Editorial: RĆo Negro
Por tratarse de una institución que a través de los
siglos se ha destacado por su negativa intransigente a respetar las
opiniones ajenas, hay que celebrar la transformación de la Iglesia
Católica en una defensora vigorosa de la libre expresión, el diÔlogo, la
autonomĆa de cada uno de los poderes del Estado, en especial el
Judicial, y en una crĆtica vehemente del "excesivo caudillismo" que
tantos perjuicios estĆ” causando a la sociedad argentina. En el documento
"Reflexiones de los obispos al acercarnos a la Navidad" que acaba de
difundirse, la plana mayor de la Iglesia se proclama paladĆn del
"sistema republicano, representativo y federal" que segĆŗn la
Constitución rige en el paĆs pero que, como muchos otros, los religiosos
creen amenazado por el gobierno de la presidenta Cristina FernƔndez de
Kirchner. Si bien los autores del mensaje episcopal desistieron de
nombrar a los considerados culpables de profundizar las divisiones entre
"bandos irreconciliables", "agudizando los conflictos" y atentando
"contra el desarrollo armónico de las instituciones", no tuvieron que
hacerlo. De acuerdo común, se trata del pronunciamiento eclesiÔstico mÔs
"duro" de los años últimos, ya que no cabe duda de que los obispos
estƔn advirtiƩndonos sobre los riesgos planteados por un proyecto
polĆtico determinado, el encabezado por Cristina, que ven detrĆ”s de los
muchos abusos de poder que censuran de forma insólitamente vigorosa.(Ampliar en mÔs información)
El gobierno de Cristina ha reaccionado de la misma manera frente a
la andanada episcopal como reaccionó ante los cacerolazos
multitudinarios y el paro organizado por el camionero Hugo Moyano y sus
aliados. Minimizó su significado ya que, según el vicepresidente Amado
Boudou, "a nadie le importa". AsĆ y todo, no podrĆ” sino sentirse
preocupado por el ataque frontal de la Iglesia Católica contra su estilo
particular que, desde luego, se basa precisamente en la confrontación y
en la idea de que el poder se construya ensanchando las divisiones.
Aunque la influencia de la Iglesia se ha reducido mucho en las dƩcadas
Ćŗltimas, sigue contando con el prestigio suficiente como para incidir en
la evolución de la opinión pública, razón por la que al gobierno no le
conviene en absoluto que haya asumido una postura casi idƩntica a la de
buena parte de la oposición. A diferencia de otros documentos
eclesiƔsticos dedicados a lamentar la pobreza, atribuyƩndola al
"capitalismo salvaje" y a la mezquindad del gobierno de turno, en que no
se han propuesto medidas concretas, en Ʃste los obispos liderados por
monseƱor JosĆ© MarĆa Arancedo piden a los kirchneristas actuar como
demócratas cabales, lo que deberĆa serles relativamente sencillo pero
que, es innecesario decirlo, no harĆ”n porque supondrĆa el abandono del
proyecto caudillista con el que se han comprometido.
Como suele suceder en circunstancias como las imperantes, voceros
de la Iglesia Católica insisten en que el mensaje estÔ dirigido a la
sociedad en su conjunto, puesto que a todos les corresponde ayudar a
superar las divisiones sociales y polĆticas que, de profundizarse mucho
mĆ”s, harĆan del paĆs un campo de batalla, pero nadie puede ignorar que
Cristina y sus colaboradores mƔs combativos son los blancos principales
de las crĆticas episcopales. Mal que le pese al oficialismo, la Iglesia
se ha sumado a la coalición amorfa e informal que se opone a las
ambiciones desmedidas de una facción polĆtica que no disimula sus
aspiraciones hegemónicas y que, ademÔs de ejercer "presiones que inhiben
la libre expresión", ha ido al extremo de intentar someter a los
alumnos de colegios primarios y secundarios a un lavado de cerebro,
empresa que, como es natural, enoja sobremanera a los obispos que en el
pasado no tan lejano procuraban hacer lo mismo. Sea como fuere, muchos
que no comulgan con la Iglesia comparten plenamente su convicción actual
de que "la necesaria preparación para la vida cĆvica de niƱos y jóvenes
debe excluir la politización prematura y partidista de los alumnos". De
todas las iniciativas kirchneristas, la emprendida por los
propagandistas de La CÔmpora y agrupaciones afines no sólo en los
colegios sino tambiƩn en las cƔrceles ha sido la mƔs repugnante. Por
cierto, ha contribuido mucho al deterioro muy rƔpido de la imagen de
Cristina que se ha registrado a partir del triunfo electoral de octubre
del aƱo pasado.