SEGÚN ALGUNOS CONCEJALES Y AUTORIDADES DE SAN MARTÍN DE LOS ANDES, ESTAS PERSONAS NO SON TERRORISTAS.
El 18 de octubre de 2007, los ex lautaristas Marcelo Villarroel, Juan Aliste Vega, Carlos Gutiérrez, junto al ex mirista Freddy Fuentevilla y el delincuente común Víctor Hugo Jerez (alias Danny DeVito), asaltaron la oficina del banco Security ubicada en calle Agustinas, desde donde sustrajeron $ 20 millones.
En la huida, parte del grupo le disparó al cabo Luis Moyano, quien murió en el lugar.
Tras escapar a Argentina, Fuentevilla y Villarroel fueron condenados a tres años de cárcel en el país , donde fueron detenidos en marzo de 2008 portando armas de guerra en un pub de San Martin de los Andes, cuando se les negó la entrada y tuvieron un forcejeo con un miembro de la seguridad del boliche.
Desde el pub habrían solicitado la presencia policial, quienes demoraron a los sujetos por ebriedad, resistencia a la autoridad y por portar un arma en la vía pública.
Nadie se imaginaba que era dos terroristas intensamente buscados por la Justicia chilena por estas acciones delictivas.
La novia de uno de los sujeto intento ingresar trotil a la cárcel de Neuquén capital, cuando fue revisaba detectaron que en su vagina llevaba estos elementos para intentar volar la dependencia, fue detenida y la Justicia Federal la absolvió al considerar que el procedimiento había sido mal realizado, finalmente fue expulsada del País.
En el año 2012, asesinan a un policía neuquino, en cercanías de Junín de los Andes en un control de rutina, el autor de los disparos es identificado como un tal Juan Carlos, pero con el correr de las horas, se habría logrado dar con su verdadera identidad. (Leer en más información)
Jorge Antonio Salazar Oporto habría sido entrenado por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), se cree que participó en Colombia en reuniones con los principales cabecillas de otras agrupaciones guerrilleras y es intensamente buscado por la Justicia chilena desde 1997.
Según las fuentes consultadas por la prensa chilena, “Salazar Oporto fue entrenado hace muchos años por las FARC, razón por la cual conoce al dedillo el manejo de armas y las diversas técnicas de supervivencia, además de ser un hombre de cuidado”.
Según este documento, Jorge Antonio Salazar Oporto, de 51 años, pertenece al Ejército Guerrillero de los Pobres-Patria libre, facción militar escindida del Movimiento de Izquierda Revolucionaria” (MIR-EGP-PL) y es un “cuadro militar con capacidad de liderazgo. Coordinador regional del MIR-EGP-PL en la IX Región y actualmente miembro de la dirección del grupo al que se conoce también con los alias de “Yábar”, “Tío Jo”, “Víctor” y “Roberto”.
El otro ocupante, un ciudadano chileno de apellido Cortez, se sabe que ingreso a la Argentina los primeros días del mes de Marzo desde Venezuela, estuvo algunos días en la ciudad de Buenos Aires, luego viajo a San Carlos de Bariloche donde termino contactándose con Oporto .
Según algunos datos, Cortez Torres estaba blanca como un papel, ni un acta de infracción de tránsito tendría en su contra en la Argentina, se habría hospedado en hoteles 3 estrellas, se movió en colectivo desde la capital a Bariloche, y tenía pasaje de regreso, pero a Colombia para el día 17 de Marzo.
Este evadido de la Justicia habría sido procesado por disturbios en el Chile en el año 2004 en Tierras Blancas en cercanías de Santiago de Chile.
Según algunos dirigente políticos , sindicalistas y medios de la zona, creen que estas personas no son terroristas, que no hay un ingreso a la Patagonia Argentina de gente con antecedentes graves como el asesinato de carabinero o asalto a bancos, colocación de bombas en territorio argentino, como sucedió en Cipolleti en la escuela de Policía de Rio Negro donde murió un empleado municipal o en Buenos Aires en las oficinas de la empresa LAN Chile , donde los propios grupos terroristas chilenos se han adjudicados los hechos.
En Paraguay, donde termino con la destitución del propio Presidente Lugo, vino de la mano de la actuación de Justicia paraguaya que dio la orden de desalojo de un campo, que termino con la muerte de varios policías y civiles.
Según la fiscalía de ese País, en el enfrentamiento habían miembros de un grupo guerrillero que frecuentan esa zona de América, el EPP Ejercito del Pueblo Paraguayo, quienes habrían provisto de armas, llamativamente de 9 mm, que han usado Villarroel, Fuentevilla en pub, Cortez Torres y Oporto en el asesinato de José Eduardo Aigo.