"Sólo temo perder las costumbres"
Dos de los temas que quiere profundizar cuando formalicen su nombramiento son el de género y el de derechos humanos.
Dos de los temas que quiere profundizar cuando formalicen su nombramiento son el de género y el de derechos humanos.
Neuquén > Hace 8 años, cuando se recibió en Derecho, Karina
Miguel logró notoriedad nacional e internacional como la primera
abogada gitana de la que se tenía registro. Hoy, tras vencer prejuicios
desde adentro y afuera de la colectividad a la que pertenece, vuelve a
sobresalir: será la reemplazante de Hugo Acuña en el Consejo de la
Magistratura.
En pocos días, de confirmarse el respaldo legislativo a la designación
de Acuña en el Tribunal de Cuentas, Miguel asumirá como consejera del
organismo que elige los jueces de la provincia, sustituyendo a quien fue
su profesor en la facultad de Derecho.
“Ingresar al consejo es como revalidar el título; me llenaría de
orgullo integrar un órgano extra-poder”, comentó la abogada, que ejerció
gran parte de su carrera como asesora técnica del MPN en la
Legislatura. (Leer en más información)
Género y derechos humanos
Miguel es prudente a la hora de anticipar sus proyectos como consejera
porque aún resta formalizar el nombramiento. No obstante, afirmó que le
interesa profundizar “el tema de género, que lo tengan presente las
funcionarias y los funcionarios hombres también, que estén
involucrados”.
Mencionó como otro foco de trabajo los derechos humanos y recordó lo
sucedido con la candidata a jueza correccional de Zapala, Mónica
Pizzipaulo. Indicó que en ese punto coincide con Acuña en que la
entrevista a futuros magistrados en la Legislatura “es el último filtro
y así debe ser, porque es una previsión constitucional”.
Su criterio es que el método actual de evaluación del Consejo de la
Magistratura “es el correcto” y cualquier modificación debería ser
consultada con los integrantes de ese organismo. “Me parece perfecto
cómo funciona porque incluso, como asesora, participé en la elaboración
de la ley”, recordó.
No estaba en los planes
Miguel afirmó que no estaba en sus planes la posibilidad de llegar al
Consejo, pese a figurar como primera suplente, y resaltó que su
incorporación al cuerpo, “como la de cualquier otra persona de una
cultura diferente a la mayoritaria, implica pluralidad y es todo un
desafío”.
Señaló que aún debe vencer prejuicios con sus pares de la comunidad
gitana y con el resto de la sociedad. También contó que “en la
colectividad cuesta, porque no está incorporado que una mujer trabaje y
encima estoy casada con un criollo; de todos modos, reivindico mi
cultura y la integración, sólo me genera temor con esta apertura el
perder las costumbres, que es algo que sufro más al tener mi hijo”.
Su fórmula, planteó, “es fijarme metas cortas y previsibles; así llegué
al lugar que ocupo hoy, donde indudablemente tengo un reconocimiento de
las autoridades provinciales, que me dieron su confianza”.
Advirtió, sin embargo, que los logros profesionales tienen una parte
impredecible: “Es insólito; uno nunca sabe lo que le depara el destino”.
