Mansilla sigue con sus casitas UNE y en cumpleaños centenarios - Piedra OnLine

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martes, 14 de diciembre de 2010

Mansilla sigue con sus casitas UNE y en cumpleaños centenarios


Tres apuntes interesantes de fin de semana Una charla en una peluquería, el enojo de un funcionario que se siente injustamente criticado, y la última caravana de un candidato que construye perfil capitalino. Todo con cierto tono políticamente incorrecto. Mansilla sigue con sus casitas UNE y en cumpleaños centenarios (foto prensa partidaria)

· Las peluquerías también suelen ser fuente de buena información, como se sabe. Un periodista de este diario (de los que todavía van a las peluquerías) pudo enterarse de todos las peripecias por las que tiene que pasar un trabajador petrolero cada vez que viaja a Bolivia para realizar trabajos para una empresa radicada en ese país. El tema de la usurpación de tierras en Villa Soldati y la polémica por la cantidad de extranjeros que llegan a la Argentina en busca de un futuro mejor, fue abordado en un salón de peluquería ubicado en el este de la ciudad. Lo cierto es que el trabajador en cuestión es una suerte de obrero “golondrina”, jerarquizado, puesto que cada vez que viaja a Bolivia para trabajar obtiene buenos dividendos por la tarea especializada que requiere la empresa que lo contrata. Sin embargo, cada vez que le sale un trabajo de estas características, el hombre tiene que cumplir con un riguroso papeleo para poder ingresar a ese país. Para el asombro del peluquero y los clientes que escuchaban el relato, el petrolero explicó que Bolivia otorga una visa de trabajo por tan sólo 30 días. Sin esa visa es imposible que la empresa lo contrate. Caso contrario debería pagar una fuerte multa. La visa y el permiso laboral deben ser gestionados únicamente en la embajada de Bolivia en Buenos Aires cada vez que alguien quiere pisar el país de Evo. El hombre explicó que en caso que el trabajo demande más tiempo, la visa expira y tiene que volverse para tramitar el permiso nuevamente. Y así todas las veces que sea necesario. Además de la visa, en Bolivia le piden certificados de vacunas como la fiebre amarilla para poder ingresar a trabajar sin problemas y además es un requisito excluyente contar con pasaporte ya que la cédula federal sola no sirve. También se debe abonar una tasa cuyo monto el hombre no informó. “Mucha gente se cree el verso de las fronteras abiertas en Latinoamérica, pero en la mayoría de los países piden de todo y no entra nadie a trabajar si no cumple con los trámites”, indicó el hombre.

· A propósito de las polémicas por las inmigraciones, en el gobierno neuquino había mucho malestar por las duras críticas que le realizó la Pastoral de Migraciones a raíz de la situación de un grupo de familias paraguayas que vinieron a la capital neuquina, viviendo en condiciones de hacinamiento. El titular de la Pastoral, Jorge Muñoz, había cargado muy fuerte contra el subsecretario de Derechos Humanos de la provincia, Gabriel Gastaminza, quien reconoció que estaba “asombrado” por las críticas que recibió. “Tenemos una comunicación constante y casi diaria con Muñoz... y ahora viene a criticar que no nos hacemos cargo”, dijo muy enojado el funcionario. Gastaminza explicó además que el gobierno realizó los contactos con el Consulado de Paraguay y además gestionó apoyo para esta gente a través del Ministerio de Desarrollo Social. “No hay motivos para esta crítica”, reiteró enojado. Cabe acotar que Muñoz había cargado de manera específica contra la aparente inacción estatal frente al posible incumplimiento de leyes de parte de la empresa constructora que había contratado a esas personas. El tema migratorio se ha metido con todo en la política argentina: debería servir para mejorar.

· El candidato a intendente Mariano Mansilla (UNE), sigue con sus caminatas e inauguraciones de sedes partidarias que no son otra cosa más que casas de familia que adhieren a su candidatura. Este fin de semana estuvo en Los Polvorines, sector recientemente regularizado ubicado detrás de La Sirena, donde prometió la regularización de lotes para que puedan acceder al servicio de gas; después, en el sector 30 de Octubre del barrio Limay, se detuvo en la casa de una vecina que festejaba su cumpleaños 100. Se llama Anita Doval, y su vivienda es una de las “casas UNE”. Más tarde Mansilla visitó a la familia Pili, uno de cuyos integrantes, Guillermo, se mató durante un desalojo y demolición de parte de su vivienda dispuesto por la administración del ex intendente Horacio Quiroga. Estos tres hitos de la última caravana fueron especialmente apuntados, y son ciertamente emblemáticos, pues corroboran el perfil de candidato que Mansilla construye pacientemente, vinculado a la identidad ciudadana, al "ser neuquino" en el siglo XXI...¿lindo desafío, no?


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