
La imagen emblemática de la pueblada de junio de 1996 en la comarca petrolera.
LA CIUDAD DE LAS PUEBLADAS A 15 años del primer grito, Cutral Co curó heridas y define nuevo perfil
Sigue dependiendo del petróleo, pero hay iniciativas en marcha.
Del fuego de aquellos reclamos surgió la figura de su intendente.
Los cortes de ruta y los piquetes marcan la historia del pueblo.
CUTRAL CO (enviado especial).- Como noticia inmediata, en la ciudad de las puebladas ya no hay tajos sobre la ruta y el verde de las plazoletas resiste victorioso la implacable acción del viento. Es miércoles pero los hoteles (los nuevos y los de antes) están llenos. Entre públicas y privadas, unas 70 obras dan trabajo a la que se ha consolidado como la tercera ciudad de la provincia: 36.000 habitantes, según el último censo. Pero sigue siendo el petróleo (y un poco el gas) el que mueve la economía. Nunca como antes pero de manera sostenida.
Tanto aquí como en Plaza Huincul se habla de obras y proyectos. Y de lo mucho que sube todo cada vez que los trabajadores petroleros consiguen aumentos. Siempre el petróleo.
Pero hay otras iniciativas. Está en marcha un polo tecnológico que en convenio con Invap prevé desarrollar generadores eólicos made in Cutral Co. El objetivo es arrancarle electricidad al viento y proveer de tecnologías en energías limpias a otros puntos del país. Materia prima le sobra a esta microrregión.
Aquí tocan madera pero en los últimos años, a diferencia de lo que pasa en Neuquén, no se han producido tomas ni usurpaciones de terrenos y de a poco se han diluido las largas colas en reclamo de "un plan", léase subsidios por unos pocos pesos como era tradición. En cambio se ha implementado un sistema de cien cooperativas que prestan distintos servicios que facturan como monotributistas a la municipalidad.
Hay algunos faros. De a poco, por ejemplo, avanza hacia aquí el acueducto que permitirá regar unas 2.000 hectáreas desde el lago Los Barreales pero que, sobre todo, impactará en la zona de Challacó. Y además se expande con nueva casa y más carreras la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) mientras se alumbran expectativas por la construcción de una destilería en Plaza Huincul, un proyecto para el cual las comunas aportaron cuatro millones de dólares.
Así, desde las explosiones de junio de 1996 y abril de 1997 hasta ahora, en la comarca que parecía condenada a desaparecer creen haber ahuyentado a aquellos fantasmas y hay orgullo por la refundación que les toca vivir. De hecho, de la revuelta que marcó un quiebre en la Argentina de los 90 y de los primeros gritos para que se vayan todos, surgieron nuevos actores sociales y flamantes dirigentes. Fueron, precisamente, las puebladas las que parieron al actual intendente de Cutral Co, que hace una semana ganó su reelección con más del 75% de los votos.
Ramón Solano Rioseco, 49 años, maestro de primaria, que surgió de entre el humo de los piquetes y quien ya se anota para ser gobernador en 1995.
Hay, definitivamente, otro ánimo entre vecinos que por aquellos años sólo parecían entender la lógica del corte, el fuego y el hollín. No era para menos. Sobre una población de 50.000 personas, entre las dos ciudades había cómo mínimo entre 6.000 y 7.000 desocupados; se producían entre 60 y 70 cortes de gas por día; y no había asistencia para cientos de familias que pasaban hambre. Era junio, hace 15 años. Con un 25% de desocupación local y algo más del 17% en todo el país. Sólo YPF la privatización dejó un tendal de 5.000 desocupados. Siempre el petróleo.
"En esa época, todos los días tenía uno o dos clientes menos. Me decían que no les deje más el diario, que se iban, que no podían o que a lo sumo se los deje los domingos. Eran clientes de años, de empresas que te compraban cinco diarios y que día te decían que le dejes uno… o ninguno", recuerda Juan Carlos Contreras, "El Corcho", acaso el vendedor de diarios más popular de la avenida Olascoaga. "Corcho" integra una cooperativa que limpia y mantiene 15 cuadras de plazas sobre la tradicional avenida. Está feliz con lo que le toca pero sobre todo porque sabe como ganárselo.
De piquetero a intendente (con una adhesión récord), Rioseco se ha consolidado como la máxima figura política de la ciudad y un referente ineludible para la oposición. Ese es un dato. El otro es que a nivel comunal el Movimiento Popular Neuquino quedó grogui, precisamente en el lugar donde fue fundado en 1962. Una síntesis: el fenómeno de las puebladas tumbó al partido provincial, que no se puede levantar y que desde el 10 de diciembre sólo contará con la representación de un concejal. El MPN no llevó candidato a intendente.
–¿Qué fueron las puebladas?
–Decir basta, un grito de angustia. La consecuencia de un abandono muy grande en un lugar que había dado todo. Fue una acción ilegal, pero legítima –responde Rioseco.
El por entonces concejal del Frente Grande, fue el único político entre los piqueteros quienes sobre una base anárquica rechazaban la intervención de los políticos y clamaba contra Felipe Sapag y Carlos Menem, gobernador y presidente a mediados de los 90. Paradojas: quienes nada querían saber con políticos terminaron por pulir a Rioseco, "un cutralquense como vos", como rezan las publicidades de campaña.
"Las puebladas de alguna manera licuaron a una masa de dirigentes y no hubo en el MPN un potencial de recambio. En el 97, que estalló por acuerdos no cumplidos, por los actores que se manifestaron, hubo un grito de Cutral Co y Plaza Huincul en el sentido de reivindicarse en el trabajo", dice el ex ministro de Gobierno Jorge Tobares.
Para el periodista Fredy Petronace, autor de una investigación sobre las puebladas volcada en la publicación "La Madre del Borrego", en general la gente reivindica la primera manifestación como "la gesta heroica" de un pueblo que estaba de rodillas tras la privatización de YPF, más allá de que se sabe que hubo personas que se beneficiaron particularmente, sacando ventajas, después de ese primer acuerdo".
"Los que empezaron con el primer fuego no sabían exactamente lo que estaban haciendo", dice Petronace. Se sabe que el inicio de la protesta fue motorizada por el sector blanco del MPN que apuntaba contra sus rivales amarillos. Jorge Sobisch contra Felipe Sapag, tras el cierre de una negociación para hacer una planta de fertilizantes.
La segunda pueblada quizás no se hubiera generado si el gremio ATEN no cortaba en reclamo de mejor sueldo pero subyacía la frustración por los incumplimientos de un año atrás y mucha desocupación y angustia.
"Ahí hubo una clara voluntad de amedrentamiento: un policía apuntando recto sobre 300 personas no puede menos que pensar va a matar a alguien. Pasó lo que tenía que pasar", razonó Petronace. De la represión del 97 vino la muerte de Teresa Rodríguez. Y luego otras protestas duras y desequilibras como la toma de la municipalidad ese mismo año. Y tras cartón la destitución del intendente Daniel Martinazzo. La alianza entre Rioseco con el radical Eduardo Benítez fue a las apuradas sobre el cierre de plazos de la justicia. Fue la primera versión del experimento de la Alianza Frepaso-UCR en el país que terminó con Fernando De la Rúa como presidente. Y es la única que se mantiene.
Es de noche. Brillan las nuevas luces. Hay una peatonal y clientes en los restoranes y casinos. Es miércoles y, decíamos, los hoteles están llenos, para desgracia de un escriba.
–¿Qué pasa que no hay lugar?
–Mucha gente de las empresas, de YPF y de otras... –responde una histórica conserje del hotel más tradicional. Siempre el petróleo.
rODOLFO cHÁVEZ
rchavez@rionegro.com.ar
Andrea Vázquez
LA CIUDAD DE LAS PUEBLADAS A 15 años del primer grito, Cutral Co curó heridas y define nuevo perfil
Sigue dependiendo del petróleo, pero hay iniciativas en marcha.
Del fuego de aquellos reclamos surgió la figura de su intendente.
Los cortes de ruta y los piquetes marcan la historia del pueblo.
CUTRAL CO (enviado especial).- Como noticia inmediata, en la ciudad de las puebladas ya no hay tajos sobre la ruta y el verde de las plazoletas resiste victorioso la implacable acción del viento. Es miércoles pero los hoteles (los nuevos y los de antes) están llenos. Entre públicas y privadas, unas 70 obras dan trabajo a la que se ha consolidado como la tercera ciudad de la provincia: 36.000 habitantes, según el último censo. Pero sigue siendo el petróleo (y un poco el gas) el que mueve la economía. Nunca como antes pero de manera sostenida.
Tanto aquí como en Plaza Huincul se habla de obras y proyectos. Y de lo mucho que sube todo cada vez que los trabajadores petroleros consiguen aumentos. Siempre el petróleo.
Pero hay otras iniciativas. Está en marcha un polo tecnológico que en convenio con Invap prevé desarrollar generadores eólicos made in Cutral Co. El objetivo es arrancarle electricidad al viento y proveer de tecnologías en energías limpias a otros puntos del país. Materia prima le sobra a esta microrregión.
Aquí tocan madera pero en los últimos años, a diferencia de lo que pasa en Neuquén, no se han producido tomas ni usurpaciones de terrenos y de a poco se han diluido las largas colas en reclamo de "un plan", léase subsidios por unos pocos pesos como era tradición. En cambio se ha implementado un sistema de cien cooperativas que prestan distintos servicios que facturan como monotributistas a la municipalidad.
Hay algunos faros. De a poco, por ejemplo, avanza hacia aquí el acueducto que permitirá regar unas 2.000 hectáreas desde el lago Los Barreales pero que, sobre todo, impactará en la zona de Challacó. Y además se expande con nueva casa y más carreras la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) mientras se alumbran expectativas por la construcción de una destilería en Plaza Huincul, un proyecto para el cual las comunas aportaron cuatro millones de dólares.
Así, desde las explosiones de junio de 1996 y abril de 1997 hasta ahora, en la comarca que parecía condenada a desaparecer creen haber ahuyentado a aquellos fantasmas y hay orgullo por la refundación que les toca vivir. De hecho, de la revuelta que marcó un quiebre en la Argentina de los 90 y de los primeros gritos para que se vayan todos, surgieron nuevos actores sociales y flamantes dirigentes. Fueron, precisamente, las puebladas las que parieron al actual intendente de Cutral Co, que hace una semana ganó su reelección con más del 75% de los votos.

Ramón Solano Rioseco, 49 años, maestro de primaria, que surgió de entre el humo de los piquetes y quien ya se anota para ser gobernador en 1995.
Hay, definitivamente, otro ánimo entre vecinos que por aquellos años sólo parecían entender la lógica del corte, el fuego y el hollín. No era para menos. Sobre una población de 50.000 personas, entre las dos ciudades había cómo mínimo entre 6.000 y 7.000 desocupados; se producían entre 60 y 70 cortes de gas por día; y no había asistencia para cientos de familias que pasaban hambre. Era junio, hace 15 años. Con un 25% de desocupación local y algo más del 17% en todo el país. Sólo YPF la privatización dejó un tendal de 5.000 desocupados. Siempre el petróleo.
"En esa época, todos los días tenía uno o dos clientes menos. Me decían que no les deje más el diario, que se iban, que no podían o que a lo sumo se los deje los domingos. Eran clientes de años, de empresas que te compraban cinco diarios y que día te decían que le dejes uno… o ninguno", recuerda Juan Carlos Contreras, "El Corcho", acaso el vendedor de diarios más popular de la avenida Olascoaga. "Corcho" integra una cooperativa que limpia y mantiene 15 cuadras de plazas sobre la tradicional avenida. Está feliz con lo que le toca pero sobre todo porque sabe como ganárselo.
De piquetero a intendente (con una adhesión récord), Rioseco se ha consolidado como la máxima figura política de la ciudad y un referente ineludible para la oposición. Ese es un dato. El otro es que a nivel comunal el Movimiento Popular Neuquino quedó grogui, precisamente en el lugar donde fue fundado en 1962. Una síntesis: el fenómeno de las puebladas tumbó al partido provincial, que no se puede levantar y que desde el 10 de diciembre sólo contará con la representación de un concejal. El MPN no llevó candidato a intendente.
–¿Qué fueron las puebladas?
–Decir basta, un grito de angustia. La consecuencia de un abandono muy grande en un lugar que había dado todo. Fue una acción ilegal, pero legítima –responde Rioseco.
El por entonces concejal del Frente Grande, fue el único político entre los piqueteros quienes sobre una base anárquica rechazaban la intervención de los políticos y clamaba contra Felipe Sapag y Carlos Menem, gobernador y presidente a mediados de los 90. Paradojas: quienes nada querían saber con políticos terminaron por pulir a Rioseco, "un cutralquense como vos", como rezan las publicidades de campaña.
"Las puebladas de alguna manera licuaron a una masa de dirigentes y no hubo en el MPN un potencial de recambio. En el 97, que estalló por acuerdos no cumplidos, por los actores que se manifestaron, hubo un grito de Cutral Co y Plaza Huincul en el sentido de reivindicarse en el trabajo", dice el ex ministro de Gobierno Jorge Tobares.
Para el periodista Fredy Petronace, autor de una investigación sobre las puebladas volcada en la publicación "La Madre del Borrego", en general la gente reivindica la primera manifestación como "la gesta heroica" de un pueblo que estaba de rodillas tras la privatización de YPF, más allá de que se sabe que hubo personas que se beneficiaron particularmente, sacando ventajas, después de ese primer acuerdo".
"Los que empezaron con el primer fuego no sabían exactamente lo que estaban haciendo", dice Petronace. Se sabe que el inicio de la protesta fue motorizada por el sector blanco del MPN que apuntaba contra sus rivales amarillos. Jorge Sobisch contra Felipe Sapag, tras el cierre de una negociación para hacer una planta de fertilizantes.
La segunda pueblada quizás no se hubiera generado si el gremio ATEN no cortaba en reclamo de mejor sueldo pero subyacía la frustración por los incumplimientos de un año atrás y mucha desocupación y angustia.
"Ahí hubo una clara voluntad de amedrentamiento: un policía apuntando recto sobre 300 personas no puede menos que pensar va a matar a alguien. Pasó lo que tenía que pasar", razonó Petronace. De la represión del 97 vino la muerte de Teresa Rodríguez. Y luego otras protestas duras y desequilibras como la toma de la municipalidad ese mismo año. Y tras cartón la destitución del intendente Daniel Martinazzo. La alianza entre Rioseco con el radical Eduardo Benítez fue a las apuradas sobre el cierre de plazos de la justicia. Fue la primera versión del experimento de la Alianza Frepaso-UCR en el país que terminó con Fernando De la Rúa como presidente. Y es la única que se mantiene.
Es de noche. Brillan las nuevas luces. Hay una peatonal y clientes en los restoranes y casinos. Es miércoles y, decíamos, los hoteles están llenos, para desgracia de un escriba.
–¿Qué pasa que no hay lugar?
–Mucha gente de las empresas, de YPF y de otras... –responde una histórica conserje del hotel más tradicional. Siempre el petróleo.
rODOLFO cHÁVEZ
rchavez@rionegro.com.ar
Andrea Vázquez
cutralco@rionegro.com.ar
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