Le ganó a Portugal por 3-2 en tiempo suplementario con una tripleta de Oscar. Obtuvo su quinto título en esta categoría y quedó a uno de la Selección Argentina.
PorJavier Quintela
En el Campín de Bogotá todavía retumbaba la música de la ceremonia de clausura cuando Brasil llegó al gol. Mika, ese arquero que supo mantener su valla invicta en todo el torneo, finalmente fue vulnerado de la manera más impensada: tras un centro de Oscar, todos miraron la pelota, que entró al arco pidiendo permiso. Sin embargo, Portugal respondió con rapidez. Nelson Oliveira tiró el centro atrás y Alex puso el empate, todo antes de los 10 minutos del inicio. A partir de ahí los dos equipos fueron una fotocopia de lo que hicieron en este Mundial. Brasil, con mucha técnica y desequilibrio, no podía definir. ¿Y Portugal? Fue el mismo que eliminó a la Argentina, que revoleaba la pelota, especulaba y que jugaba al error del rival.
En el segundo tiempo, en los papeles, estaba para Brasil. Pero en el fútbol, se sabe, no hay lógica. Sin merecerlo, Portugal encontró la ventaja a través de Nelson Oliveira, acaso el único futbolista luso que salió del libreto portugués que tenía como máxima el “no jugar”. Eso sí: hubo justicia divina. Cuando faltaban poco más de 10’ para el final, apareció otra vez Oscar y puso el empate. Y ya en tiempo extra, ese mismo volante convirtió el 3-2, para un final sin penales.
Festeja Brasil, el pentacampeón, ahora también en Sub 20. Y mira de cerca a la Argentina, líder en títulos de la categoría, con seis.

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