ASUNCIÓN (DPA) Faltaba Hugo Chávez y pasados ya los tiempos en que asistía Fidel Castro, muchos creían que la Cumbre Iberoamericana de presidentes iba a ser aburrida, con una sucesión de discursos protocolares. Pero sorpresivamente el presidente de Ecuador, Rafael Correa, asumió el protagonismo.
Apenas empezada la sesión plenaria matutina, Correa apareció en escena para hacer una precisión tras el discurso de José Angel Gurría, secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Expuso, en términos cordiales, lo que sería su primera "preocupación".
Se quejó de que la OCDE elabora "interesantes" informes sobre la región pero no escucha a los países latinoamericanos y sugirió que "para que cambie algo en estos foros, en reciprocidad, a la próxima reunión de OCDE vaya un representante latinoamericano".
Inmediatamente intervino el presidente de Paraguay, Fernando Lugo, que moderaba la sesión, y abogó para que "estos espacios de diálogo sean normales".
Pero la gran sorpresa llegaría unos minutos después, cuando Lugo anunció que cedía la palabra a Pamela Cox, vicepresidenta para América Latina y el Caribe del Banco Mundial (BM).
Ahí Correa pidió intervenir y en un tono enérgico que evidenciaba su malestar, recusó la presencia de la funcionaria por considerar que representa a un organismo "defensor de grandes capitales e intereses hegemónicos extraregionales".
Objeción
"¿Tenemos que recibir al Banco Mundial?" se preguntó el mandatario, mientras sus colegas permanecían en silencio y algunos intercambiaban miradas que parecían de sorpresa ante lo inesperado.
Correa informó que cuando era ministro de Economía Patricia Cox intervino para negarle un crédito a su país porque no estaba de acuerdo con los cambios que introducía a la política económica de Ecuador. Después se retiró de sala y volvió cuando llegó el turno del siguiente orador.
Cuando intervino en el pleno, refrescó aquellos hechos y leyó párrafos de un libro, publicado en 2009, en el que relata aquellos hechos que desnudan los criterios que usaba el Banco Mundial en sus relaciones con algunos países.
Amplitud
De nuevo, Lugo intervino para mediar y expresó que éste "es un foro amplio y abierto". "Sé que muchas personas y gobiernos tienen cuestionamientos al Banco Mundial pero qué mejor oportunidad que escucharlo aquí y críticamente digerir y repensar", dijo Lugo.
Correa intervino nuevamente tras el discurso del presidente de México, Felipe Calderón, otra vez en tono amistoso, para precisar que "en Ecuador existe la más amplia libertad de prensa", en relación a referencias al tema hechas antes por su colega azteca.
Fue tal la forma en que destacó el presidente ecuatoriano que, a media tarde, cuando el receso se prolongaba más de lo programado, algunos periodistas reclamaban que apareciera Correa para salir del tedio.
Durante la foto oficial, que fue tomada en el amplio salón del Centro Internacional de Prensa, se escuchó a Lugo decirle a Correa: "Hoy me llevo tu libro", en clara demostración del interés que le generó el trabajo del cual Correa portaba al menos un ejemplar.
"Fue lo más entretenido de la cumbre", dijeron algunos, mientras otros destacaron el contenido de sus discursos y hasta las funcionarias paraguayas que cumplen diversas tareas en el lugar resaltaban el poder "seductor" del mandatario ecuatoriano.

No hay comentarios:
Publicar un comentario