Para los Aigo "hay guerrilleros en la Patagonia" - Piedra OnLine

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sƔbado, 16 de junio de 2012

Para los Aigo "hay guerrilleros en la Patagonia"

 Lo afirmaron ayer, durante una visita a San MartĆ­n, los familiares del policĆ­a asesinado. Creen que existen organizaciones clandestinas a uno y otro lado de la cordillera de los Andes. 
Familiares del policĆ­a JosĆ© Aigo, abatido en el paraje Pilo Lil en marzo, fueron recibidos ayer por el pleno del Deliberante de esta ciudad y entregaron un petitorio en el que piden a las instituciones polĆ­ticas que se pronuncien y colaboren con la investigación de "cĆ©lulas guerrilleras que operan en nuestra Patagonia". 
 La presencia de los deudos de Aigo creó al mismo tiempo una fuerte discusión interna en el bloque del Frente para La Victoria, que tendrĆ­a consecuencias polĆ­ticas en la integración futura de ese cuerpo. 
El joven Juan Marcos FernĆ”ndez, propietario y conductor de la camioneta en la que se desplazaban los ciudadanos chilenos Jorge Antonio Salazar Oporto y Alexis CortĆ©s Torres, es hijo de intendente de San MartĆ­n de los Andes y estĆ” imputado como partĆ­cipe del crimen y encubridor. 

SegĆŗn publicaciones chilenas, Salazar Oporto resultó ser miembro de una organización clandestina originada en ese paĆ­s, que reivindica la lucha armada. TambiĆ©n era buscado desde hace varios aƱos en su paĆ­s por agresiones y enfrentamientos con carabineros. 
Salazar Oporto fue el autor material de los disparos que acabaron con la vida del policĆ­a, y hasta esa momento tenĆ­a residencia en MallĆ­n Ahogado, en una chacra vecina a la del joven hijo del intendente de San MartĆ­n. 
El jefe municipal no se encontraba ayer en la localidad debido a diversas gestiones en Buenos Aires, por lo que los Aigo fueron recibidos por el presidente del Concejo e intendente a cargo, Julio Obeid, en una reunión a puertas cerradas que se realizó tras la presentación de la familia ante lo ediles. 
Precisamente, la actitud de Obeid de atender a los Aigo fue el colofón de un enfrentamiento que terminarĆ­a por partir el bloque del Frente para la Victoria (ver nota aparte). 
El escrito entregado por la familia de JunĆ­n de los Andes, solicita a las autoridades sanmartinenses que "se pronuncien con preocupación y en contra del crecimiento de cĆ©lulas guerrilleras en Patagonia, y asĆ­ trabajar para evitar su desarrollo". 
Los Aigo fueron invitados a la sesión de ayer por el concejal del vecinalismo, Alberto Bruno, quien desde el primer momento de ocurrido el crimen se acercó a l vecina ciudad de JunĆ­n de los Andes para ofrecer su colaboración y respetos a los deudos. 
El documento de Los Aigo puntualiza que "si bien el hecho sucedió en el departamento Huiliches (con cabecera en JunĆ­n de los Andes), indirectamente afecta a San MartĆ­n de los Andes, ya que los asesinos de nuestro familiar recorrĆ­an la zona, muchas veces refugiĆ”ndose en esta ciudad". 
 La nota, al igual que la presentada semanas atrĆ”s en el Deliberante de JunĆ­n de los Andes, repudia la intervención del juez JoaquĆ­n Cosentino, ya apartado de la causa por supuesta falta de garantĆ­as de imparcialidad en su trato con el ahora imputado Juan Marcos FernĆ”ndez, a quien consideraba un testigo de la causa. En diĆ”logo con este diario, Aldo Aigo, hermano del policĆ­a abatido, dijo que la familia no tiene dudas de la existencia de organizaciones clandestinas que operan a ambos lados de la cordillera, con apoyo logĆ­stico en nuestra región. 
Al mismo tiempo, desestimó las versiones que indican que Salazar Oporto y CortĆ©s Torres ya habrĆ­an evadido el cerco policial, que los busca desde el 7 de marzo. "Estoy convencido de que son maniobras para desviar la atención y hacer caer la bĆŗsqueda. 
Por eso nosotros decimos que hay que seguir adelante, y que todos los sectores deben pronunciarse y por eso hoy hemos venido al Concejo Deliberante de San MartĆ­n. 
Los Aigo, constituidos en querellantes en la causa de homicidio a través de la viuda, Graciela Soto, sostienen que Juan Marcos FernÔndez es la clave del caso, y que tenía perfecto conocimiento de los movimientos de los ahora prófugos.