
Tiene 20 años, reside en Bariloche y publicó un aviso en una pÔgina web. Vive en una casilla en El Alto junto a su hija de dos años, su madre y tres hermanas. Afirma que no consigue empleo y necesita un medio de sustento.
Por Jorge Villalobos
Antonella W. publicó el aviso la semana pasada, aunque nadie llamó por tĆ©lefono. Admitió que fue una decisión difĆcil.
Bariloche > El clasificado era breve. Casi imperceptible para un apurado lector. “Con seriedad y respeto alquilo mi vientre por motivos económicos”, decĆa mĆ”s o menos el texto, recordó Antonella W.
Admitió que fue una decisión difĆcil animarse a publicarlo la semana pasada en un portal de esta ciudad. Pero no fue apresurada. Antonella contó que es una idea que le venĆa dando vueltas en la cabeza desde hace por lo menos dos aƱos, cuando vivĆa en Buenos Aires.
El caso se conoció esta semana en Radio 6, donde sorprendidos tomaron nota del clasificado. La chica explicó al aire algunas de sus razones, pidió trabajo y dejó su celular. “Nadie me llamó”, afirmó el viernes en diĆ”logo con La MaƱana que la ubicó para conocer su historia.
Antonella llegó hace tres meses a Bariloche, con su pequeƱa hija de 2 aƱos, escapando de la falta de trabajo y de oportunidades en Buenos Aires. Pero el reencuentro con esta ciudad turĆstica, de fuertes contrastes sociales, no ha sido fĆ”cil.
La joven nació en Bariloche hace 20 años. Pero no conoce a nadie. Tampoco ha tenido fortuna hasta ahora en esta ciudad.
Recordó que su madre decidió regresar a Buenos Aires cuando ella era una niña, tras separarse de su padre. Antonella nunca lo nombró en la entrevista.
“Me criĆ© en Buenos Aires y a los 13 aƱos me fui de la casa por problemas con mi vieja”, contó. Vivió varios aƱos con familiares.
Su madre decidió hace unos aƱos regresar a Bariloche, con sus tres hermanos mĆ”s pequeƱos. Antonella se quedó en Buenos Aires. A los 17 pensó que habĆa encontrado la felicidad. Quedó embarazada y se fue a vivir con su pareja a la casa de sus suegros. Nació su hija, Sabrina, y se ilusionó con que su vida cambiaba de rumbo. Pero los problemas volvieron y la pareja se rompió.
Retorno
Volvió, con su pequeƱa, a vivir con una tĆa. Pero se sentĆa sola y decidió regresar a Bariloche.
Viven en una pequeña casilla de madera que su madre levantó como pudo, a pocos metros de una pendiente pronunciada, en la zona del Alto. El lote no estÔ regularizado y sólo tienen agua y luz.
El viento y el frĆo se filtran con facilidad por la dĆ©bil estructura. Pero la casilla ya soportó nevadas y la crudeza de inviernos pasados.
Antonella tomó la decisión de publicar el aviso de que alquilaba su vientre hace pocos dĆas. “No tengo trabajo, no tengo ningĆŗn ingreso y tampoco el papĆ” de mi nena aporta”, advirtió. “Es una decisión dura”, reconoció. “Pero estoy dispuesta a hacer cualquier cosa por mi hija”.
“Lo pensaba estando en Buenos Aires, porque allĆ” se ve eso”, relató. “Cansa llegar a fin de mes y no tener paƱales, ni leche a veces. Por eso salgo a pedir, me pongo a juntar cobre, vendo lo que sea, ropa a veces”, explicó.
“Mi mamĆ” me dice que piense bien lo que estoy diciendo. Pero yo creo que no es algo malo. AdemĆ”s, harĆa algo bien por otras personas”, reflexionó.
Admitió que lo harĆa a cambio de una casa o por lo menos la plata. “Mi sueƱo es tener una casa donde podamos estar con mi hija, tranquilas. Nada mĆ”s”, aseguró Antonella.
Pero afirmó que si le sale un trabajo no lo harĆa. “Me gustarĆa trabajar y salir adelante”, sostuvo. “SĆ© peluquerĆa, puedo ser moza, hacer limpieza, de empleada domĆ©stica”, seƱaló.
Pero nadie llama durante la entrevista. Ni por su clasificado ni por los currĆculum que ha dejado en varios lugares.
“¡Cualquier cosa te llamo! te dicen siempre y nunca llaman”, indicó, con fastidio.
Desempleo
La desocupación golpea a los jóvenes con fuerza en esta ciudad. Un relevamiento que realizó en diciembre el Centro de Estudios Regionales de la Universidad FASTA, junto con el Grupo Nutriente Sur, determinó que el desempleo en mujeres de hasta 25 años llegaba hasta el 36,1 por ciento entre las jóvenes. (Ver aparte)
Antonella sólo terminó la primaria. Cuando intentó emprender la secundaria se quedó embarazada. No estÔ arrepentida. Su hija es lo mejor que le pasó en la vida.
“SĆ© que estudiando se puede salir adelante, pero ¿en cuĆ”ntos aƱos?”, se preguntó. “Ahora no estoy aportando nada en mi casa”. Su madre es la Ćŗnica que sostiene a la familia, con las horas que le pagan por cuidar a un anciano.
Comentó que es duro “rebuscĆ”rsela” en Bariloche. Pero dijo que estĆ” mĆ”s tranquila que viviendo en Buenos Aires. “AllĆ” te matan por un par de zapatillas”, afirmó. “AdemĆ”s ya me habĆan robado”.
Antonella reconoció que pensó en poner el clasificado en otras pÔginas. Pero duda. Quiere armar una pieza donde pueda estar con su hija, al lado de la casilla de su madre. La junta vecinal le dio unas maderas, pero no alcanzan. Tampoco tiene piso. Pero la quiere terminar antes del invierno.
Observa con su hija el horizonte y sonrĆen cuando se miran a los ojos. Sabrina no suelta su mamadera. Y el viento anuncia que se viene otra noche frĆa sobre Bariloche. “Quiero que ella estĆ© bien, que tenga todo lo que yo no tuve. Quiero que haga lo que yo no pude hacer, como patinaje”, sueƱa Antonella. “Es lo mejor que me ha pasado”, afirma. “SĆ© que tengo que luchar por alguien, porque no estoy sola”.
Alto desempleo en mujeres jóvenes
El relevamiento que realizó entre el 17 y 29 de diciembre el Centro de Estudios Regionales de la Universidad FASTA de Bariloche y el Grupo Nutriente Sur reveló que la tasa de desempleo en los jóvenes de esa ciudad alcanza el 26,4%.
Asà lo informó ayer el director del Centro, Hugo Monasterio, quien señaló que el dato surgió de las 244 entrevistas que realizaron a jóvenes de hasta 25 años.
Señaló que el desempleo en mujeres de esa edad que estÔn en actividad llegó al 36,1% y en varones alcanzó el 18,4%.
Comentó que entre los jóvenes (varones y mujeres) de hasta 25 aƱos que tienen trabajo, el 37,3% tenĆa empleo formal, mientras que el 24,6% era semiformal y el 38,10% trabajaba en negro.
Monasterio advirtió que de los jóvenes entrevistados, el 35,7% explicó que la falta de trabajo se debĆa a la poca capacitación laboral, el 7,1% por tener una formación distinta a la que la empresa necesitaba y el resto por crisis económica.
Sostuvo que casi todos los jóvenes desempleados tuvieron que abandonar el secundario o que directamente nunca lo empezaron.
Por Jorge Villalobos
Antonella W. publicó el aviso la semana pasada, aunque nadie llamó por tĆ©lefono. Admitió que fue una decisión difĆcil.
Bariloche > El clasificado era breve. Casi imperceptible para un apurado lector. “Con seriedad y respeto alquilo mi vientre por motivos económicos”, decĆa mĆ”s o menos el texto, recordó Antonella W.
Admitió que fue una decisión difĆcil animarse a publicarlo la semana pasada en un portal de esta ciudad. Pero no fue apresurada. Antonella contó que es una idea que le venĆa dando vueltas en la cabeza desde hace por lo menos dos aƱos, cuando vivĆa en Buenos Aires.
El caso se conoció esta semana en Radio 6, donde sorprendidos tomaron nota del clasificado. La chica explicó al aire algunas de sus razones, pidió trabajo y dejó su celular. “Nadie me llamó”, afirmó el viernes en diĆ”logo con La MaƱana que la ubicó para conocer su historia.
Antonella llegó hace tres meses a Bariloche, con su pequeƱa hija de 2 aƱos, escapando de la falta de trabajo y de oportunidades en Buenos Aires. Pero el reencuentro con esta ciudad turĆstica, de fuertes contrastes sociales, no ha sido fĆ”cil.
La joven nació en Bariloche hace 20 años. Pero no conoce a nadie. Tampoco ha tenido fortuna hasta ahora en esta ciudad.
Recordó que su madre decidió regresar a Buenos Aires cuando ella era una niña, tras separarse de su padre. Antonella nunca lo nombró en la entrevista.
“Me criĆ© en Buenos Aires y a los 13 aƱos me fui de la casa por problemas con mi vieja”, contó. Vivió varios aƱos con familiares.
Su madre decidió hace unos aƱos regresar a Bariloche, con sus tres hermanos mĆ”s pequeƱos. Antonella se quedó en Buenos Aires. A los 17 pensó que habĆa encontrado la felicidad. Quedó embarazada y se fue a vivir con su pareja a la casa de sus suegros. Nació su hija, Sabrina, y se ilusionó con que su vida cambiaba de rumbo. Pero los problemas volvieron y la pareja se rompió.
Retorno
Volvió, con su pequeƱa, a vivir con una tĆa. Pero se sentĆa sola y decidió regresar a Bariloche.
Viven en una pequeña casilla de madera que su madre levantó como pudo, a pocos metros de una pendiente pronunciada, en la zona del Alto. El lote no estÔ regularizado y sólo tienen agua y luz.
El viento y el frĆo se filtran con facilidad por la dĆ©bil estructura. Pero la casilla ya soportó nevadas y la crudeza de inviernos pasados.
Antonella tomó la decisión de publicar el aviso de que alquilaba su vientre hace pocos dĆas. “No tengo trabajo, no tengo ningĆŗn ingreso y tampoco el papĆ” de mi nena aporta”, advirtió. “Es una decisión dura”, reconoció. “Pero estoy dispuesta a hacer cualquier cosa por mi hija”.
“Lo pensaba estando en Buenos Aires, porque allĆ” se ve eso”, relató. “Cansa llegar a fin de mes y no tener paƱales, ni leche a veces. Por eso salgo a pedir, me pongo a juntar cobre, vendo lo que sea, ropa a veces”, explicó.
“Mi mamĆ” me dice que piense bien lo que estoy diciendo. Pero yo creo que no es algo malo. AdemĆ”s, harĆa algo bien por otras personas”, reflexionó.
Admitió que lo harĆa a cambio de una casa o por lo menos la plata. “Mi sueƱo es tener una casa donde podamos estar con mi hija, tranquilas. Nada mĆ”s”, aseguró Antonella.
Pero afirmó que si le sale un trabajo no lo harĆa. “Me gustarĆa trabajar y salir adelante”, sostuvo. “SĆ© peluquerĆa, puedo ser moza, hacer limpieza, de empleada domĆ©stica”, seƱaló.
Pero nadie llama durante la entrevista. Ni por su clasificado ni por los currĆculum que ha dejado en varios lugares.
“¡Cualquier cosa te llamo! te dicen siempre y nunca llaman”, indicó, con fastidio.
Desempleo
La desocupación golpea a los jóvenes con fuerza en esta ciudad. Un relevamiento que realizó en diciembre el Centro de Estudios Regionales de la Universidad FASTA, junto con el Grupo Nutriente Sur, determinó que el desempleo en mujeres de hasta 25 años llegaba hasta el 36,1 por ciento entre las jóvenes. (Ver aparte)
Antonella sólo terminó la primaria. Cuando intentó emprender la secundaria se quedó embarazada. No estÔ arrepentida. Su hija es lo mejor que le pasó en la vida.
“SĆ© que estudiando se puede salir adelante, pero ¿en cuĆ”ntos aƱos?”, se preguntó. “Ahora no estoy aportando nada en mi casa”. Su madre es la Ćŗnica que sostiene a la familia, con las horas que le pagan por cuidar a un anciano.
Comentó que es duro “rebuscĆ”rsela” en Bariloche. Pero dijo que estĆ” mĆ”s tranquila que viviendo en Buenos Aires. “AllĆ” te matan por un par de zapatillas”, afirmó. “AdemĆ”s ya me habĆan robado”.
Antonella reconoció que pensó en poner el clasificado en otras pÔginas. Pero duda. Quiere armar una pieza donde pueda estar con su hija, al lado de la casilla de su madre. La junta vecinal le dio unas maderas, pero no alcanzan. Tampoco tiene piso. Pero la quiere terminar antes del invierno.
Observa con su hija el horizonte y sonrĆen cuando se miran a los ojos. Sabrina no suelta su mamadera. Y el viento anuncia que se viene otra noche frĆa sobre Bariloche. “Quiero que ella estĆ© bien, que tenga todo lo que yo no tuve. Quiero que haga lo que yo no pude hacer, como patinaje”, sueƱa Antonella. “Es lo mejor que me ha pasado”, afirma. “SĆ© que tengo que luchar por alguien, porque no estoy sola”.
Alto desempleo en mujeres jóvenes
El relevamiento que realizó entre el 17 y 29 de diciembre el Centro de Estudios Regionales de la Universidad FASTA de Bariloche y el Grupo Nutriente Sur reveló que la tasa de desempleo en los jóvenes de esa ciudad alcanza el 26,4%.
Asà lo informó ayer el director del Centro, Hugo Monasterio, quien señaló que el dato surgió de las 244 entrevistas que realizaron a jóvenes de hasta 25 años.
Señaló que el desempleo en mujeres de esa edad que estÔn en actividad llegó al 36,1% y en varones alcanzó el 18,4%.
Comentó que entre los jóvenes (varones y mujeres) de hasta 25 aƱos que tienen trabajo, el 37,3% tenĆa empleo formal, mientras que el 24,6% era semiformal y el 38,10% trabajaba en negro.
Monasterio advirtió que de los jóvenes entrevistados, el 35,7% explicó que la falta de trabajo se debĆa a la poca capacitación laboral, el 7,1% por tener una formación distinta a la que la empresa necesitaba y el resto por crisis económica.
Sostuvo que casi todos los jóvenes desempleados tuvieron que abandonar el secundario o que directamente nunca lo empezaron.
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