
Desde 1999, el Gobierno no daba un lugar a las Fuerzas Armadas para que realicen una parada por las calles. Ayer, con la ausencia de Cristina FernƔndez, desfilaron con un gran despliegue.
Buenos Aires (NA) > Un imponente desfile militar por los festejos del Bicentenario se realizó ayer en la avenida 9 de Julio, al que no asistió la presidenta Cristina Kirchner pero sà gran parte su gabinete, gobernadores y la plana mayor de las Fuerzas Armadas, y fue presenciado por una multitud.
El Ćŗltimo desfile militar de este calibre habĆa sido en los festejos del 25 de mayo de 1999 en la Plaza de Mayo, bajo la presidencia de Carlos Menem, por lo que los 200 aƱos de la Revolución de Mayo fueron la ocasión para retomar esta tradicional ceremonia de las fechas patrias.
A pesar del mal clima y la permanente amenaza de lluvia, una gran cantidad de público, mayoritariamente familias, se acercó al epicentro porteño con banderitas argentinas y escarapelas para seguir la marcha de las Fuerzas Armadas y de seguridad con sus mejores galas.
Luego del desfile militar, las provincias y los municipios mostraron todo el color de las distintas culturas del paĆs, en un interminable trĆ”nsito de comparsas, carrozas, autos antiguos y grupos con los trajes autóctonos de cada región.
A raĆz de la ausencia de la presidenta Kirchner, titular de las Fuerzas Armadas, fue el jefe de Gabinete, AnĆbal FernĆ”ndez, quien tuvo a su cargo la apertura del desfile de vehĆculos y formaciones militares sobre las diez cuadras en las que se extiende el Paseo del Bicentenario.
Si bien se habĆa informado que serĆa la jefa de Estado quien presidirĆa la ceremonia, finalmente no estuvo en el palco oficial y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, atribuyó ese dato a un “error”, puesto que sólo figura en la agenda de la mandataria “la apertura y el cierre” de las celebraciones.
AsĆ, en el centro del palco oficial ubicado en Avenida de Mayo y 9 de Julio se sentaron FernĆ”ndez y la ministra de Defensa, Nilda GarrĆ©, acompaƱados por el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, y su esposa, Karina Rabolini, quienes siguieron atentamente el paso de cientos de hombres ante ellos y la multitud.
También estuvieron los ministros del Interior, Florencio Randazzo; de Trabajo, Carlos Tomada; de Justicia y Seguridad, Julio Alak; de Salud, Juan Manzur; de Producción, Débora Giorgi; los secretarios de Presidencia, Oscar Parrilli; de Comercio, Guillermo Moreno, y de Cultura, Jorge Coscia; y el gobernador mendocino, Celso Jaque.
“Me alegra ver que comprendieron; que es un acto de todos los argentinos, de los que piensan o no como nosotros. Yo me siento muy feliz por eso”, seƱaló FernĆ”ndez en alusión a las miles de personas que se acercaron a la zona del Obelisco para seguir los festejos.
A pesar de las nubes, la lluvia no llegó y permitió que desfilaran sin problemas.
Dejaron su Opiniòn:
Buenos Aires (NA) > Un imponente desfile militar por los festejos del Bicentenario se realizó ayer en la avenida 9 de Julio, al que no asistió la presidenta Cristina Kirchner pero sà gran parte su gabinete, gobernadores y la plana mayor de las Fuerzas Armadas, y fue presenciado por una multitud.
El Ćŗltimo desfile militar de este calibre habĆa sido en los festejos del 25 de mayo de 1999 en la Plaza de Mayo, bajo la presidencia de Carlos Menem, por lo que los 200 aƱos de la Revolución de Mayo fueron la ocasión para retomar esta tradicional ceremonia de las fechas patrias.
A pesar del mal clima y la permanente amenaza de lluvia, una gran cantidad de público, mayoritariamente familias, se acercó al epicentro porteño con banderitas argentinas y escarapelas para seguir la marcha de las Fuerzas Armadas y de seguridad con sus mejores galas.
Luego del desfile militar, las provincias y los municipios mostraron todo el color de las distintas culturas del paĆs, en un interminable trĆ”nsito de comparsas, carrozas, autos antiguos y grupos con los trajes autóctonos de cada región.
A raĆz de la ausencia de la presidenta Kirchner, titular de las Fuerzas Armadas, fue el jefe de Gabinete, AnĆbal FernĆ”ndez, quien tuvo a su cargo la apertura del desfile de vehĆculos y formaciones militares sobre las diez cuadras en las que se extiende el Paseo del Bicentenario.
Si bien se habĆa informado que serĆa la jefa de Estado quien presidirĆa la ceremonia, finalmente no estuvo en el palco oficial y el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, atribuyó ese dato a un “error”, puesto que sólo figura en la agenda de la mandataria “la apertura y el cierre” de las celebraciones.
AsĆ, en el centro del palco oficial ubicado en Avenida de Mayo y 9 de Julio se sentaron FernĆ”ndez y la ministra de Defensa, Nilda GarrĆ©, acompaƱados por el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, y su esposa, Karina Rabolini, quienes siguieron atentamente el paso de cientos de hombres ante ellos y la multitud.
También estuvieron los ministros del Interior, Florencio Randazzo; de Trabajo, Carlos Tomada; de Justicia y Seguridad, Julio Alak; de Salud, Juan Manzur; de Producción, Débora Giorgi; los secretarios de Presidencia, Oscar Parrilli; de Comercio, Guillermo Moreno, y de Cultura, Jorge Coscia; y el gobernador mendocino, Celso Jaque.
“Me alegra ver que comprendieron; que es un acto de todos los argentinos, de los que piensan o no como nosotros. Yo me siento muy feliz por eso”, seƱaló FernĆ”ndez en alusión a las miles de personas que se acercaron a la zona del Obelisco para seguir los festejos.
A pesar de las nubes, la lluvia no llegó y permitió que desfilaran sin problemas.
Dejaron su Opiniòn:
Forseti
23/5/2010
10:56AM
Por la magnitud y la falta de costumbre podemos decir que el desfile impresionó. Pero hubo infinidad de fallas y deficiencias que en desfiles de otros paĆses no he visto. Las delegaciones visitantes no pudieron lucirse por el cambio de las marchas. Muchos no encontraban el paso. Algunos de los nuestros tambiĆ©n parecĆan reciĆ©n reclutados, pero para quienes no entienden de eso y no son observadores estĆ” todo bien. Vergonzosa la actitud de nuestra presidente que como Comandante en Jefe de las FF.AA., consecuente con sus convicciones e ideales, se mandó el faltazo cosa que no admite justificación ni calificativo.
23/5/2010
10:56AM
Por la magnitud y la falta de costumbre podemos decir que el desfile impresionó. Pero hubo infinidad de fallas y deficiencias que en desfiles de otros paĆses no he visto. Las delegaciones visitantes no pudieron lucirse por el cambio de las marchas. Muchos no encontraban el paso. Algunos de los nuestros tambiĆ©n parecĆan reciĆ©n reclutados, pero para quienes no entienden de eso y no son observadores estĆ” todo bien. Vergonzosa la actitud de nuestra presidente que como Comandante en Jefe de las FF.AA., consecuente con sus convicciones e ideales, se mandó el faltazo cosa que no admite justificación ni calificativo.
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