EL PAIS: La historia de la empresa
Por DarĆo Aranda
La violación del territorio mapuche por parte de la empresa Piedra del Aguila llegó en abril de 2010 a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). “Destacamos la celeridad que acompañó todas las peticiones realizadas por la empresa, en contraposición a las demoras, que llegaron a meses, de los planteos de la comunidad”, denuncia el planteo de la comunidad Wentru Trawel Leufu y precisa la sistemĆ”tica omisión de la legislación indĆgena por parte de las juezas (Graciela Blanco, Nancy Vielma y Carina Alvarez).
La presentación explica que durante los tres años de conflicto la empresa alteró la vida comunitaria, instaló puestos policiales dentro de la comunidad, atentó contra ella, ensanchó seis kilómetros de caminos, desmontó vegetación nativa, realizó zanjeos, destruyó viviendas y permitió la matanza de animales de la comunidad, que padeció pérdidas económicas que modificaron su forma de vida.
Piedra del Aguila cuenta con pocos antecedentes de trabajo. En los sitios especializados en la actividad petrolera sólo se seƱala que la compaƱĆa fue fundada en octubre de 2006 (sólo dos meses antes de que el gobierno de Jorge Sobisch le diera la concesión en PicĆŗn LeufĆŗ), opera sólo en NeuquĆ©n y la publicidad corporativa se ufana de poseer “uno de los mejores equipos de trabajo de exploración”. TambiĆ©n remarca que se caracteriza “por su eficiencia y agilidad en sus operaciones”. Los telĆ©fonos que figuran en su sitio de Internet estĆ”n desactualizados. Los nĆŗmeros de las oficinas en Buenos Aires y NeuquĆ©n ya no corresponden a la compaƱĆa. Tampoco responden los correos electrónicos.
“El anterior gobierno (de Jorge Sobisch) y el actual (de Jorge Sapag) estĆ”n del lado de la empresa, son sus cómplices y trabajan junto a empresas y estancieros”, denunció Juan Carlos Curruhuinca, de la comunidad Wentru Trawel Leufu, y afirmó que el “poder polĆtico y el Judicial impulsan la mano dura contra el pueblo mapuche”. Desde el gobierno de NeuquĆ©n no aceptaron referirse al tema.
Por DarĆo Aranda
La violación del territorio mapuche por parte de la empresa Piedra del Aguila llegó en abril de 2010 a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). “Destacamos la celeridad que acompañó todas las peticiones realizadas por la empresa, en contraposición a las demoras, que llegaron a meses, de los planteos de la comunidad”, denuncia el planteo de la comunidad Wentru Trawel Leufu y precisa la sistemĆ”tica omisión de la legislación indĆgena por parte de las juezas (Graciela Blanco, Nancy Vielma y Carina Alvarez).
La presentación explica que durante los tres años de conflicto la empresa alteró la vida comunitaria, instaló puestos policiales dentro de la comunidad, atentó contra ella, ensanchó seis kilómetros de caminos, desmontó vegetación nativa, realizó zanjeos, destruyó viviendas y permitió la matanza de animales de la comunidad, que padeció pérdidas económicas que modificaron su forma de vida.
Piedra del Aguila cuenta con pocos antecedentes de trabajo. En los sitios especializados en la actividad petrolera sólo se seƱala que la compaƱĆa fue fundada en octubre de 2006 (sólo dos meses antes de que el gobierno de Jorge Sobisch le diera la concesión en PicĆŗn LeufĆŗ), opera sólo en NeuquĆ©n y la publicidad corporativa se ufana de poseer “uno de los mejores equipos de trabajo de exploración”. TambiĆ©n remarca que se caracteriza “por su eficiencia y agilidad en sus operaciones”. Los telĆ©fonos que figuran en su sitio de Internet estĆ”n desactualizados. Los nĆŗmeros de las oficinas en Buenos Aires y NeuquĆ©n ya no corresponden a la compaƱĆa. Tampoco responden los correos electrónicos.
“El anterior gobierno (de Jorge Sobisch) y el actual (de Jorge Sapag) estĆ”n del lado de la empresa, son sus cómplices y trabajan junto a empresas y estancieros”, denunció Juan Carlos Curruhuinca, de la comunidad Wentru Trawel Leufu, y afirmó que el “poder polĆtico y el Judicial impulsan la mano dura contra el pueblo mapuche”. Desde el gobierno de NeuquĆ©n no aceptaron referirse al tema.
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