
La estrella del Barcelona marcó de penal a los 89 tras jugar un buen partido. AsĆ desequilibró el partido en el que habĆan anotado Di MarĆa a los 14 y Cristiano a los 21 . Messi dio la asistencia del primer gol argentino.
Ginebra.- Leo Messi rĆo Ćŗltimo y mejor al darle hoy a Argentina el triunfo en el duelo de estrellas contra el Portugal de Cristiano Ronaldo.
La estrella del Barcelona marcó de penal a los 89 tras jugar un buen partido. AsĆ desequilibró el partido en el que habĆan anotado Di MarĆa a los 14 y Cristiano a los 21 .
El inicio del choque, jugado sobre un cĆ©sped indigno de los millones de dólares que lo pisaban, demostró algo: el Messi de Argentina no serĆa el Messi del Barcelona.
La opción de Pastore como socio no se materializaba, ya que seguirĆa casi todo el choque desde el banco. Messi deberĆa subir y bajar acercĆ”ndose a Banega y recorriendo muchos metros mĆ”s que con el esquema de Guardiola. Era el "9" argentino, sĆ, pero no el mismo del BarƧa, porque tanto Ć©l como sus compaƱeros de ofensiva se paran 15 metros mĆ”s atrĆ”s que Messi y sus colegas azulgranas.
Pero el fĆŗtbol no es matemĆ”ticas, y Argentina mostrarĆa un muy interesante funcionamiento ofensivo en buena parte de ese primer tiempo, asĆ como carĆ”cter para buscar el triunfo en los minutos finales.
Nani y Cristiano Ronaldo eran las alas de Hugo Almeida, muy bien asistidos por Meireles, para dar forma a un partido Ɣgil y atractivo.
El público rugió ante un lujoso túnel de taco hecho por Joao Moutinho a Mascherano, pero las gargantas de los portugueses -fuerte comunidad inmigrante en Ginebra, no en vano coparon el estadio- se cerraron enseguida, porque a los 10 Messi metió un zurdazo al corazón del Ôrea que Cambiasso rasguñó.
Segundos despuĆ©s volvió a subir Cambiasso, intentando habilitar a Lavezzi, extremo izquierdo que completaba junto a Di MarĆa en la derecha la ofensiva argentina, ambos "con pierna cambiada, para que enganchen y definan", segĆŗn el seleccionador argentino, Sergio Batista.
Messi, en vez de jugar del Messi del Barça, optó por ser un filoso habilitador a lo Xavi, una de las múltiples caras que exhibe en su asombroso presente en España.
AsĆ fue que subió en diagonal para quitarse de encima a Meireles y dos portugueses mĆ”s y habilitar a Di Maria, que le ganó la posición a Joao Pereira y tocó de sutil y precisa zurda cruzada al gol. La jugada se habĆa completado con Lavezzi arrastrando marcas en el otro sector. Golazo argentino a los 14 aprovechando parte de lo mejor que ofrecen el Barcelona y el Real Madrid.
Argentina comenzó a disfrutar, suelta en la ofensiva. Las ocasiones se repetĆan, Messi era un demonio que entraba por el centro, la izquierda y la derecha. Mientras en Argentina Milito mostraba solidez en la zaga, la defensa portuguesa comenzaba a llenarse de agujeros, porque ademĆ”s Zanetti trepaba hasta el Ć”rea por la derecha tras ese inicio en el que Cambiasso inquietó por la izquierda.
Pero Portugal encontró el camino. A los 21 un centro llovido llegó al Ôrea, Hugo Almeida le ganó a Burdisso y la bajó de cabeza de espaldas a Romero. Cristiano Ronaldo se le anticipó al "uno" argentino para meter el pie derecho y definir seco y alto, casi bajo los tres palos. Interesante dato: era el primer gol de Cristiano ante un equipo en el que juega Messi.
Tras 10 minutos de desorden en el partido y cierto desconcierto argentino, Messi decidió recuperar las riendas, bajó 30 metros al Ôrea portuguesa a buscar la pelota y volvió a instalar a Argentina cerca del arco rival.
Lo perdió Lavezzi solo al borde del Ôrea chica a los 40 , y pasó cerca del arco el tiro libre combado de Banega a los 42 .
El segundo tiempo llegó sin cambios, y Messi pudo poner el 2-1 a los 55 . Un tiro libre tras un manotazo de Alves a Banega le permitió probar un zurdazo combado al Ôngulo derecho de Eduardo, que, atento, impidió que la pelota entrara.
Almeida estrelló en el travesaño un gol cantado tras ser habilitado por Cristiano, que, para satisfacción del Real Madrid, se fue a los 61 reemplazado por Danny. El triple cambio portugués incluyó el ingreso de Postiga por Almeida y Quaresma por Nani. En Argentina se fue instantes después Zanetti, sustituido por Zabaleta, y Banega, reemplazado por Gago.
Los cambios llegaban con una Argentina ya no tan fluida ni ofensiva como en el inicio. Pastore, ese socio potencial de Messi, habĆa entrado por Di MarĆa. Tuvo enseguida su oportunidad en un mano a mano, pero el arquero fue mĆ”s rĆ”pido.
A los 72 , el debutante lateral Marcos Rojo estuvo a punto de poner el 2-1 de cabeza. Biglia ingresó por Cambiasso a los 79 y Veloso por Meireles. Cuatro minutos mĆ”s tarde el "Burrito" MartĆnez sustituyó a un agotado Lavezzi, y al instante Pastore saltó para estrellar un centro en el travesaƱo.
¿Empate clavado? No, porque Coentrao bajó a MartĆnez en el Ć”rea para que la pelota quedara delante de los botines naranja de Leo Messi. Toque suave y raso a la derecha de Eduardo, gol y triunfo. Cristiano, impotente, miraba desde el banco la alegrĆa de su gran rival.(dpa). -
Ginebra.- Leo Messi rĆo Ćŗltimo y mejor al darle hoy a Argentina el triunfo en el duelo de estrellas contra el Portugal de Cristiano Ronaldo.
La estrella del Barcelona marcó de penal a los 89 tras jugar un buen partido. AsĆ desequilibró el partido en el que habĆan anotado Di MarĆa a los 14 y Cristiano a los 21 .
El inicio del choque, jugado sobre un cĆ©sped indigno de los millones de dólares que lo pisaban, demostró algo: el Messi de Argentina no serĆa el Messi del Barcelona.
La opción de Pastore como socio no se materializaba, ya que seguirĆa casi todo el choque desde el banco. Messi deberĆa subir y bajar acercĆ”ndose a Banega y recorriendo muchos metros mĆ”s que con el esquema de Guardiola. Era el "9" argentino, sĆ, pero no el mismo del BarƧa, porque tanto Ć©l como sus compaƱeros de ofensiva se paran 15 metros mĆ”s atrĆ”s que Messi y sus colegas azulgranas.
Pero el fĆŗtbol no es matemĆ”ticas, y Argentina mostrarĆa un muy interesante funcionamiento ofensivo en buena parte de ese primer tiempo, asĆ como carĆ”cter para buscar el triunfo en los minutos finales.
Nani y Cristiano Ronaldo eran las alas de Hugo Almeida, muy bien asistidos por Meireles, para dar forma a un partido Ɣgil y atractivo.
El público rugió ante un lujoso túnel de taco hecho por Joao Moutinho a Mascherano, pero las gargantas de los portugueses -fuerte comunidad inmigrante en Ginebra, no en vano coparon el estadio- se cerraron enseguida, porque a los 10 Messi metió un zurdazo al corazón del Ôrea que Cambiasso rasguñó.
Segundos despuĆ©s volvió a subir Cambiasso, intentando habilitar a Lavezzi, extremo izquierdo que completaba junto a Di MarĆa en la derecha la ofensiva argentina, ambos "con pierna cambiada, para que enganchen y definan", segĆŗn el seleccionador argentino, Sergio Batista.
Messi, en vez de jugar del Messi del Barça, optó por ser un filoso habilitador a lo Xavi, una de las múltiples caras que exhibe en su asombroso presente en España.
AsĆ fue que subió en diagonal para quitarse de encima a Meireles y dos portugueses mĆ”s y habilitar a Di Maria, que le ganó la posición a Joao Pereira y tocó de sutil y precisa zurda cruzada al gol. La jugada se habĆa completado con Lavezzi arrastrando marcas en el otro sector. Golazo argentino a los 14 aprovechando parte de lo mejor que ofrecen el Barcelona y el Real Madrid.
Argentina comenzó a disfrutar, suelta en la ofensiva. Las ocasiones se repetĆan, Messi era un demonio que entraba por el centro, la izquierda y la derecha. Mientras en Argentina Milito mostraba solidez en la zaga, la defensa portuguesa comenzaba a llenarse de agujeros, porque ademĆ”s Zanetti trepaba hasta el Ć”rea por la derecha tras ese inicio en el que Cambiasso inquietó por la izquierda.
Pero Portugal encontró el camino. A los 21 un centro llovido llegó al Ôrea, Hugo Almeida le ganó a Burdisso y la bajó de cabeza de espaldas a Romero. Cristiano Ronaldo se le anticipó al "uno" argentino para meter el pie derecho y definir seco y alto, casi bajo los tres palos. Interesante dato: era el primer gol de Cristiano ante un equipo en el que juega Messi.
Tras 10 minutos de desorden en el partido y cierto desconcierto argentino, Messi decidió recuperar las riendas, bajó 30 metros al Ôrea portuguesa a buscar la pelota y volvió a instalar a Argentina cerca del arco rival.
Lo perdió Lavezzi solo al borde del Ôrea chica a los 40 , y pasó cerca del arco el tiro libre combado de Banega a los 42 .
El segundo tiempo llegó sin cambios, y Messi pudo poner el 2-1 a los 55 . Un tiro libre tras un manotazo de Alves a Banega le permitió probar un zurdazo combado al Ôngulo derecho de Eduardo, que, atento, impidió que la pelota entrara.
Almeida estrelló en el travesaño un gol cantado tras ser habilitado por Cristiano, que, para satisfacción del Real Madrid, se fue a los 61 reemplazado por Danny. El triple cambio portugués incluyó el ingreso de Postiga por Almeida y Quaresma por Nani. En Argentina se fue instantes después Zanetti, sustituido por Zabaleta, y Banega, reemplazado por Gago.
Los cambios llegaban con una Argentina ya no tan fluida ni ofensiva como en el inicio. Pastore, ese socio potencial de Messi, habĆa entrado por Di MarĆa. Tuvo enseguida su oportunidad en un mano a mano, pero el arquero fue mĆ”s rĆ”pido.
A los 72 , el debutante lateral Marcos Rojo estuvo a punto de poner el 2-1 de cabeza. Biglia ingresó por Cambiasso a los 79 y Veloso por Meireles. Cuatro minutos mĆ”s tarde el "Burrito" MartĆnez sustituyó a un agotado Lavezzi, y al instante Pastore saltó para estrellar un centro en el travesaƱo.
¿Empate clavado? No, porque Coentrao bajó a MartĆnez en el Ć”rea para que la pelota quedara delante de los botines naranja de Leo Messi. Toque suave y raso a la derecha de Eduardo, gol y triunfo. Cristiano, impotente, miraba desde el banco la alegrĆa de su gran rival.(dpa). -
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