La realidad de las escuelas más allá del conflicto con los docentes - Piedra OnLine

Información del Mundo

domingo, 18 de abril de 2010

La realidad de las escuelas más allá del conflicto con los docentes


Distintos establecimientos de toda la provincia sufren problemas de infraestructura, falta de cargos, sobrepoblación y demora en la entrega de partidas. En algunos colegios, los alumnos cursan en tráilers. En distintas escuelas debieron formarse cursos de hasta 50 alumnos debido a la falta de aulas y a la gran matriculación.
Neuquén > El conflicto docente no es el único problema que afronta el sistema educativo de Neuquén. Incovenientes de infraestructura, falta de creación de cargos, sobrepoblación de alumnos en divisiones y demoras en la entrega de las partidas son algunos de los inconvenientes que se repiten en varias escuelas de la provincia.
Los albergues de Andacollo tienen una deuda de alquiler de 50 mil pesos que hasta ahora la afrontaba el municipio aunque a partir de abril no pagaría más el alquiler. En Cutral Co, la EPET Nº 1, la Nº 10 y el CPEM Nº 51 no cuentan con laboratorios ni espacio para dictar educación física.
La Escuela Albergue Nº 210 de Coyuco afronta serios problemas en el sistema de cloacas, y prácticamente están sin baño por lo que se quedan sin clases de manera reiterada. La Escuela Nº 299 del Huecú está esperando la finalización de la obra del nuevo edificio. La Escuela Nº 326 de Zapala, tiene problemas en las paredes y no cuenta con cerco perimetral.
El CPEM Nº 79 de Lonco Luan funciona en 6 trailers, por lo que la comunidad educativa reclama la urgente construcción de un edificio.
En tanto, el problema de falta de transporte sigue afectando el normal dictado de clases en algunas escuelas del interior.
En el CPEM Nº 10, la Escuela Nº 50 y la Nº 168 de Loncopué necesitan mantenimiento en los sanitarios, instalaciones eléctricas, sistemas de calefacción y tanques de agua.

Una muestra

El CPEM Nº 69 es un claro ejemplo de varios de estos problemas. Las clases están suspendidas por falta de agua, tienen divisiones con 50 alumnos porque no se pudieron crear los cargos para abrir nuevos cursos, mientras que no les alcanza el dinero recibido para partidas y no tienen los espacios suficientes en la escuela por lo que dos de los baños funcionan como depósito.
“Desde 2004 hasta la fecha tenemos que suspender las clases por el problema del agua. Cuando llegamos al límite de suspensión hacen algún arreglo pero dura un mes, una semana y de nuevo lo mismo”, afirmó Patricia Varela, directora del establecimiento quien explicó que el problema está en que la conexión está mal hecha y el agua no llega al tanque.
“La semana pasada tuvimos que suspender definitivamente las clases porque los chicos estaban sin poder tomar mate cocido e imposibilitados de usar los baños. Ya cuando no aguantaban más traían en baldes agua desde afuera, pero así no podemos estar”, expresó Varela.
En un petitorio que entregaron en el Consejo Provincial de Educación (CPE) el 26 de marzo último expusieron también que se designen docentes para abastecer la creación de cursos. “Las divisiones están creadas por el Consejo pero no nos permiten la designación de los docentes hasta que el decreto no tenga la firma del gobernador, así que es una creación mentirosa”, aseguró la directora del CPEM Nº 69.
La docente explicó que los primeros 15 días los alumnos que deberían ir a las nuevas divisiones estuvieron sin clases hasta que finalmente se decidió que estén “todos amontonados, hacinados, pero con clase”.

Escuela Nº 91

La Escuela Nº 91 de Senillosa es otro ejemplo de los problemas de aumento de la matrícula aunque sin creación de nuevos cursos. Los 23 alumnos del 1º C, por ejemplo, toman clase en el escenario del establecimiento.
Liliana Baeza, vicedirectora de la institución, comentó que antes de comenzar con la inscripción en diciembre sabían que quedarían chicos sin lugar por la cantidad de alumnos que hay en el Jardín de Infantes.
“Cuando hicimos la inscripción y al segundo día ya no había más lugar en ninguna escuela de Senillosa, los padres se pusieron muy nerviosos”, recordó Baeza, a lo que agregó: “El CPE definió que se cree un nuevo grado en nuestra escuela y le avisamos a los papás que iban a tener lugar”.
Sin embargo, pese a las gestiones, no pudieron conseguir una solución al tema del espacio y en el inicio del ciclo lectivo los alumnos tuvieron que tomar clases en el escenario del colegio.
“Es un lugar sin refrigeración, tiene una puerta corrediza de madera que lo separa del depósito, tiene una puerta con dos escalones muy profundos, hay un piano que no pudimos trasladar, y ahí esta el aula. Entran 10 mesitas dobles una al ladito de la otra”, manifestó la vicedirectora.

No hay comentarios:

Publicar un comentario