones y títulos públicos donde los papeles de las entidades financieras que cotizan en el Merval registraban marcadas caídas, debido a sus abultadas tenencias de bonos de la deuda argentina.
Al mismo momento, las calificadoras de riesgo Moody´s y Fitch advertían que si el conflicto se agravaba la nota de la deuda soberana del país podría caer abruptamente. (Ver pág. 4)
La jefa de Estado denunció, por el conflicto en el BCRA, la existencia de "una formidable maniobra no solamente política, sino mediática, con ayuda de algunos sectores judiciales" y defendió el Fondo del Bicentenario.
Quien mejor parada quedó ayer en la pelea procesal fue la oposición. Logró que la jueza en lo contencioso administrativo, María José Sarmiento, que analiza las apelaciones contra los fallos que emitió la semana pasada, transformara el procedimiento cautelar en ordinario. Ese cambio formal tiene consecuencias de tiempo y políticas clave para el trámite de las apelaciones que el gobierno presentó ante la magistrada a sus resoluciones contra el uso de fondos del Central y contra la destitución de Redrado.
La medida implica que Sarmiento ya no tendrá que expedirse en un plazo máximo de 48 horas, como corresponde en el caso de una medida cautelar, sino que podrá tomarse el tiempo que considere necesario. De allí a que desde el kirchnerismo acusaran anoche de la jueza de "bicicletear la causa".
Además, la resolución implica que las cosas seguirán como están hasta que la jueza decida sobre las apelaciones.
Es decir, no podrán tomarse los US$ 6500 millones del Central y Redrado seguirá al frente de la entidadE.
En este sentido, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, confirmó anoche que el Gobierno había apelado esa medida. "El Gobierno va a seguir actuando en el marco jurídico como corresponde. Lo llamativo de la decisión de la jueza es que lo que el viernes era de suma gravedad hoy (por ayer) lo transforma en ordinario", dijo el funcionario. (Ver recuadro)
Frente a este panorama crecen enormemente las posibilidades de que la causa llegue a la Cámara en lo Contencioso Administrativo recién la semana próxima, cuando el tribunal dejará de tener una composición que podría favorecer a la Casa Rosada.
Durante esta semana la Cámara está compuesta por Carlos Grecco, que contra todas las normas procesales recibió el sábado la apelación oficial, el recientemente designado José Luis López Castiñeira, con cuyo apoyo sueña el Gobierno. En cambio, la Casa Rosada ya da por perdido el respaldo de Néstor Buján. La semana próxima, en cambio, Marta Herrera y Clara Do Pico se integrarán al tribunal en lugar de López Castiñeira y Buján, con lo cual Grecco y el gobierno podrían quedar en minoría.
En este clima de tensión y expectativa, Redrado hizo ayer una nueva presentación ante la jueza, justamente para pedirle que revise la actuación del gobierno y la apelación ante Grecco. "Hemos denunciado irregularidades en la presentación de apelaciones a la Cámara", explicó uno de los abogados del presidente del Central Ezequiel Cassagne. (R. Central y DyN)
No hay comentarios:
Publicar un comentario