Laguna Blanca: Un paraíso alterado por el hombre - Piedra OnLine

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domingo, 21 de febrero de 2010

Laguna Blanca: Un paraíso alterado por el hombre




La Laguna Blanca, a 30 kilómetros de Zapala, posee un reservorio de aves único. Sin embargo, la siembra artificial de peces produjo escasez de alimento y provocó una reducción de las especies. A pesar de la hostilidad con el ecosistema, el lugar posee atractivos inusuales en la zona. El Parque Nacional posee infraestructura para ser visitado por turistas.
Neuquén> Camino a la cordillera por la Ruta Nº 46 la Laguna Blanca aparece como un oasis en el desierto. El Parque Nacional invita a los viajeros a detenerse a disfrutar de sus maravillas naturales, entre las que se incluyen unas 140 especies de aves.
Sin embargo, la mano del hombre ya dejó su marca en este lugar. Luciana Escurra, una de las seis guadaparques que trabajan en el Parque Nacional Laguna Blanca comentó que antiguamente el lugar tenía una cantidad netamente superior de aves, pero que en el año 1940 se introdujeron percas en el agua, lo que modificó el hábitat natural.
“Esta era una laguna que evolucionó sin peces, y el hombre vino y los sembró ilegalmente. Y eso hizo que se reprodujeran de una manera terrible. Con el correr de los años crecieron mucho en cantidad y se comieron todo el alimento de las aves”, explicó Escurra.
La guardaparques comentó que por esos cambios en la naturaleza hoy por hoy la laguna “no es un lugar de elección de las aves porque no tienen alimento”. Incluso, por este mismo motivo, existe una especie particular de rana que se encuentra en extinción (ver aparte).
De todas formas, el parque tiene dentro de su área otras lagunas más chicas donde no se introdujeron percas, y en donde las aves prefieren ir, por lo que se puede disfrutar de sus revoloteos.
Dentro de las maneras de resguardar el medio ambiente natural se habilitó la pesca desde abril y hasta octubre como un modo de detener el crecimiento poblacional de los peces.
Espacio vital
La Laguna Blanca igualmente sigue siendo un hábitat natural para numerosas aves acuáticas, por lo que fue incluida en la lista de Humedales de Importancia Internacional, bajo la Convención Ramsar, un acuerdo entre países para proteger estos ecosistemas.
Las 1.700 hectáreas de la laguna son albergue para unas 140 especies de aves que se pueden observar con sólo detenerse en la ruta. Cisnes de cuello negro, gallaretas, varias especies de patos, chorlos, flamencos, playeros y macáes plateados inundan sus aguas.
El Parque Nacional fue declarado como área protegida desde 1940 y allí se resguarda una muestra representativa de la estepa patagónica.
Zorros grises, choiques, piches y gatos silvestres, halcones y águilas dan vida a este parque de 11.263 hectáreas rodeado de cerros y ubicado al oeste de la provincia a unos 30 kilómetros de Zapala.
Durante el verano el Centro de Visitantes permanece abierto de 9 a 19 todos los días y cuenta con guardaparques dispuestos a descubrir los singulares recursos naturales y culturales que atesora el parque en sus ambientes.

Espacio para viajeros
Los viajeros cuentan además con un espacio de acampe y recreación para poder sumarle placer al momento de descanso. Por el camino peatonal se llega a la zona de picnic donde la familia puede preparar un refrigerio para acompañar el paisaje.
Siempre sin olvidar que la laguna está ubicada en un zona de fuertes vientos. Por eso, esta época y hasta marzo es la que los guardaparques califican como la mejor para visitar este oasis en el medio de la estepa.
En invierno las aguas de la Laguna Blanca se llegan a congelar y forman diferentes figuras en las orillas.
El espejo está alimentado por dos arroyos temporarios de escaso caudal que son el Llano Blanco y el Pichi-Ñireco.
Parada obligada para los viajeros

La Laguna Blanca está ubicada a 30 kilómetros de la ciudad de Zapala por la Ruta Nº 46 y es un descanso obligado para los viajeros que van hacia la zona de Aluminé.
Una rana que podría desaparecer Se trata de una especie patagónica amenazada por la falta de alimento. Especialistas del Parque Nacional Laguna Blanca trabajan para su conservación.

Neuquén> La Laguna Blanca tiene una especie de rana endémica que está en peligro de extinción luego de la introducción de peces en las aguas.
Esta rana acuática patagónica se encuentra actualmente en las pequeñas lagunas de los alrededores. Este animal tiene dos adaptaciones, una terrestre y otra acuática.
La forma acuática se caracteriza por sus extensiones tegumentarias y sus membranas interdigitales y también por su color abdominal anaranjado.
Cuando esta rana sale del agua en su forma terrestre desaparecen esas membranas interdigitales y su color se convierte en grisáceo.
El trabajo en el Parque Nacional Laguna Blanca incluye en resguardo de este especie en peligro.

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