Juan “Carancho” Díaz
Hoy a días de tu partida, un poco más tranquilos queremos
despedirte.
Ya tu figura no está entre nosotros, sin embargo, aún
sentimos tu presencia, sin embargo aún se escuchan tus risas…Ya no estarás
cambiándote en algún vestuario junto a nosotros, ya no tendremos la ventaja de
tenerte en el equipo.
¿Porque el Barba no te dejó?
Estábamos preparándonos para formar el equipo en unión,
estabas en el equipo junto a tu hermano y padre, como querías. Seguramente
desde allá arriba estarás alentándolos y poniendo tu magia en sus pies. Nos
dejó sin el mejor 10 pero…cada partido jugado, estará dedicado a vos, en cada
grito de gol, estarás en el abrazo, en cada partido perdido estará presente tu
aliento a seguir adelante, seguramente el Barba está preparando un gran equipo
y necesitaba un 10 y te preparó un equipo mejor.
Unión está orgulloso de haber podido contar con vos en el
equipo, tu vuelta al equipo estaba plagado de esperanza, el destino quiso que
las cosas fueran así, no habrá otro diez como vos. Siempre te recordaremos con
afecto en el equipo. Dios necesitaba un ángel y te llevó a vos, necesitaba alguien tan increíblemente sencillo como vos
para tenerlo a su lado; creemos que a personas así Dios solo la manda de paso,
solo nos fuiste prestado para enseñarnos que las penas se superan, que los
males siempre estarán, que a todos nos pasan cosas malas, pero que la vida es
una y está…llena de alegrías.
Hoy Dios te colocó alas para que con ellas puedas volar tan
alto como soñaste.
Todo esto no tiene ningún consuelo, no tiene sentido o
explicación.
Quedarán en nuestros
recuerdos los momentos compartidos, los mates, las charlas, tu lucha, tu
carisma, tu garra, tu fuerza, tu sencillez, tu sonrisa alegre, tu sano pensamiento.
Tu paso por esta vida no fue en vano Juan, tu corto paso por
esta vida en la cual te conoció mucha gente sirvió para que fueras ejemplo de
trabajo, esfuerzo, sirvió para que muchos jóvenes puedan ver que los sueños se
hacen realidad.
Quisiste ser profe, tarea cumplida.
Quisiste ser un buen hijo, tarea cumplida.
Quisiste ser un buen deportista, tarea cumplida.
Quisiste ser buena persona, ¡¡¡Tarea más que cumplida
Juan!!!
Nos gustaría pedirle a Dios que estuvieras aunque cinco
minutos más, para pedirte un abrazo más, un abrazo que nos apriete mucho más
que ayer, una mirada más que a través de ella podamos ver las cosas que hacen y
sienten tipos como vos, solo te pedimos un concejo más que por siempre podamos
recordar, jugar esos cinco minutos y podamos gritarle a la vida ese grito de
victoria, ese grito de gol.
Cuerpo Técnico y compañeros de Unión.